19 junio 2016

El primero, el tercero, el quinto...y el local

Por Lucas Martin

Ya están definidos los cuatro mejores equipos de la Copa América Centenario y nadie puede decir que hubo algún resultado sorpresa, por lo menos sin contar el marcador, ya que el 7 a 0 rompió los pronósticos. Pero en términos generales se impuso la lógica: pasó el local, el gran favorito, el último campeón y la selección regular que espera dar el salto. Tres equipos que están entre los 5 mejores del ranking FIFA publicado el 2 de junio de este año, y los EEUU, el país con el ejército más  poderoso del planeta. 

EEUU 2 ECUADOR 1
El primer partido de la llave entregó un transcurrir parejo donde las virtudes de ambos quedaron en evidencia: la potencia física y el buen momento de los sudamericanos por un lado, el orden táctico, la tranquilidad de jugar en cada y la sapiencia del enorme Jüergen Klinsmann del otro. También los déficits, a Ecuador le pesa una historia poco favorable en Copas, los EEUU son incapaces de romper moldes y generar sorpresa. Los EEUU viven en constante proceso de asimilación de las claves de este deporte (con la incorporación masiva de los hijos de inmigrantes es de suponer que en algún momento le "agarrarán la mano"...¿O venimos pensando esto desde siempre?).

Lindo pijama


Daría la sensación que los United States of America se dan por hechos con haber llegado a semifinales y con eso ganarse un partido extra (final o tercer puesto). Tienen el premio de jugar con el chiche de la Copa, la Argentina de MESSI. Los sponsors, la tele y los organizadores felices. Argentina podrá sufrir por momentos, pero no debería tener problemas en dejarlos en el camino. Les auguro un triunfo por el tercer puesto.  

COLOMBIA 0 PERÚ 0
En vez de dar cuenta de este partido debería hacerlo del Pad Thai, plato típico de la comida tailandesa servido por mano experta y amiga, que absorbió mi atención mientras el partido sucedía en otra dimensión. Ninguna jugada dirigió nuestra atención a la pantalla, tampoco hubo goles que festejar. Por suerte para estos partidos intrascendentes existen los penales. 

Pad Thai
Penales. Mientras sucedía la definición se me ocurría pensar en lo oportuno de la instancia. Imaginaba que el público estadounidense incapaz de comprehender la poética del fútbol, esos aspectos que lo hacen nuestro juego bigger-than-life, sí podrían encontrarle fácilmente el encanto a los penales. Hombre vs hombre, una batalla de individuos a todo o nada: gol o no, sin medias tintas, sin grises. Cómo la situación del pitcher contra el bateador. En una película imaginaria Kevin Costner haría de veterano jugador que vuelve a tener una oportunidad luego de haber caído en las fauces viciosas del rock and roll. Frente a un jóven portero, némesis del caso, noble como Richard Tex-Tex, Kevin anotaría el gol del triunfo de su equipo. Luego, la redención, el pase de posta a la jóven promesa que espera su chance. Y todo vuelve a empezar. 

Entre medio, ganó la selección de mayor jerarquía y se fue Perú. Los de Gareca muestran alentadores y esporádicos signos de buen fútbol, y una bella camiseta, pero su país lleva 34 años sin jugar un mundial, sin ese roce internacional no hay forma que sus generaciones puedan equiparar el crecimiento de otros que sí los han jugado, como Ecuador, Colombia o Chile. 

Punto aparte para David Ospina, uno de los mejores arqueros del mundo, baluarte de la selección cafetera y el primero, que yo recuerde, en atajar un penal de tijera. 



ARGENTINA 4 VENEZUELA 1
Un partido con cierto tufo extraño. Ambos equipos repartieron errores y aciertos. Argentina capitalizó muy bien los pifies de los bolivarianos, pero ellos no pudieron hacer lo mismo. El primer gol viene de una doble genialidad: el pase bomba de MESSI y la tremenda definición del Pipa, ahora sí, el goleador del Calcio. El segundo fue una tontería de una defensa amateur, que el Pipa, ahora también, finiquitó con autoridad. Cuando todo se encaminaba, la albiceleste perdió el control de la pelota y la intensidad para recuperarla, Venezuela tuvo un par de chances que no aprovechó y cuando ya se veía el final del primer tiempo, un desaguisado defensivo apuró a Romero que se zambulló para cometer un claro penal. 

Romero soluciona sus propios mocos


La línea entre la gloria y la vergüenza de quien intenta picarla en un penal es tan pero tan fina que agranda la leyenda de quienes convierten (tres grandes goles al estilo Panenka acá, acá y acá)* y sepulta a quienes no. Eso sucedió con el pobre Seijas y con las posibilidades de remontar el resultado para su selección. El segundo tiempo pareció estar de más, porque Argentina reguló las fuerzas, sin comprometer el resultado, pero sí el tránsito, recibiendo un gol innecesario que se intuía inevitable a partir de los errores propios y los pocos aciertos ajenos, generalmente en pelota parada o con centros al 9.  

CHILE 7 MÉXICO 0
El 7 está de moda en el fútbol reciente. Ahora le tocó a la selección chilena marcar este número de excelencia (en Chile el 7 equivale a un 10 en las calificaciones escolares, y en el habla popular). ¿Mereció ganar por 7 goles? ¿Es esa la diferencia real entre ambos equipos? Esas preguntas resonaban entre quienes no pudieron ver el partido (que en Argentina fueron muchos, debido a que la exclusividad de la transmisión la tuvo -sin anunciar- la empresa DirectTV). 

Cómo siempre en goleadas estrepitosas como la de ayer entre equipos supuestamente pares no se puede contemplar sólo los merecimientos. Los goles empiezan a entrar temprano, un equipo entra en estado de gracia mientras el otro se hunde proporcionalmente en la depresión. El caso de Brasil con Alemania es un ejemplo claro. Pero lo emocional no impide que se plasme una realidad: la abismal diferencia de jerarquía entre ambos equipos y  sus jugadores. 

Chile viene de campeonar por primera vez en su historia, con un plantel consolidado con dos mundiales en el cuero, que comparte recorrido hace una década, con jugadores clave en los mejores equipos de Europa (Bravo en el Barsa, Alexis en Arsenal, Vidal en Bayern, Medel en Inter) y otros que se potencian en la selección: Vargas (del TSG Hoffenheim alemán), Isla (sin lugar en Juventus, ahora en el Olimpique), Marcelo Díaz (Celta de Vigo), Aranguiz (Bayern Leverkusen) o el sorpresivo Edson Puch del Necaxa. 

México, en cambio, sólo prometía. Como casi siempre. Ahora con una generación de campeones mundiales Sub-17 (2005 y 2011), acompañada del eterno Rafa Márquez, el competente "Memo" Ochoa y algunos peterpanes como "Chicharito" Hernández. Presentó como estandartes un largo invicto de 22 partidos, un fútbol agresivo y dinámico en la primera ronda y una sospechosa localía. No bastó, porque el fútbol tiene lógica. 

Chile en ascenso ahora enfrentará a Colombia, una selección que lo emparda en jerarquía, pero que viene sin chispa, ni goles. Todo indica que se reeditará la final de la Copa América 2015. Que así sea.       
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 *Panenka es Antonin Panenka, jugador checoslovako que "patentó" el penal picándola. Además es una revista de fútbol digital muy buena que pueden leer por acá: www.panenka.org


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