28 junio 2015

Perfume de revancha

Por Tute F. Drina

“Primero hay que saber sufrir”, canta el tango, frase que calza a medida de esta selección argentina.

“Estoy cansado de comer mierda”, frase sin relación con el tango, pero que bien podría ser una línea de cualquier melodía arrabalera, melancólica y furiosa, tan explícita en la sensación que transmite. 

En aquel lejano 2014 Mascherano dio forma con esta frase al estandarte que hoy mantiene erguido el equipo. Sintentizó de esa manera el sentir de una generación de futbolistas vapuleados por los reveces del fútbol, que les han arrebatado toda chance de redención.


Pero el pasado viernes, luego de un partido que increíblemente llego a la definición por penales, el segundo principio del fútbol (en otra ocasión desarrollaremos el primero) nos hizo un hermoso guiño en un momento donde parecía que el sufrimiento nuevamente se transformaba en dolor. Este principio puso a Carlos Tevez frente al esférico, en un nuevo penal crucial con la casaca albiceleste. Memorias, recuerdos, seguramente reproches, pasaron por nuestras mentes, imaginen lo que pasaba por la mente de Carlitos. 

Si me permiten arriesgar, no pasaba NADA por la mente de Carlitos, creo que caminó esos largos metros hasta la bocha como “andando sin pensamientos”, la mente en blanco, solo sabiendo lo que había que hacer.

Y lo hizo, aseguró su penal al medio, como dicta el manual.

Y por fin destrabo la alegría, el pensamiento, el sufrimiento, todo lo vivido por él y su familia. Aunque no lo admita públicamente, encontró su redención, merecida por cierto. 



“El fútbol da revancha”, segundo principio del fútbol, se manifestó en esa fría noche de Viña del Mar, ni Rojo, ni Biglia, ni Martino pudieron evitar que el destino se encuentre cara a cara con Tevez. Qué hermoso que es el fútbol, con esas vueltas de película que hacen emocionar y trascender en el tiempo.

Argentina jugó su mejor partido en el torneo, tuvo presión alta, dinámica en el movimiento de la pelota, amplitud de juego y cambio de ritmo, pero se topó con un inspiradísimo Ospina, que desvió los disparos argentinos como también los de sus propios compañeros colombianos. No permitió que Messi se sacara las ganas que tiene de gritar un gol importante en el trámite de un partido, pero también tuvo la complicidad de los palos para mantener la valla en cero. Igualmente, Messi se bancó todo lo que le tiraron y guapeo el partido completo; ya encontrara su momento, siempre está latente la explosión futbolística desde sus pies, paciencia.

Colombia no es un rival menor, más allá que venía a los tumbos desde el día uno de la Copa, y Argentina lo neutralizó, obligando (¿?) a que Perkerman hiciera un cambio que pareció desesperado y sacrificara un delantero como Teo que, como el resto de los colombianos, no había podido sostener una pelota en 20 minutos. 

Pero aquí hay mérito de esa defensa argentina que es siempre una incógnita, porque ha demostrado tanto solvencia como desequilibrio. Pero, como viene pasando también hace años, en los momentos donde hay que responder, se planta firme en el fuego. Destaco en esta labor a Otamendi, que se fajó con colombiano que se le pusiera cerca, y ganó todas, de arriba de abajo, anticipando. Solo le faltó el gol, que fue a buscar en área contraria con la misma confianza con la que defendió, pero el palo y danza de la pelota por la línea evitaron. 


También Zabaleta fue clave en la defensa, en esa mitad del segundo tiempo donde aparecían los fantasmas, y Colombia se animaba un poco más, evitó cualquier posibilidad de desborde como el más eximio plomero, cruzando y cerrando, ganando los mano a mano, una fiera que sigue manteniendo su nivel pasados los años.

Sigo esperando una dosis de calma en el cuerpo técnico, que evidentemente aún no sabe sufrir, pero más que nada porque no sabe convivir con situaciones de desventaja deportiva si se quiere, que son tan válidas en el sufrimiento como no poder meter las situaciones que generás en el arco contrario.

Este partido nos debe enseñar que lo que viene será mucho más difícil en términos de equidad y lucha, y que tenemos que estar preparados para arbitrajes permisivos, que son las espinas que atraviesan este el camino hasta la victoria. Hay que bancársela, la Copa para ganar de puntitas de pie fue en nuestra casa hace cuatro años y no lo hicimos, si queremos ganarla en tierras extranjeras, y con el anfitrión como gran candidato, deberemos aprender y aceptar jugar como si tuviéramos uno menos todos los partidos que quedan. Bancar las patadas, los embates, las provocaciones, y ganarlos sin pensar en todo eso. 


Como Carlitos, que tarareó ”primero hay que saber sufrir, después amar, después partir, y al fin andar sin pensamiento”, en esa larga caminata al punto penal, huelo más cerca ese perfume de naranjo en flor, y confío que mi viejo amigo el fútbol me guiara hacia él.

27 junio 2015

Jugador al cuadrado IV. Argentina vs Colombia

Por Lucas Martin

Formación titular de Argentina ante Colombia por los Cuartos de Final 

Nery Alberto Romero: La superioridad abrumadora de Argentina sobre Colombia durante casi la totalidad del partido propicio que Romero fuera un espectador de lujo del lujo de los compañeros. Una sola pelota le llegó al área, sobre la mitad del segundo tiempo, y la embolsó con total tranquilidad. En la tanda de penales agrandó su leyenda atajando uno de ellos y asustando lo suficiente a los cafeteros para que marren feo dos más. 8 puntos. 

José Luis Zabaleta: Jugó un partido casi perfecto desde lo defensivo. No fue superado nunca, ganó todos los mano a mano con claridad y suficiencia y no cometió ninguna falta de riesgo para el equipo. Faltó algo de profundidad en las llegadas. 8 puntos. 

Romero es el arquero con más presencias en la historia de la selección argentina

Oscar Alfredo Garay: Muy firme arriba en el área propia pero todavía no gana en la contraria. De los cuatro en defensa quizás haya sido el menos parejo en algunos pasajes. Se ofrece siempre para la salida al pie, pero es habitual que, en el toma y dame de la última línea, el quede con la misión de arrojar el balón por los aires. Estas acciones ensucian su desempeño. En la definición por penales metió un golazo al ángulo. 8 puntos.

Nestor Rolando Otamendi: Por el momento un acierto del DT es la inclusión de Otamendi en el equipo. En el partido de ayer, además de afianzar las virtudes que mostró en los primeros dos partidos de la Copa, velocidad, serenidad, buen mano a mano, barba, estuvo muy cerca del gol. En la Semi del martes, una nueva prueba de fuego para Nestor Rolando. 8 puntos.

Presencia agresiva de Otamendi en el área contraria

Daniel Alberto Rojo: Muy regular en su juego durante todos los partidos de la Copa. Siempre una opción de descarga para el que llega por izquierda y una garantía en la defensa de la banda izquierda. Con la confianza que está adquiriendo, con la prepotencia física que lo acompaña, debería realizar incursiones ofensivas más punzantes y patear al arco. Por momento Di María parece atorarlo. Hay que hablar muchachos. Metió un balazo en el travesaño... pero era en un penal. 7 puntos. 

