02 julio 2018

Jugador al Cuadrado - Argentina vs Francia



ARMANI. Algunas voces lo señalaron por el tercer gol de Francia. Fue un quemarropa en al área chica, nada que hacer (ver un gol similar en el primero de Dinamarca ante Croacia). Para mi tiene responsabilidad en el primero. Mbappé tira la pelota larga y Armani -generalmente atento y rápido en estas acciones- está clavado bajo los tres palos. Rojo percibe esta situación y desesperado le tira el carromato al pibe. Era una jugada para que el defensor suelte la marca y arquero salga rápido a cortar e incluso romper. Interesante ver como el arquero vuelve a River y se recompone de este Mundial. Si lo hace, sigue siendo candidato al buzo nacional. 4 puntos. 

Impotencia de una potencia
MERCADO. Por su lado vinieron las jugadas del gol 2 y 3 de Francia. Pero metió un gol a-la-mercado que le compensa en parte esos desaciertos. Tiene huevos, garra, oficio y crédito parcial en una nueva etapa, por lo menos hasta encontrar un lateral joven con proyección internacional que le peleé el puesto. 5 puntos. 

OTAMENDI. No termina de quedar claro si perdió o ganó con los delanteros franceses, ya que Rojo fue el más perjudicado. No lo ayudó el cambió de compañero en el segundo tiempo. Por arriba muy sólido, por abajo tiene tranquilidad para jugar. Es una duda su continuidad, tiene a favor ser hoy el único central VIP que tiene argentina en el mundo. Quizás muchos le reconozcan su carácter bravucón con los rivales, pero corresponde a otro fútbol, hoy se necesitan otras cualidades. 4 puntos. 

ROJO. Luego del penal cometido a Mbappé y la subsiguiente tarjeta amarilla le costó volver al partido con firmeza. Fue reemplazado en el entretiempo de forma algo apresurada, ya que Fazio no le dió la firmeza esperada a la saga argentina, y se perdió el desenfado de un jugador con corazón. Ojalá encuentre continuidad en el ManU, sino debería buscar equipo para jugar siempre. En la selección es un jugador valioso y puede ser un referente experimentado para el futuro. 4 puntos.  

TAGLIAFICO. Se venía hablando de su regularidad y solvencia, en un equipo irregular e inestable. En este partido se le notó desbordado, perdiendo ante la velocidad contraria, no solo de los delanteros, sino que en la comparación con el lateral derecho Pavard el 3 argentino pareció un jugador amateur. Tiene con que -carácter, confianza, juventud- crecer y evolucionar, pero debe seguir sumando recursos, mejorar en ofensiva, consolidarse en el Ajax para luego pasar a un equipo de liga más exigente. Debería ser el 3 de cualquier proyecto futuro de selección. 4 puntos. 

PEREZ. Puesto a replicar la función realizada con Nigeria, no estuvo ni cerca. No tomó la pelota, no cortó a los rivales, no formó parte del juego y por momentos se encontró intercambiando posiciones con Messi. ¡Enzo fue el verdadero falso nueve! Disminuido también desde lo físico, quizás no debería haber ingresado como titular en un partido de esta exigencia. 3 puntos.  

MASCHERANO. Aunque a primera vista quedó en evidencia su diferencia de velocidad con el rápido Mbappé (le lleva 15 años y se encuentran en extremos diferentes de sus carreras) y la dinámica de los franceses, Mascherano se acomodó y con el pasar de los minutos se convirtió en el mejor jugador argentino  (una vez más y van). Con todo lo que tenía, lo que quedaba, lo que dejaba atrás, fue y buscó por todos sus medios que Argentina ganara el partido. Metió pelotazos, trasladó, rompió líneas, presionó, marcó, jugó con una amarilla y logró rispidez sin poner en riesgo su permanencia en el campo. Luego del partido, visiblemente emocionado, habló y habló bien, se despidió de la selección, su segunda casa, 19 años jugando con la celeste y blanca, desde juveniles hasta la mayor. Cuatro mundiales. Más partidos con esta camiseta que nadie. Capitán con cinta y sin ella. 7 puntos.  

Andá a reemplazar a esta bestia
BANEGA. Intentó jugar a lo mismo que en el partido con Nígeria, sólo que esta vez el esquema absurdo de jugar sin un delantero de área le quitó profundidad al equipo y atrapó a su principal socio potencial, Messi. Cuando las papas quemaban le costó agarrar la pelota para comandar al equipo, aunque la buscaba. No queda señalado por el desempeño, puso lo que tenía, pero no alcanzó. 4 puntos. 

