02 julio 2015

Jugador al Cuadrado V. Argentina vs Paraguay

Por Lucas Martin

Germán Adrián Ramón Romero: impecable como en toda la Copa. En el gol no tiene nada que hacer, Barros va de frente al arco, saca un balazo que se desvía en Demichelis. Despejó seguro en algunas pelotas comprometidas y cuando pudo salió jugando. 7 puntos.




Javier Adelmar Zabaleta: Con los días los detalles de sus intervenciones se van perdiendo y Zabaleta no es de esos jugadores que dejen jugadas marcadas a fuego, sino más bien paisajes: el suyo está pintado de solvencia, calidad y seriedad. Cada vez más tranquilo en la salida y en la marca, está haciendo, al igual que en Brasil, una Copa de menor a mayor. 8 puntos.

Roberto Fabián Demichelis: Le tocó bailar con la gastroenterocolítica ausencia del central más consolidado del equipo y el mejor pateador de penales del mundo. Hoy por hoy, Mundial mediante, nadie duda que Demichelis es un reemplazo de jerarquía para los centrales argentinos. Cumplió muy bien ese rol en los dos partidos que le tocó jugar. Amigazo de Roque Santa Cruz. 7 puntos.

Pablo Ariel Otamendi: Me quedó la sensación que fue quien más sufrió la ausencia de Garay y no estuvo tan firme como en el partido ante Colombia. En el gol paraguayo no despeja con suficiente entusiasmo. Sin embargo las cualidades técnicas evidentes, la entereza anímica y capacidad de reponerse de situaciones de mierda (un país entero lo señaló como el co-culpable de la derrota ante Alemania en Sudáfrica 2010, además se quedó afuera de Brasil), lo convierten en uno de los futuros abanderados de la defensa argentina. 6,5 puntos.



Nelson David Rojo: El partido había comenzado difícil. La pelota se escurría debajo de las suelas de los talentosos y los no tanto. Paraguay presionaba y mostraba cartas más agresivas que en el primer partido. Como en estos últimos partidos, a Argentina le costaba meter ese primer gol que abriera el arco. La tensión estaba puesta en ese detalle. Un gol. Un puto fucking gol. Entonces, un centro desde la izquierda de MESSI que se adivinó picante no llega a ser cabeceado por el primer defensor paraguayo. Acto seguido, pelota en el área chica capturada por D160S. Gol pedorro vale triple. A buscarla adentro y a empezar el baile. 8 puntos.

Matías Jesús Mascherano: Marcó con la mirada, la postura y el liderazgo. “Vista” dijo cada vez que pasó un paraguayo por el costado, para quedarse luego con la pelota. Segundo partido en la cornisa donde queda bien parado. Quizás el equipo sufrió un poco (particularmente Biglia) por esta situación, pero el resultado posterior facilitó las cosas y Mascherano pudo salir indemne para jugar una nueva final con Argentina. (Bonus: Masche acaba de ser elegido por los hinchas del Barcelona en una encuesta del Sport como el tercer mejor jugador culé de la temporada 2014-2015) 7 puntos.


Leonardo Rubén Biglia: Hay que buscarle la vuelta a su mal partido, probablemente el peor que haya jugado un miembro de este equipo durante la Copa. Irreconocible con la pelota en los pies, prácticamente erró todos los pases, muchos de ellos en situación comprometida. En la marca se vio condicionado por una amarilla tempranera. Lo más probable es que haya tenido que multiplicar esfuerzos en compensar al Mascherano “etéreo”, en cuidar al “Jefe”, como lo había anticipado en la previa, y en ese desgaste se complicó más de la cuenta. En todo caso, allí, en la entrega en pos del equipo, está una de las grandes virtudes que tiene Biglia. Indiscutible. 5 puntos.