Julio Jorge Mascherano: Jugó un partidazo. Ordenó, marcó, robó, distribuyó, metió pelotazos con intención, un manual del juego en el mediocentro. Quizás, como destacó Javier Asioli en el Washington Post, se deja llevar por la exacerbación -mediática y popular- de su perfil más combativo. Es que también es muy bueno para eso. En la próxima definición por penales debería estar en la lista de los cinco primeros. 8,5 puntos.

Mascherano es una garantía, inmobiliaria, hipotecaria, y futbolística

Claudio Daniel Biglia: Como ya se ha dicho en este mass media, Biglia se sirve de la magna presencia de Mascherano para recorrer toda la cancha auxiliando compañeros en problemas. Empuja el auto cuando no arranca, cambia cubiertas, revisa el aceite y el agua, te repasa el parabrisas y la luneta, siempre tiene cambio y una tacita de azúcar. Quizás ayer no tuvo su partido más lucido cuando tuvo que meter y devolver una pelota en instancias ofensivas, tampoco cuando tuvo la oportunidad de patear al arco con sorpresiva libertad luego de un pivoteo de Agüero. Menos en la definición por penales, pero su presencia es indiscutida. 6,5 puntos.  

Carlos Daniel Pastore: Su partido más irregular de la Copa. Quizás sintió el rigor de un partido jugado desde lo físico y sin espacios. Sin embargo, ver la pelota dominada a sus pies es una delicia, la rodea con el empeine, la lleva, la trae la comparte. Lleva el gen de los Riquelme, los Aimar y Lucho González. Tiene que patear más al arco. 7 puntos.

Pastore es un jugador elegante que le hace bien al fútbol

Jorge Luis Di María: Empecinado con hacer la jugada personal no logró desequilibrar en la mayoría de los embates que dirigió. Pareció siempre demorarse un poco más con la pelota, así, nunca encontró cuando disparar al arco ni ver a un compañero en mejor situación. Con la pelota parada resultados dispares, alternó buenos corners con otros sin gas. Ayer fue puro pómulo ¿lo están alimentando bien? ¿Comerá mucho picante chileno que lo lleva a "irse por el vater"? Necesita un shock, un abrazo, volver a Central, necesita un golazo. Queremos ver su festejo con forma de corazón. 6 puntos.

Ricardo Enrique MESSI: Cuando la principal falta de un equipo donde juega MESSI es el gol, obliga a afinar el ojo para encontrar posibles respuestas o caminos a explorar. El 10 argentino es el mayor goleador de nuestra época (el mejor en los últimos 25 años según estadísticas recientes, con un promedio de 0,77 por partido) y sin embargo, como él mismo declaró, le cuesta horrores hacer goles en la selección. La diferencia con, por ejemplo, el Mundial de Brasil, es que este equipo genera muchas más situaciones, pero los goles no llegan. Luego del partido con Colombia, el periodista de TyC Martín Souto decía que era muy díficil criticar la poca eficacia del equipo cuando es MESSI quien se pierde los goles, y algo de razón tiene. Cosa e' mandinga, el gol que se pierde cabeceando solo con un arquero caído. Reacción maravillosa de Ospina aparte, ERA GOL siempre. Aunque tampoco hay que faltar a la verdá: MESSI metió un gol (o casi ¿cuál es la naturaleza del gol en definiciones por la pena máxima?), el primer y pesado penal, al igual que contra Holanda, con una tranquilidad pasmosa que, es de suponer, contagia al resto de los compañeros. El 10 jugó un partido formidable. Recibió de espaldas casi siempre y con la misma frecuencia se las arregló para ponerse de frente al arco y comandar los ataques. Para aquí, para allá, correte Beethoven, corransé todos. la primera línea defensiva de Colombia, esa doble marca habitual que le hacen, es un escollo sorteable, pero al entrar al área MESSI necesita de un acompañamiento muy fino que sus compañeros no le pudieron dar. Lo mejor fue que no se cansó de buscar la pelota, la gambeta y el gol. Verlo intentarlo una y otra vez es lo que mejor que tiene el fútbol. 8,5 puntos.       

MESSI pasó entre dos e inició una de las mejores jugadas de Argentina en el partido 

Sergio Omar Agüero: Cuando las lineas del rival se retrasan el Kun queda como encapsulado entre los defensores y le cuesta encontrar espacios para dar con el arco de frente. Argentina lo acorraló tanto a Colombia que conspiró contra su explosividad. A pesar de esto, su movilidad incesante lo convierte en una amenaza constante, mas no sonante. Comenzó la Copa gritando gol, augurando una catarata goleadora que nunca llegó, ni de él ni del equipo. El gran déficit que se puede marcar en estos cuatro partidos. Falló un poco en colaborar para que MESSI encuentre el espacio. Sigue siendo el 9 titular. 6,5 puntos.

Suplentes

Pedro Pablo Tevez: Hasta el penal final su presencia en el partido era una incógnita: ¿A qué juega? Quien sabe si al sacarse el lastre de la Copa América 2011 volveremos a ver un Tevez que aporte algo más que enjundia, carisma y coraje, que no es poco.  

Bienvenido Carlitos

Marcelo Antonio Banega: En esta Copa se está consolidando como decimosegundo hombre. Puede jugar por Pastore y también por Biglia. Ayer entró muy bien, pidiendo el balón y yendo para adelante. Metió un zapatazo al ángulo que casi entra y luego convirtió su penal. Valioso aporte para los partidos que se vienen.

Jorge Alberto Francisco Lavezzi: Sincero simpático: "estaba todo cagado", dijo sobre el momento de patear el penal. Tendría que haber entrado 15 minutos antes.

DT

Carlos Salvador Martino: Aunque se demoró en sacarlo a Di María, es difícil hacerlo, hizo bien los cambios, y los tres que entraron metieron su penal. En Banega confirmó cuál es su rueda de auxilio para el medio campo. Excelentes declaraciones posteriores, preocupado por el desarrollo del juego, y consciente de las fallas y las virtudes.

Tiki-Tata


21 junio 2015

Jugador al Cuadrado III. Argentina vs Jamaica


Por Lucas Martin

Carlos Fernando Navarro Romero: No cometió errores aunque tampoco fue exigido. Estuvo rápido de manos para descolgar un par de bochazos y encontrar a un compañero para la salida rápida. A partir de una de esas jugadas Di María construyó un mano a mano que por poco no fue gol. Cerró una muy buena primera ronda, parejo y consolidado. 7 puntos.

Bravo "Chiquito"
Sergio Fabián Zabaleta: Hizo un excelente primer tiempo donde demostró toda su calidad y jerarquía para solucionar cada situación que se le presentó. En el segundo tiempo cayó su intensidad y concentración y llegó cometer una infantil infracción en el minuto 92 permitiéndole a Jamaica meter una pelota más en el área argentina. 5,5 puntos.

Roberto Néstor Garay: Firme, sobrio, no tuvo mucho trabajo durante casi 75 minutos. Empiezo a sospechar que el gol de cabeza no va a venir nunca. 6 puntos.

Oscar Alfredo Demichelis: Firme, sobrio, no tuvo mucho trabajo durante casi 75 minutos. Empiezo a sospechar que el gol de cabeza no va a venir nunca. 6 puntos.