DI MARÍA. Sorprendentemente fue la carta ofensiva más peligrosa de argentina. En primer lugar porque sobre el final del primer tiempo dio vida con un golazo de afuera del área. En segundo porque aprovechó ese envión para desequilibrar por izquierda, logró por primera vez en el campeonato hacer valer la gambeta, pero al levantar la cabeza no encontró a nadie en el área para aprovecharlo. En el segundo tiempo, muy tarde en el partido, cambió de posición y tuvo muy buenos intentos sacándose de encima jugadores. Inició bien y terminó mal la última jugada del partido que casi dio el empate milagroso. Un distinto, que pudo haber sido la diferencia en la definición de Brasil 2014. Un gol suyo logró una medalla de oro olímpica. 6 puntos. 

Hay que llevarlo a Qatar y lo ponemos en Octavos
PAVÓN. Tuvo muchos problemas por su costado, tanto para defender como para atacar. El empuje y fervor no fueron suficientes para generar situaciones de riesgo, su retroceso fue pobre y no llegó a cubrir la banda como le pedía la posición y el esquema. Así perdió (también Perez y Mercado) la espalda en dos subidas que costaron dos goles en contra. Inexplicable que no haya cambiado con Di María el perfil para intentar algo más, algo diferente, después de 45 minutos estériles en ofensiva.  Pero no se le puede caer al pibe con esa responsabilidad, es un gran proyecto de jugador de selección, quienes tendrían que haber modificado el esquema eran el DT y los jugadores con más experiencias. Todos reaccionaron tarde. Una lástima que no haya tenido los minutos jugando por izquierda, dónde mejor rindió cuando pudo entrar. 4 puntos. 

MESSI. Una vez más perjudicado con sistemas delirantes que pergeñan desde andá a saber que think-tank del mal más profundo de este mundo. Perdido en la maraña del juego, rodeado por la marca contraria, seguido a sol y sombra por Griezman o Kanté, no pudo formar parte del armado del juego. Y le faltó un compañero, un 9, alguien que le reciba de espaldas, que le devuelva, que le deje espacios. En fin. Ya lo sabemos. Y luego la faltó esa rebeldía y bronca para intentar modificar la situación. Es imposible que Messi sea el DT de este equipo, qué él ponga a los jugadores. Nadie podría conspirar tanto contra sí mismo. A pesar de todo esto, sabiendo que su balance en Rusia no fue bueno: apenas muy buenos primeros 40 minutos, un golazo y un segundo tiempo aguerrido con NIgeria; mal pa(r)tido y todo, contra Francia dos goles argentinos lo tienen como co-protagonista, pateando al arco en el de Mercado y echando un centro como la gente para el cabezazo del 9. Así de bueno es. 4 puntos.     

Puntos suspensivos 
*Al pie: Se intuye que la historia de Messi con la Selección no ha terminado. Por un lado los contratos comerciales deben ser riendas duras de soltar (y no muchos deben querer); pero por el lado estrictamente futbolístico hay que hacer lo siguiente: encarar una inevitable renovación, jugadores con talento hay, más del perfil medio que del alto alto al que estamos acostumbrados (a lo sumo Dybala, quizás Locelso), armar un equipo jóven, que sepa ponerse el overol, pero que pueda jugar más liviano, consolidarlo en dos años (Copa América Brasil 2019 mediante). En el proceso no hincharle los huevos a Messi, dejarlo en el Barcelona ganando sus últimos títulos, intentando conquistar Europa nuevamente, y sobre la mitad de las Elimatorias (que ya van a estar encaminadas, probablemente casi seguras ya que habrá ingresos masivos a un probable Mundial de 48 equipos), sumarlo a Messi en un rol complementario. El regreso planeado como un Luke Skywalker en The Last Jedi, y cuando estén todos distraídos por la aparición del viejo sabio, le copamos la Copa a los árabes con los Pezzellas, Funes Moris, Tagliaficos, Bustos, Ascacibares, Lanzinis, Dybalas y Alarios del mundo.  

FAZIO. Tuvo unos primeros minutos de miedo al provocar una desinteligencia mayor con Armani. Durante su guardia Francia nos metió tres en 11 minutos. Se lanzó a buscar el gol en cada pelota parada, pero no llegó un centro o corner decente en todo el segundo tiempo. 3 puntos. 

MEZA. Innecesario ingreso. Sampaoli lo mandó al muere en el peor momento posible. Cuando cualquiera sabía que no era el cambio indicado. Jugó minutos en los 4 partidos de la Copa y muy pocas, muy, pudo mostrar lo que sabe y puede. ¿Un capricho? ¿Intereses comprometidos? Nunca lo sabremos. Sobre el final quedó más en evidencia que nunca: tuvo la última -pesada- pelota del partido, no mandó centro ni pateó al arco.  

AGÜERO. Activo, entusiasta, anotó un lindo gol para el generar el sprint final de esperanza. A los postres nos quedamos con ganas de más minutos de Agüero. Fue el goleador del equipo en Rusia.   

Gestazo

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