Luego de la pandemia, prácticamente todo aspecto de la vida social y económica se resintió y mostró sus hilachas. Desde la desigualdad de acceso a los servicios de salud a una situación inflacionaria que afecta al planeta entero; la evidencia de la crisis de los recursos naturales y ambientales hasta el reinado del trap made in Miami en el soundtrack del fin del mundo.
Como no podía ser de otra manera, el Mundial de Fútbol, el evento deportivo más esperado en todo el globo, también se vio afectado por este rayo mierdizante de nuestra vida pos 2020.
![]() |
| El emir de Qatar Tamim bin Hamad Al Thani y el otro sorete |
La decisión de la FIFA de otorgarle a Qatar la organización del Mundial fue hace 12 años, pero no importa, acá está para recordarnos que nada será lo que era. Se presume que esta elección se dio a base de ingentes cantidades de dinero que aceitaron bolsillos de las Asociaciones y Federaciones, o mejor dicho, sus representantes.
Organizar este evento es parte de la estrategia desarrollada por la pequeña nación árabe para ganar influencia global y mejorar su imagen internacional. Se ha dicho que este país es especialista en la construcción de "poder blando". El mundial es su escaparate y sus armas la cadena estatal de noticias Al Jazeera, la aerolínea Qatar Airways y el Qatar Investment Authority, a través del cual se inyectan millones y millones de dólares en clubes como el PSG francés, o en su momento el Barcelona, entre otras inversiones, principalmente en Europa (Francia como ejemplo saliente).
![]() |
| Don Soborno y Señor Billetín |
Capricho obsceno de la familia reinante en Qatar, este Mundial, y su cronograma absurdo, nos obligó a ver como se jugaba en las principales ligas europeas hasta una semana antes del partido inaugural. La UEFA, en mezquina guerra personal con la Copa, le importó tres carajos y mantuvo su calendario a rajatabla. Las consecuencias las estamos viendo esta semana, seleccionados con apenas una semana de trabajo, evaluaciones deficientes o apuradas del estado físico de sus jugadores, las bajas por lesión se multiplican. Probablemente sean muchas más durante el transcurso del torneo.
A la vez, en contradicción con esa idea, se intuye que, al jugarse en plena competición (el calendario europeo concluye a mitad de año), este Mundial trae a sus principales figuras más frescas, en pleno estado competitivo y no con el peso de todo un año (Champions League incluida) a sus espaldas.
Otro perfil positivo de esta fecha atípica, en Latinoamérica nos encontramos en primavera, disfrutando de días más largos y noches más agradables. Quizás tengamos el verano más dulce de nuestra vidas.
![]() |
| Hijo de |
Mundial Burbuja
Estamos en presencia del primer Mundial de sede única. Todos los partidos se llevarán a cabo en estadios ubicados en Doha y sus alrededores (70km la distancia más larga entre uno y otro). Doha es una ciudad hiper moderna creada de la nada sobre un desierto, frente a las aguas del Golfo Pérsico. Una Las Vegas del siglo XXI. Artificiosa, casi sin historia, grotesca y opulenta.
Los equipos irán de sus concentraciones a los estadios y de ahí a sus concentraciones. Un día de shopping y luego de vuelta a sus concentraciones y estadios. Los asistentes merodeando a sus estrellas sin mucho lugar donde ir a pasear más que caminar las veredas impolutas. No culture.
Eso conlleva a que estos días sean los más aburridos que se recuerden en la previa a una Copa. Todo lo que había para contar del país ya fue contado. Los principales hitos narrados por los contenidos oficiales datan de 10 años atrás: museos, metro, estadios, todo construido para esta Copa.
Sí sí, ya te vimos, tenés plata, felicitaciones.
Un país donde, según las crónicas recientes, no te podes tomar ni una cerveza. Primero por la dificultad de conseguirla, luego la de pagarla.
En Qatar la población nativa no llega ni al 10% de la población total. Metáfora de los grandes equipos europeos, ingleses, franceses o italianos. Con suerte reservan uno o dos puestos de la cancha para un jugador nacional.
![]() |
| ¡Pegale Tamim! |
Un Mundial organizado por los más ricos del mundo para que asistan los más ricos del mundo. A excepción de algunos locxs que llegaron con gran sacrificio o a trabajar, los asistentes a esta Mundial son niñxs ricos con tristeza y ganas de notoriedad a fuerza de exhibir sus imbecilidades y "de estar ahí" (vean este video y luego sientan mucha vergüenza).
Todo muy moderno, pero Qatar es el país con más emisiones de CO2 por habitante del mundo. Se hace de noche a las cinco de la tarde.
Los sindicatos están prohibidos, los trabajadores de países asiáticos, africanos y árabes hasta hace muy poco estaban bajo normas de cuasi esclavitud. No existen los derechos para las diversidades sexuales, la homosexualidad se castiga con tortura y muerte. No hay partidos políticos y son aliados serviles de los Yankees en el Golfo, entre otras cosas feas.
[¿Quieren leer algo mejor escrito y periodísticamente fundamentado sobre Qatar, DDH, economía política, hipocresías globales de las Naciones que condenan y denuncian pero igual hacen negocios con esta Copa de fantasía? Vayan a Fernandez Moores por acá, por acá y por acá]
Fútbol, fútbol fútbol
No obstante todo lo anterior estamos esperando esta Copa como nunca. Los cuatro años se estiraron un poco y queremos que el fútbol empiece ya.
Porque si podemos esperar algo bueno de este Mundial, eso va a suceder en la cancha. Como sucede entre futboleros y futboleras, en un Mundial cada partido tiene su importancia y razón de ser.
En el caso de Argentina hay una expectativa, genuina y también deformada, de que algo bueno puede pasar.
El equipo está bien, MESSI está muy bien y se vienen tres partidos mundialistas. Imposible un mejor plan.
Epílogo...
El último Mundial que se jugó en un país no democrático fue en 1978.




1 comentario:
Excelente reseña 👏👏, es verdad un mundial de mierda pero vamos Argentina!!! 🇦🇷mañana empieza que emoción!!!
Publicar un comentario