D16S

José Antonio Rojo: Autoconsciente. La tribuna, la prensa, los portales de noticias, los que hacen memes, los que hacen gifs, las rochas, las chetas, Andrés Demichelis, todos esperaban su rabona. La hizo, fue lujo y recurso. Resultó en un buen centro para Zabaleta que intentó un gol imposible. De lateral a lateral, un movimiento que hace mucho no se veía en Argentina. Da la sensación de ser uno de los jugadores con mejor preparación física, por potencia para aguantar la pelota y resistencia para mantenerse con dinámica durante 90 minutos. Tengo la sensación que se guarda alguna sorpresa en la galera. 6,5 puntos.

Diego Pablo Biglia: Fue el mejor jugador argentino en la faceta defensiva y cundo tuvo la oportunidad rompió lineas y se mandó al área jamaiquina pero nunca encontró el pase de un compañero. Es un vaso comunicante entre todas las lineas, mientras Mascherano ordena, se mete entre los centrales o queda de líbero, él queda libre, yendo de un lado a otro para servir de pase y dar aire a un compañero. Fue el único que pateó un corner con intención. En la semana de los rumores de futuro merengue, Biglia es cada vez más importante para el equipo. 7 puntos. 


Hugo Leonardo Mascherano: Un cátedra de como marcar sin cometer falta para no ser amonestado. Pura posición y anticipo. Claro, esto fue posible porque Jamaica no apuró su zona ni lo obligó a esas zancadillas clásicas para cortar avances enemigos. Los compañeros también estuvieron atentos a esta situación y colaboraron cortando con falta (Pastore fue uno de ellos). Después, el repertorio de siempre: liderazgo, pelota al pie y cambios de frente quirúrgicamente precisos. 6,5 puntos.

Jorge Horacio Pastore: Jugó el primer tiempo de la misma manera que los anteriores, con dinámica elegancia, pases punzantes en situación de gol, tocando con todos y armando fulbo. Se fue desinflando con el correr de los minutos y las situaciones desperdiciadas. El primer acierto serio de Martino en su gestión es darle la oportunidad a Pastore de demostrar que puede ser valioso. 6,5 puntos.

El segundo crack
Abel Di María: De a poco se lo ve recobrando la memoria, la velocidad, el ritmo y la agresividad para buscar el arco contrario. En ese estado se vuelve insoportable para cualquier equipo que lo enfrente. Con Jamaica jugó por izquierda, por derecha, por adentro, por afuera, recuperó balones y disparó al arco en numerosas oportunidades. Tuvo mala suerte y también la mira un poco descalibrada. El único jugador argentino que patea de afuera. 7 puntos.

Ramón Ismael Medina MESSI: Reguló. Se sabe que MESSI no soporta ver los partidos de afuera, tampoco soporta que lo saquen y que, junto a Dani Alves y Gonzalo Higuaín, debe ser el jugador de la Copa América que más minutos jugó en la temporada. El cansancio lo está alcanzando pesado. Por eso reguló. En cualquier otra situación, si MESSI no fuera quien es, Martino lo hubiese sacado faltando 15/20 minutos. Pero quedó en cancha, sin arriesgar. Si tenía una chance la aprovecharía, pero sin forzar el físico. Para mi está bien, lo quiero ver siempre en el campo de juego, que se duerma una, dos, mil siestas. Contra Colombia lo vamos a necesitar fresquito. Más allá de esta situación, mostró su habitual abanico de extraordinarios recursos (en una oportunidad MESSI, jugando de 9, retrocede velozmente y se lleva dos marcas, a contramano surge Di María, que entra al área para recibir un preciso pelotazo de Mascherano) y estuvo muy cerca del gol en dos o tres oportunidades. 6 puntos.

MESSI por 100 en la selección
Gabriel Omar Higuaín: Es el nueve que mejor juega con esta camada de jugadores, y que mejor asiste a MESSI, y lo demostró, sin estar en plenitud física, en 35/40 muy buenos minutos en el primer tiempo. En el gol mostró su sapiencia goleadora al aguantar y encontrar el disparo entre varias piernas. Lentamente le está dejando la posta a Agüero. Disfrutemos sus últimos movimientos y goles en cancha. 7 puntos.

Sabe todo
Suplentes

Leonardo Adrían Pereyra: Tuvo suficientes minutos como para demostrar sus cualidades, pero lo único que aportó fue desgano (MP dixit). En ofensiva intrascendente, en defensa quizás tuvo un par de robos, adjudicables a estar recién ingresado, pero nada que, por el momento, justifique su presencia en el equipo

Claudio Paul Tevez: Amigo de Tití.

Alejandro Víctor Lamela: Rico pibe. 

19 junio 2015

Buscando al futbolista perfecto

La Copa América no ha sido, hasta ahora, el vertiginoso carrusel de emociones que prometía.

Esto se debe a las evidentes falencias de los jugadores que están disputando este torneo. Carentes de talento y de referentes, se cansan de chocar entre sí en los alrededores del círculo central y balbucear frases hechas en las conferencias de prensa, babeando sobre sus camisetas confeccionadas en talleres clandestinos y auspiciadas por marcas de segunda línea. El resultado es un espectáculo pobre y carente de emociones, digno de un continente subdesarrollado y en vías de autoaniquilación.

Por eso, para que sirva como espejo, horizonte y objetivo de las actuales y futuras generaciones de futbolistas, Lo Mascherano elaboró un listado exhaustivo de rasgos y características que debe ofrecer el jugador ideal. Aquel capaz de conducir a un equipo a la victoria sin descuidar la sensibilidad, el entretenimiento, la justicia social y la defensa de la soberanía.