Juan Sebastián Pastore: Protagonista de dos de las mejores jugadas de Argentina en toda la Copa y de la más desafortunada en la Semifinal. El segundo gol del equipo es un joya. Un estiletazo preciso y elegante. Donde a primera vista se intuía una gran habilitación de MESSI reside en realidad el mérito del “Flaco”: la jugada parecía sólo comenzar, como muchas otras en este torneo, el 10 la tira y comienza a correr, espera la devolución y continuar el slalom. Pastore se corrió del plan y con un sútil toque continua para adelante para sacar el remate (en plena corrida apenas acomoda la pelota). El otro momento magistral de Pastore es el pase a Di María para el 3 a 1. Atravesando el medio campo en velocidad mete un sutil pase de cachetada (un recurso que ya habíamos celebrado) que debe ser la mejor asistencia de todo el campeonato (peleando mano a mano con la de Valdivia para Gary Medel para cerrar la goleada chilena ante Bolivia). Su tercera intervención la celebramos un poco menos: lo sorprende un paraguayo por la espalda para ganarle una pelota de aire (flojo despeje de Otamendi) que termina en el gol de Barrios y la zozobra nacional durante los últimos minutos del primer tiempo. Posteriormente compensó la macana con el pase para el tercer gol. 8,5 puntos.


Sergio Ángel Di María: Volvió a la red. Pedimos el festejo corazón y llegó por duplicado. Además metió un buen centro para el gol del Kun. Pastore en ascenso, Di María recuperado de la amnesia goleadora, Agüero que continúa en la senda del gol (3 en 5). Pésimas noticias para Chile. 8 puntos.

Marcelo Daniel MESSI: ¿Habrá pensado Víctor Cáceres “es mía, es mía, llego fácil” cuando fue a buscar esa pelota dividida? La imagen da la sensación que sí. Los televidentes también pensamos que era del paraguayo, a lo sumo el balón se iba a disputar, a trabar, pero nunca, nunca, podés creer que MESSI va a llegar con tanta comodidad a ganar la pelota, como un X-MEN que se teletransporta, y seguir acelerando y guapeando (vean como le va el paraguayo y el tipo aguanta, y se le viene uno de frente con los tapones de punta, y lo esquiva). Recuerda a la jugada del gol de Di María contra Suiza en el Mundial. Otro momento de magia messianica es en el gol de Higuaín. A primera vista parece que el delantero impacta con velocidad y potencia una pelota que le quedó ahí... Eso, al menos, parece suceder, pero en las repeticiones se puede ver a MESSI tirado en el piso tocando el balón con la puntita del botín ¡El tipo no para de jugar! Como ya lo dijo Casciari en su famosa nota, el 10 “solamente desea la pelota dentro del arco contrario”. La diferencia con otros goleadores de estirpe es que ya tiene claro que si la mete un compañero, para el equipo vale lo mismo. En el debe no tiene ni siquiera las tres jugadas donde se empecinó en acorralarse en área argentina para intentar salir gambeteando y que no le salieron bien. Que lo intente mil veces. 8,5 puntos.


Hernán Jorge Agüero: Tuvo un partido difícil, una vez más trabajando para el equipo y cumpliendo el plan del juego. No llega a tener situaciones de gol ni a enfrentar el arco contrario, su labor se luce en las oportunidades que tienen los volantes que llegan. Pero el esfuerzo y constancia tienen premio: un golazo de cabeza. Un go-la-zo. 7,5 puntos.


Suplentes

Claudio Javier Higuaín: Merito del Tata su ingreso. Donde se podía pensar en la opción Tevez, lo mete al “Pipita”, un jugador que -dolorosas finales de Mundial aparte- cuando tiene una la manda a guardar. Lindo gol entre miles de piernas paraguas. Fuera de humorada, nadie entiende a MESSI como él. Incluso más que el amigazo Agüero.

Héctor Mauricio Banega: Brindó su cóctel habitual de despliegue, buenos pases y perfil bajo.

Diego Pablo Gago: Nunca creímos que lo íbamos a ver ingresar y menos por… ¡Mascherano! Pero cinco goles hacen milagros y el 5 de Boca tuvo su correcta ¿despedida? con la selección.




*Adivine el equipo argentino oculto.

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