Adelante entonces con el inventario:
  • Recuperación y llegada al área
  • Lujo y elegancia
  • Juego de espaldas al arco rival y giro en velocidad
  • Mucho ida y vuelta        
  • Recorrido transversal y gol        
  • Ofrecerse como salida 
  • Desbordar         
  • Hacer relevos   
  • Con lujo              
  • Todo de taco    
  • Arrastrar marca               
  • Marcar
  • Filtrar el pase entre líneas
  • Salir jugando, pasársela al 8 y esperar el centro en el área de espalda al arco para regalarle una chilena a la tribuna guaranga y angurrienta de lujos burdos
  • Recuperación, trabajo, despliegue, generosidad y gol 
  • Mucha facha    
  • Joda, casino, noche, falopa, travestis   
  • Tatuaje, botinera, escándalo, pases millonarios a equipos turcos
  • Una transferencia cada seis meses        
  • Evasión de impuestos y autos caros e inmanejables     
  • Deuda de alimentos para hijos no reconocidos en Italia y Portugal
  • Una espantosa e incipiente carrera de cantante con un disco inescuchable
  • Dos condenas por malversación de fondos públicos y falsedad ideológica, tras un paso por la Secretaría de Deportes de la provincia de Buenos Aires
  • Un cargo de embajador de Unicef y un proceso judicial por abuso de menores
  • Sospecha de corrupción y un pase inexplicable al fútbol catarí
  • Triangulaciones               
  • Violencia de género      
  • Y cualquier género de violencia               
  • Palco vitalicio en Esperanto       
  • Amistades inconfesables           
  • Un entorno cuestionable           
  • Participaciones sorpresa en programas de TV nocturnos            
  • Fotos con dictadores latinoamericanos y árabes             
  • Esponsoreo de marcas muy lejanas a prácticas deportivas
  • Frecuentación de fiestas organizadas por capos del narcotráfico
  • Sucesivas visitas a China
  • Compañía permanente de algún abogado de fama rancia          
  • Opiniones políticas tajantes y autocontradictorias
  • Lesiones de aductor sin pisar una cancha en meses      
  • Visión periférica
  • Amigo de cualquier político siempre y cuando sea presidente
  • El mapa de la cancha en la cabeza
  • Escapadas de la concentración y mucha playstation      
  • Dos o tres empellones con los árbitros por partido        
  • Matrimonio con la novia de la infancia 
  • Polémicas interminables sobre una posición adelantada clarísima
  • Vedetero y pesetero   
  • Incapacidad de aceptar la justicia de un fallo en contra
  • Ventajero, soberbio, desleal    
  • Riojano o santafesino  
  • De apellido italiano        
  • Sobrador y agresivo      
  • La pisa y la muestra cuando va ganando              
  • Mujeriego y pollerudo 
  • Tiene seis hermanas mujeres  
  • Lleno de anécdotas destinadas a cualquier programa ordinario conducido por Fantino o similar
  • Un complejo de Edipo irrecuperable
  • Sensiblero y sin memoria
  • La cara de la madre tatuada en el pecho             
  • Peronista de los 90
  • Incapaz de sostener una enemistad por más de 3 meses           
  • Una condena por arreglar partidos durante su paso por Italia
  • Partidos a beneficio y beneficios de esos mismo partidos
  • Suspendido por la Fifa
  • Récord de condenas por doping positivo en cada una de las ligas donde jugó
  • Pasaporte comunitario obtenido mediante la falsificación de la partida de nacimiento de su abuelo
  • Representado por Gustavo Mascardi o Settimio Aloisio              
  • Amigo de Pelé, Platini, Beckenbauer, a los que denuesta en privado y con Fantino
  • Por lo menos tres personas que se atribuyen el hecho de haberlo descubierto y 20 años después del debut siguen contando la misma anécdota que lo comprueba
  • Un mito/leyenda que lo ubica en el sanatorio de la trinidad con una botella en el recto y el sanatorio cerrado para él. Lo atendió el doctor Cae.
  • Un entorno enriquecido y empobrecido... varias veces
  • Opinión sobre todo y ni un libro leído   
  • Su trato con el periodismo no estuvo exento de polémica, una vez los lanzó a un campo de concentración nazi
  • Amigo de los barras, a los que dice no conocer
  • Un zoológico en la casa con tres jirafas que se hizo traer agachadas en un avión de una aerolínea africana hipercorrupta
  • Cadenita de oro
  • Un rosario que le regaló la madre          
  • Figura del sub 20 a los 25 años  
  • Recibido de médico a los 23      
  • Dos títulos honoris causa de sendas universidades americanas

18 junio 2015

Claudio Pizarro, bendecido por Lo Mascherano

Lo Mascherano saluda, felicita y bendice al delantero y capitán peruano Claudio Miguel Pizarro Bosio. En su honor uno de sus miembros viste su característica casaca número 14, símbolo de todo lo que es bueno y noble en este mundo.


Claudio Pizarro, beligerante goleador peruano, también llamado "El Bombardero de los Andes" o "El Conquistador", acaba de anotar el gol del triunfo de su selección ante el combinado de la República Bolivariana de Venezuela. De esta manera, el equipo dirigido por el argentino Ricardo "El Tigre" Gareca mantiene viva su chance de pasar de ronda y espera por la entonada Colombia de Teófilo Gutiérrez.

Pizarro es un clase mundial. Tiene el record de la mayor cantidad de goles de un extranjero en la
Bundesliga alemana (176 goles), jugó en el Werder Bremen y en el Bayern Munich, su actual equipo. Además es el mayor goleador peruano en Europa con 253 goles oficiales (jugó también en el Chelsea). Con el Bayern salió campeón de las cuatro competiciones donde participa el club, en algunas varias veces. Con sus goles se convirtió en el 9° goleador histórico de la liga profesional alemana (el único no alemán del top 10).

En el fútbol peruano debutó en el Deportivo Pesquero de la ciudad de Chimbote en 1996. Dos años después pasó a Alianza Lima. Con ninguno salió campeón, pero con el equipo de la capital metió una generala en un mismo partido. 

El 14 que utiliza es el número del histórico jugador del Bayern, y la selección teutona, Karl "Mostaza" Heinz Rummenigge (que tiene menos goles que Pizarro, tanto en Alemania como en Europa) y que también acompaña a Javier Alejandro Mascherano en la selección y el Barcelona.

Oe! vamo a saludar a la gente po culiao

Por Loso

Cuando, al final de un partido, un jugador le dice a los demás “Oe! vamo a saludar a la gente po culiao!!”, es porque ese hombre sabe que esa gente comparte algo más que el estadio como territorio en un momento determinado. O tal vez no lo “sabe” sino que simplemente lo vive (eso de ir “sabiendo” todo por la vida no siempre es lo más eficaz… el intelecto tiene debilidades que hoy por hoy comienzan a echarlo por tierra). Es un lindo gesto por parte del protagonista del espectáculo, un gesto de reconocimiento a un otro con el cual sencillamente el espectáculo no existe.

Aer cómo anda de frenos esta weá 
                         
Y ese “otro” sin el cual el espectáculo no existe, desde luego merece mención: el público era cuico, los jugadores eran flaites. Afuera del estadio habían cuatro grupos claramente diferenciables: 1) Los hinchas, cuicos todos, sin excepción, chilenos que no conocen el centro y mexicanos tal como se ven en sus telenovelas. A lo más algunos profesionales jóvenes que aún sin tener hijos pueden permitirse gastar un porcentaje importante de su remuneración en una entrada. 2) Algunos profes y estudiantes que apostados en el bandejón central de Av. Grecia gritaban a voz en cuello, con lienzos y pancartas, contra las políticas educativas del Gobierno. 3) La gente que andaba trabajando, vendiendo gorros, bufandas, pinta caras y cuanto merchandising se puede encontrar afuera de un estadio, los puestos de sánguche de potito, los “traficantes” de cerveza, etc. 4) Los pacos, de todo tipo de pacos: Motos, FFEE, a caballo, a pie, pacas con cara de polola enojá, guanaco, zorrillo, etc.

Entonces, lo que sucede al final del partido es que la selección se iba sin decir ni pío a un público que apenas gritaba. Por fortuna alguien dijo “Oe! vamo a saludar a la gente po culiao!!”. Y por mayor fortuna aún, se escuchó clarísimo en todo el mundo. ¿Qué pasó? ¿Por qué sólo un jugador atinó a saludar al público? ¿Qué está pasando, por qué aquella fiesta que mueve “pasiones” casi se transforma en un trámite donde los asistentes se van sin despedirse? Pienso que ahí el problema -y que es un botón de muestra de algo que está ocurriendo en Chile- a los que estaban dentro del estadio los une un nivel de ingreso obscenamente superior al de los que estaban afuera, independiente de si eran cuicos o flaites (público o jugadores), y justamente ahí está la cuña, la piedra de tope, el escollo material e ideológico que impide consolidarse al proyecto colectivo. El relato identitario chileno, un relato que es constante construcción, a veces penetra el fútbol, a veces no. Otras veces destaca en medio de la vacuidad de este discurso futbolero mercantilizado y farandulizado, coercionado a más no poder (por estadio seguro) en un noble “Oe! vamo a saludar a la gente po culiao!!”. 


¿Y qué pasó poco después? El goleador nacional, la estrella de nuestra copa América, bajo influencia del alcohol, protagoniza un accidente de tránsito a bordo de su Ferrari, mientras volvía del casino Monticello (y el wn juega en la Juve… chesumare.. con esos nombres cualquiera diría que esta weá pasó en Mónaco y que Vidal efectivamente es el Rey. Que ridículo, dejémonos de weás y vamo a saludar a la gente po culiao!!). ¿Por qué pasó eso? ¿No debería estar concentrado? Sí, Sampaoli les dio la tarde libre, pero la copa no ha terminado!! Ni su carrera menos!! Qué cresta le pasa a este cabro?!?! ¿Acaso no se percata de que está en una competencia internacional importante? ¿Acaso no sabe hacer su pega? ¿No se da cuenta que su pega es 24/7? La tarde libre es para distraerse, ventearse un poco, salir con su pareja, culiar, hacer cosas saludables, ir a La Legua a saludar a sus vecinos, no pa ir a wear al casino a figurar y tomarse unos copetes.

Y bueno, trato de responder tales preguntas y pienso que, en realidad no sabe hacer su pega, no sabe que es 24/7, porque la FIFA y todo su aparato ideológico le enseñó otra cosa, o sencillamente no le enseñó nada y el hombre aprendió lo que le agarró al vuelo. Puesto que los jugadores, que son personas, han pasado por un proceso -desde que ingresaron a las inferiores de algún club acá en Chile, hasta ahora que juegan en Europa y en la selección- en el que han sido reducidos a mercancía, a bisutería FIFA, al punto en que literalmente se compran y venden. Eso ha sido posible gracias a la carencia de un relato identitario individual y colectivo que se vislumbre como un posible proyecto deportivo, de país y como proyecto individual en pos de la participación en una comunidad (por eso es que se iban sin saludar al público).

Plop!
                       
Sucede que, así las cosas, un jugador ha sido educado más en la satisfacción de sus necesidades de éxito (entendido éste como una cuestión de imagen), que en sus necesidades humanas de satisfacción con sus acciones y su proyecto. Por otro lado la vertiginosa velocidad con que se suceden los acontecimientos no permiten un éxito (una imagen triunfal) duradero y extendido en el tiempo, sino efímero y mediatizado, ni siquiera una imagen autoconstruida, sino entregada por la mass media. Sucede entonces que este cabro, con dos goles en la copa, con la prensa ensalzándolo como salvador y las redes sociales desbordando fervor por su figura, claro que le dan ganas de bacilar y salir a vivir su cuarto de hora de Rey del Reino de Chile!! El tema es que no fue capaz de poner el proyecto común por sobre su histérica necesidad de figurar, y eso es responsabilidad suya y de todos los que hacen y hacemos del fútbol un mercado de emociones "de repuesto chino" (o sea no originales, baratas y rascas).

No nos olvidemos de saludar a la gente po culiao, es importante. Tiene que ver con el sentido de todo esto, que no es ganar la copa, sino el para qué ganarla: para construir parte de una historia, de un país, y para construirla saludándonos y mirándonos a la cara, no haciendo un trámite y un negocio para ganar mucho dinero.

La batalla del Río de la Plata

Por Tute F. Drina

Vieja cita, conocida entre las clásicas yuntas rioplatenses, que muchas veces se funden entre sí, como pasa con la música, y otras veces se intercambian deportivamente como pasa en nuestro fútbol, si habremos coreado varias veces el clásico “¡uru guayo! ¡uru guayo!”. 

Nos separa ese inmenso Río de la Plata, que a veces puede cruzarse para unirnos, y a veces es tan vasto que nos diferencia.

                                       

Esta cita futbolística entre los dos seleccionados, tan dura como hermosa, tan áspera como dulce en la victoria, y amarga en la derrota, se daba una vez más, por los puntos y un poco más. El clásico más difícil de jugar, en un momento clave: el de la definición crucial del futuro copero, el del cuestionamiento de la identidad del equipo, del peso real de los jugadores con la casaca nacional…

En este punto me despego de ese debate, de ese análisis tan básico y repetido hecho por los periodistas que, como si fuera un virus informático, instalan (siempre con el diario del lunes) y esparcen estas ideas a lo largo de todos los canales de comunicación posibles. La idea prende y se esparce donde le dan cabida, como también lo hace un virus, uno lo escucha en los bares, en la calle, en la cancha con amigos. Esa repetición del discurso es la manera en la que sigue esparciéndose, y no solo se da en el plano deportivo, sino en ámbitos muchos más serios, pero eso es harina de otro costal.

En resumen, se instaló la duda de si este equipo tiene la estirpe del Campeón…

                                   

Argentina jugó el primer tiempo un poco adormecida, y Uruguay sistemáticamente hizo su juego y nos fue arrinconando para quedar de espaldas e incómodos. Uruguay tuvo un par de llegadas, Argentina entendió por momentos cómo jugarlo, pero más que nada, no desesperó, más allá de las ráfagas que nunca faltan, pero para huracanar este finde largo al que llamo Copa América, sin intención de ofender a propios, ajenos ni anfitriones, hace falta una base más sólida, un modelo, ¿un alemán? No, un par de argentos a cara de perro. Para acariciar el esférico sobra pasta.

Los minutos pasaban y todo se desvanecía en un primer tiempo para el olvido. Pero todo cambió en un instante, como siempre pasa, un instante donde el eterno Mascherano se despertó del letargo y le dio un vuelto de tanto pago a cuenta al pobre de Lodeiro que poco tenía que ver. Ahí Argentina entendió como había que jugar el partido, justo antes del final del primer tiempo.

El HMS Achilles visto desde el HMS Ajax
durante la batalla del Río de la Plata (1939)
                                     
Así se dio el partido, camorrero y del tipo “mete gol gana”, Argentina tuvo eso, y además un gol muy bien gestado por un intenso Agüero (la 11 que le robo a Carlitos algo tiene que ver) en tándem con su cumpa Zabala, y un Pastore que, déjenme decir, está soltándose de a poco con la albiceleste, con una visión de campo envidiable, recursos deluxe que parecen improvisados, pidiendo la pelota, moviéndose a lo ancho del terreno. Es como ese flacucho alto que eligen último en el potrero, y después te pinta la cara.

Este Pastore desairó a un rival con un giro calesita de época, y casi displicente soltó la pelota en el momento justo para que Zabaleta agachara la cabeza y metiera un gran centro para el Apache Agüero, perdón el Kun, el 11 me confunde.

Había que pegar primero, y lo hicimos, sabíamos lo que venía después, aguantar sufriendo o liquidar de contra, y una vez más, tuvimos que sufrir. Aquí apareció nuevamente (lo había hecho con Paraguay) “Chiquito” Romero, que parece haber recibido algún tipo de poder mágico desde que Mascherano le dijo “hoy te convertís en héroe”, y ha tenido grandes actuaciones desde entonces. La confianza es gran parte del corazón de un futbolista, y como la frase hecha dicta, el fútbol es un estado de ánimo. 

                                       

Bien Romero. Como tantos argentinos te he puteado y pedido tu dimisión y abandono del planeta tierra, pero hace tiempo has devuelto con creces la confianza depositada en vos por tantos DTs, y callado las bocas de los giles, que sentados en su cómodo sillón con su cerveza en mano, te puteábamos.

La nave se acomodó, aun sin contar con el DT, que se fue expulsado infantilmente, dejando una tarea adicional a Mascherano, que lo suplantó digitando los cambios (salvando distancias me vino a la mente el Enzo allá en Colombia cuando no dejo salir al Burrito ortega cuando le pedían el cambio).

Martino tiene que ser el primero en serenarse y entender que su idea no solo es ambiciosa, sino riesgosa y necesita tiempo de gestación y de aceitado. Nuevamente, no pensar tanto en el periodismo ni vincular esto con anteriores experiencias donde sufrió a manos de la prensa, entre otras cosas. A partir de ahí seguir construyendo, creciendo.

Ambición sobra, fútbol también, esto recién comienza.

17 junio 2015

Jugador al cuadrado II. Argentina vs Uruguay

Por Lucas Martin

El 11 argentino un 16 de junio de 2015

Angel David Romero: Figurón. Evitó el empate en por lo menos tres pelotas sinceras de gol. Una de ellas un balonazo que le aparece de sorpresa detrás de un compañero. Reflejos intactos. Salió a cortar fuera del área con seguridad. Lo mismo arriba en corners y centros que por momentos arreciaron el área argentina cual bombardeo yanqui en Irak. 8,5 puntos.

Hernán Edgardo Zabaleta: Durante algunos tramos del primer tiempo llegué a pensar que el empuje de Roncaglia era una amenaza muy seria para Zabaleta. Error. El 4 del seleccionado tiene la prestancia sobria de un Peugeot 504. Cuando parece que no está surge cual planta de habichuelas mágicas cubriendo las espaldas de un compañero, cerrando o trabando con enjundia. La frutilla del postre fue el centrogol preci(o)so a su compañero citizen Agüero. 8 puntos.  

Juan Ernesto Garay: Por momentos invisibilizado en su lucha cuerpo a cuerpo con Cavani, que, en consecuencia, también invisibilizó al uruguayo (excepto por tres zapatazos que colgó bien lejos de Romero). Sacó unas cuantas de arriba y en otras le costó encontrar la pelota. Juega muy bien fuera del área argentina, una vez adentro es propenso a alguna duda cuando llueven los pelotazos y hay que despejar. ¿Y el gol de cabeza cuando? 6,5 puntos.

Hay lateral izquierdo por 10 años









Walter Adrián Otamendi: En camino a la consolidación. Aunque Uruguay estuvo cerca del gol en varias oportunidades el segundo central también hizo un buen partido, especialmente por arriba, perdió, si, pero menos que las que ganó. La defensa argentina en su conjunto es un mix de jugadores con capacidad técnica, no dotados, bien preparados, educaditos, pero con instinto asesino acechando. Otamendi es una prueba de ello. En ascenso. 6 puntos. 

Juan Pablo Rojo: En los mejores tramos del primer tiempo, cuando Argentina dominaba con el toque y movilidad de Pastore/MESSI/Di María, cada pelota que le llegaba a Rojo en la izquierda era una posibilidad que quedaba trunca: el va para adelante y echa el centro. Pero con el correr del partido Rojo se revela como un tiempista con enorme calidad para bajar la pelota, acomodarla y ver al compañero, incluso volver a tocar atrás y esperar la nueva jugada. A estas virtudes se le suma que está rápido y fuerte, se lo vio muy firme y veloz en los retrocesos -algo fundamental para este planteo que puede colocar a ambos laterales en posición ofensiva- y se les plantó descaradamente a los ásperos uruguayos. Precaución: cierta tendencia al funesmorismo. 8 puntos.
14 vs 14

Blas Armando Mascherano: Santo Patrono del liderazgo contagioso. Bocón respetuoso y respetable. Pata dura con sensibilidad y amor propio. Jugó un mejor partido que con Paraguay, menos impreciso y más tiempista, su compañero de mediocampo ayudó para ello. Pegó los gritos que tiene que pegar. Comandó el triunfo en el que probablemente sea el partido más dificil que tenga que jugar Argentina en toda la Copa. 7 puntos.  

Fernando Carlos Biglia: No hay que cansarse de brindar por la consolidación de este jugador en la selección mayor. Biglia salió Campeón del Mundo juvenil en 2005 con el equipo de Zabaleta/Garay/Gago/Agüero/MESSI, también Rodrigo Archubi y Neri Cardozo. Su mejor momento futbolístico lo alcanzó en la Final del Mundo Brasil 2014 y en esta Copa América va a jugar todos los partidos mejor que el anterior. Con Uruguay cortó, marcó, raspó, corrió todo el partido, y cuando la tiene la devuelve redonda siempre. Emociona. 7 puntos.


Biglia lucha por el balón con el bravo Rolán

Luis Oscar Pastore: En lo que se dice jugadores de campo fue la gran figura del equipo. Jugó enormes 25/30 minutos en el primer tiempo, donde hizo jugar a todos y estuvo cerca de convertir o de asistir. Lujoso o pragmático, compartió el rol de armador con MESSI y apareció cuando ÉL no estuvo. Así, sin que la viéramos venir, pegó una vueltita para sacarse un marcador, con derecha y de cachetada (marca registrada) habilitó a Zabaleta. El golazo fue de a tres pero emergió en sus pies. 8,5 puntos.

¡Los dedos!

Sergio Ángel Di María: De aquellos jugadores que mejoraron su desempeño en comparación con el partido con Paraguay, Di María fue quien lo hizo en menor medida. Tan poquito que fue imperceptible. Se notó el empeño y la magia que puso en cada jugada y también la angustia por no poder desequilibrar. Esta situación fue particularmente evidente en la pelota parada: todas sin picante y desaprovechadas. Como siempre, mantuvo el ida y vuelta, incluso llegó a cortar un ataque uruguayo volviendo a toda velocidad hasta uno de los corners argentinos. Llegó tan cansado al final que el Tata desoyó todo lo recomendable y lo sacó. 6 puntos.


Bajála cuando quieras
                           
Ariel Arnaldo MESSI: Hay partidos donde ÉL sólo sostiene al equipo, ya sea desde el resultado y/o desde el juego, hay otro encuentros donde el equipo lo sostiene a Él. Este fue uno de ellos. Comenzó enchufado como contra Paraguay, encontrándose con Pastore y Di María o haciendo la suya propia. En algún momento esta actitud se quebró y dio paso a la espera del final del primer tiempo (Argentina toda terminó en mala posición). En el segundo tiempo decidió ir en busca de la ferrea marca uruguaya para, excepto honrosas y maravillosas excepciones, como el mano a mano donde desborda al marcador con una facilidad pasmosa, chocar. MESSI tiene varios duelos intensos con Uruguay. En 2011, en la traumática Copa América de Argentina, fue figura, guapo y encarador, lo cagaron a patadas pero la rompió igual. Uruguay nos dejó afuera por penales y luego fue Campeón. En las Eliminatorias pasadas, de local, se ganó 3 a 0 y MESSI metió dos golazos y fue figura. En este partido, como en todos, estuvo cerca de romper la red pero encontró siempre a Muslera. Guapeó y se peleó, puteó y corrió mucho. No recuerdo verlo terminar tan exhausto un partido (ejemplo: lo que le costó picar cuando Tevez encaró ese contragolpe trucho) ¿Cuando se le vencerá el contrato con Gillette? MESSI se tiene que dejar barba. 7 puntos.

Corré Ejidio...
                              
Gabriel Omar Aguëro: Terminó el primer tiempo y su presencia en cancha pareció una ilusión. Metido entre los centrales le costó mucho entrar en un juego que no pasaba nunca por ahí adentro sino en la periferia manejada por Pastore y MESSI, Biglia y Mascherano. Al parecer, ese juego de desgaste a los defensores, era orden de Martino. En un partido de dientes apretados, de intensidad mundialista, un partido de detalles, Agüero esperó, agazapado, su única puta oportunidad. Y metió un golazo de fábula. Todavía el marcador se pregunta cómo hizo, Muslera se pregunta cómo hizo, Zabaleta se pregunta cómo hizo, todos menos él. Respondió después: "yo se que cuando Zabala baja la cabeza es que el centro va al primer palo". SNM. 8 puntos.


Imposible

Suplentes:

Walter Gustavo "Cuqui" Tevez: Incomprensible que un jugador de su calidad y jerarquía, un Campeón de la vida, un ganador como pocos en lo suyo y en cada escenario que pisó, un tipo que entró fresco de piernas y cabeza, que metió más de 20 goles en el Calcio, haya comandado tan mal ese contragolpe del final: MESSI a izquierda, otro solo por derecha, y el pase es una baba, un flan mal cocido. Coherente con su actitud de los últimos partidos de la Juventus: se dio cuenta que es más fácil pasársela a los contrarios. Piden pista el Pocho y Lamela.

Fernando Edgar "Conde" Banega: Cambio lógico por un Pastore agotado. Creo recordar un par de cortes de pelota y luego al pie del compañero. Buen suplente.

Luciano Pereyra: Entró, le cantó una canción al Papa y se fue.

15 junio 2015

Sin educación no hay copa América II


Por Loso

Hoy en Chile estamos dejando de soñar con ser campeones, porque comenzamos, hace un tiempo, a vivir la posibilidad, a verla como cierta, posible. En esta copa América, experimentamos en carne propia las condiciones de posibilidad de un campeonato inédito en nuestro fútbol nacional.

En Brasil 2014, quedamos picaos, con la bala pasá, tras ese partido por octavos con Brasil. Un partido por octavos de final, recién primera mitad del mundial, más encima lo perdimos. Pero sabemos que es posible, que esta copa es nuestra. Tarea difícil, pues en este mismo blog, un poco más abajo, pueden leer a nuestros queridos amigos argentinos, que tienen una tradición futbolera de rancio abolengo, afirmando que la copa América es como “una escapada de finde largo comparada con unos buenos veinte días” en comparación con los mundiales; así y todo, vienen tanto o más picaos de Brasil 2014 que nosotros a por la copa. Es otra forma de vivir el fútbol. Un abrazo a ellos, lo van a necesitar cuando vuelvan sin la copa. Y seguro que Brasil espera encontrarse con Chile y ponernos en nuestro lugar (¿o es muy paranoico lo que estoy diciendo?), así que la tarea no es menor. 

pelotazos

Para nosotros, esta posibilidad es nueva, esta experiencia es nueva. Lo más cerca que hemos estado de eso es el mundial de Chile ‘62, donde Chile fue tercero. ¿qué memoria puede haber de eso en nuestras generaciones? Ninguna, ni siquiera es un relato épico. La persona más joven que podría recordar algo, sería alguien que para el 62 haya tenido unos cinco años, edad de la cual uno se puede acordar con relativa claridad. Mi vieja dice que se acuerda de cuando tenía dos años porque se acuerda del terremoto del ‘60, pero no se acuerda del mundial del ‘62: “lo único que me acuerdo es una música rock ‘n roll de fondo”. O sea, alguien con 5 años en esa época con mucha suerte se acuerda. Mi viejo si se acuerda. Poco, pero se acuerda “ahh sí fuimos con Roberto y Nibaldo (sus hermanos mayores) a ver el partido de Chile con Brasil, el que Chile perdió (ese viejo adagio… ese mantra de nuestras pasiones futboleras… el partido que Chile perdió con Brasil, nada más clásico). En el mercado de San Gregorio pusieron una tele de como catorce pulgadas en blanco y negro, colgá en el último rincón arriba. Estaba lleno! atiborrao de gente. Yo, que era chico, tenía seis años y medio, apenas veía. Además, súmale que era la primera vez que veía tele, más encima un partido de fútbol, de Chile, y por el mundial!! Se veía como las weas, pero era la media experiencia”. Pero del tercer lugar, de alguna celebración por ello, no. De eso se acuerda que había alguna gente contenta, nada más. O sea, sólo las generaciones de sesenta años en adelante podrían tener alguna memoria de ese sentimiento, de la vivencia en el cuerpo mismo, de la sensación y las ansias por ser campeones, que hoy, a un año del mundial de Brasil, los chilenos experimentamos en carne propia, por vez primera. 

Pero del ‘73 sí se acuerdan. Tener cinco años el ‘62 equivale a tener dieciséis años el ‘73. Que juventud de mierda que les tocó a nuestros viejos. Y nosotros no habíamos nacido, pero el ‘73 nos tiene en este país con la mierda al cuello y un pico en cada ojo.

Y como dijo el profe de la primera parte de este post, “A los chilenos nos apasiona la política”. Por eso es que a quienes no les gusta o no les interesa el tema del ‘73 y el modelo que se instaló con la dictadura, igual se apasionan defendiendo su postura. Quienes no gustan de las marchas defienden a brazo partido su postura, dándole la razón al profesor: efectivamente nos apasiona la política. Pero nuestra copa América le da la razón al compañero que vivía por Grecia pa arriba. Sí, es una escapada de finde largo para argentinos, brasileños, uruguayos, pueblos que han hecho mucho por el fútbol sudamericano. Una fiesta que damos en casa, con invitados de lujo, por supuesto, pero no se apresuren, es nuestra fiesta, lo regalos son para nosotros, que ya estamos hartos de que nos roben, así que ni se les ocurra, los que gozamos de fama de lanzas (según he oído por ahí) somos nosotros, no crean que pueden venir de afuera a agilarse con la copa, aonde la vieron.

 El rapero efecto en la micro camino al estadio 

Porque ahora estamos en plena experiencia de sentirnos capaces de ser campeones, pero eso no es gratuito, ni es sólo gracias al fútbol. Es parte de un proceso, desde mi perspectiva, de creación de un relato identitario nacional, relato que parte desde el lugar común donde más de algún chileno ha afirmado “los chilenos no tenemos identidad!”. Nada más lejos de la realidad, pues esa afirmación ya pone en el tapete la inquietud por nuestra identidad, y de ahí en adelante se reafirma a cada instante en la incansable intención de defender a toda costa un punto de vista, individual y/o colectivo, porque lo queramos o no, nos apasiona la política, la que hacemos los sujetos, más que la que sale en la tele (que también nos apasiona y nos hace hervir las vísceras de rabia). Además, tenemos la alteridad que nos muestra otras facetas de nosotros mismos: en esta copa América hemos visto más de algún post con “diccionarios” para entender a los chilenos, y hace algunos años que hemos visto más de algún artículo acerca de cómo nos ven los extranjeros a los chilenos. Otro factor muy importante en esto, es la llegada y asentamiento de muchos extranjeros a Chile: el compartir la cotidianeidad con ellos en nuestras ciudades nos invita y ayuda a vernos y escucharnos desde la mirada de un otro. Y el encuentro con esas culturas, tan cercanas a nosotros, cercanas en el territorio latinoamericano, y cercanas en el cargar por siglos con la injusticia que durante esta copa América se combate a pelotazos en la calle, nos da la dimensión de quienes somos nosotros, los chilenos que hoy queremos ganar la copa porque sabemos que es posible, los chilenos que queremos, de una vez por todas, acabar con el saqueo de los poderes económicos que nos chupan la sangre y nos parten las vértebras.

Y bueno, bienvenidos a la escapada de finde largo, esperamos que la disfruten, pero recuerden: “La copa es nuestra, y la hacen los pueblos”.

14 junio 2015

Jugador al cuadrado I. Argentina vs Paraguay

Por Lucas Martin

Juan Carlos Romero. Tapa dos difíciles, "de arquero grande" dijo Vignolo en la primera, después vino el gol, que un poco bastante se lo morfa (gol bobo que se inicia por una serie desafortunada de rebotes). En el segundo no tiene responsabilidad. Salió bien en los corners y bajó con seguridad varias para salir rápido con los compañeros. Lo exigieron con los pies y respondió con pelotazos pero sin pifias. 6 puntos.

José María Roncaglia. Buen primer tiempo, solvente en la marca y con un par de proyecciones interesantes. Le faltó juntarse y entenderse un poco más con MESSI a-la-dani-alves. Falta para eso, este fue su primer partido por los puntos con el seleccionado y aprobó. Se perdió en el segundo tiempo. 6 puntos.

El defensor de la Fiore ganó muchas por prepotencia física de boxeador

Alejandro Garay. Muy firme al comienzo. Parecía un partido del Mundial por el nivel que mostró, incluso yendo a marcar a la mitad de la cancha (algo que en Brasil se reveló como una de sus especialidades). Luego, cuando Paraguay arreciaba, tuvo un par de dudas y despejes fallidos provocando la zozobra en la zaga nacional. Nos debe un gol de cabeza desde Brasil 2014, con los intereses, ya son dos goles. 6 puntos.

Juan Carlos Otamendi. Barba hipster. Mejoró notablemente su imagen desde el partido con Alemania en Sudáfrica 2010. 5 puntos. 


El 17, la Desgracia. Otamendi no cree en esas cosas

Verde Amarillo Azul y Rojo. Casi casi mete un gol. Lo hubiese catapultado al panteón de los jugadores más amados de este deporte. Se lo vio algo desordenado al atacar y al retroceder, pero siempre con ímpetu y amor propio. Contra Uruguay será figura. 5 puntos.  

Raimundo Pastore. Interesante primer tiempo del ex Huracán cuando presionó y clarificó la salida. En una en particular recupera en mitad de cancha, se acomoda velozmente, y mete un pase tres dedos para poner a Agüero de frente al arquero paraguayio que salió rápido a cortar, abortando la situación de gol. En el segundo tiempo apareció poco. Debe jugar de titular toda la etapa de grupos y ahí hacer balance. 6 puntos.

Rodolfo Banega. Tuvo despliegue, marca, quite y toque, mientras le dio el físico. En el segundo tiempo comandó un contragolpe con la velocidad frenética de un caracol cojo, señal de cambio. Suena más a rueda de auxilio que para el once titular. Puede llegar a tener gol. Su posición, de enganche de contención, la inventó Marcelo Gallardo con Leo Ponzio. 5 puntos.

No vas a llegar nunca 3

Alberto Oscar Mascherano. Uno de los tres inamovibles aunque esté jugando el peor partido del mundo. Crece con el roce y el trajín de la competencia. Ayer se lo vio un poco a destiempo, detalle que para un jugador de sus características lo equipara al resto. Casi mete un gol. Quizás le falto pegar un par de buenas puteadas al equipo para ordenar los aspectos defensivos. 5 puntos.

Sopa de Cabellos de Ángel Di María. Otro intocable del equipo, pero que se cansó durante el primer tiempo se desperdiciar todas las situaciones de peligro que generó MESSI. Se lo notó falto de finura en las finas. La devolución siempre un poco atrás, los centros pasados, los corners sin fuerza (excepto uno que casi se le mete olímpico al guardameta rival), casi sin disparos al arco. Martino y yo no lo sacamos nunca. 5 puntos.

Jorge Luis MESSI. Jugó 60 minutos sobresalientes. Durante el primer tiempo fue pura continuidad de lo que le vimos en estos meses en Barcelona. Comenzando las jugadas en el medio, metiendo cambios de frente, amagando y desairando estuvo intocable para los marcadores paraguayos que sólo lo paraban con falta. Intervino en todas las situación de ataque de Argentina, y provocó, con la rabiosa persecución de la pelota, la jugada del gol de Agüero. Armó una jugada lujosa en el penal que le hacen a Pastore y que luego convirtió en un penalazo. En ese momento parecía que se venía la goleada. En el segundo tiempo tuvo dos muy claras, una luego de un slalom por izquierda que se le va paralela a la linea del arco y la otra después de una excelente jugada de toque y centro rasante, MESSI salta en busca de la pelota y la muy escurridiza lo esquiva por muy poco. En los últimos minutos perdió el eje y el contacto con la pelota, lo mismo que le pasó al equipo completo. 7,5 puntos.


Genio

Maximiliano Agüero. Cumplió con lo que prometía en la previa: un mejor estado físico y futbolístico. Picante y punzante para ir a buscar, perdió muy pocas pelotas, bancó la aspera marca con potencia y calidad, y en cuanto tuvo una la mandó a guardar. Auspicioso debut con la casaca número 11. La entrada posterior de los delanteros que le siguen demostró el acierto del DT en ponerlo como titular. 7 puntos. 


Kun, te pusiste bien físicamente un año tarde
Suplentes

Pipón Higuaín. Tuvo dos desbordes malos. No pateó al arco. O juega mínimo 45/30 minutos para que pueda tomar ritmo o no juega.

Mojarra Tevez. Presentó una nueva versión del barullo al que nos tiene acostumbrados en la selección. Esta vez arrancando como un doble cinco. No le alcanzó el tiempo para asociarse con MESSI o Di María ni para encontrarlo a Higuaín. Su ensamble en el equipo es un enigma a resolver. Teléfono Martino.  

Capitán Beto Biglia. Le tocó entrar cuando el partido estaba candente y descontrolado. Volvía de una lesión y no hizo pie nunca, con tanta mala suerte que quedó muy expuesto en el empate de Barrios: comete la falta y pierde en el cabezazo del que pivotea. Será titular contra Uruguay.