15 diciembre 2022

Jugador al cuadrado. Argentina 3 Croacia 0

Por Lucas Martin

Argentina es finalista de Qatar 2022 y se enfrentará a Francia por la ansiada Copa. El que gane alcanzará tres títulos mundiales y superará al otro. Hermoso

Encuentre la sonrisa 

Para llegar a esa instancia el seleccionado venció de forma categórica por 3 a 0 a Croacia. El desarrollo del partido quizás fue un poco más parejo y la diferencia parece abultada. A su vez, con el resultado consumado Argentina pudo ampliar la diferencia. Por el contrario, Croacia no estuvo nunca muy cerca de descontar. Uno de los destacados del partido fue el desempeño de la defensa argentina. Cuando el dominio del partido era croata la zaga central, los laterales y el arquero despejaron cualquier asomo de peligro. Una de las características fuertes del equipo volvió a manifestarse. Por supuesto que hubo colaboraciones colectivas a esa sólida defensa, en el sacrificio del mediocampo y los delanteros.

El perfil ofensivo del equipo estuvo afiladísimo, comandado por un MESSI soberbio y un Julián en estado de gracia. Cada pelota tocada por el 10 era un diamante. Con dos golpes rápidos en el primer tiempo el partido parecía liquidado porque a Croacia le costaba llegar y se fue desgastando. En el segundo tiempo MESSI inventó una jugada de otro planeta y Julián liquidó el encuentro. Lo holgado del resultado permitió el ingreso de tres jugadores de campo que no habían visto minutos en el Mundial. De no creer, gozando llegamos a la final. 


Vayamos a la consideración jugador por jugador.


DIBU MARTÍNEZ. Manos de acero para no soltar ninguna pelota por arriba ni por abajo. Muy atento a jugar con los pies, reventarla cuando era necesario o jugar con el compañero. Dudó en una sola, un centro venenoso al área chica, despejó tímido, con manos abiertas, incómodo por la invasión de jugadores en su terreno. El resto, impecable. 7 puntos. 


Se lo comió con papas al 9
MOLINA. Consolidado en el lateral derecho, ganando firmeza en la marca y confiado para salir disparado en ataque cuando lo amerita. Así se lo vió, como un avión, siguiendo y pasando a Julián en la jugada del segundo gol, mostrándose como receptor y distrayendo a la defensa. Si el profesor Scaloni lo decide así, el domingo tendrá la cita de su vida, cara a cara con Mbappé. 7 puntos. 


ROMERO. Asperísimo defensor con una calidad y tranquilidad envidiable. Reúne todos los condimentos de un central clásico (pinta de que no le importa asesinar o ser asesinado) aggiornado a los nuevos tiempos (sin regalarse y de buen pie). 7 puntos.   


Tiene 34 pirulos Ota eh
OTAMENDI. A falta de un partido para que termine el Mundial Otamendi volvió a demostrar que es uno de los mejores, sino el mejor, central del torneo. Una bestia en el mano a mano y los cortes, de arriba impasable. Líder de los compañeros y motor anímico de la zaga. 8 puntos.  


TAGLIAFICO. Le tocaba reemplazar a un jugador que se había consolidado como titular. Pero Tagliafico, como un scout, siempre está listo, impecable con su casaca dentro del pantalón, heredando un estilo sarmientista que Zanetti llevaba como ninguno. Pero lo que tiene de pulcro lo de tiene de perro de presa. Tagliafico estuvo rápido en anticipos y cortes, atento y enfocado en su misión de no dejar pasar a nadie y aparecer por sorpresa en ataque (aunque aún no sea confiable en la resolución, el lateral que pasa rápido siempre le sirve al compañero). 8 puntos. 


Un número de casaca bien puesto
DE PAUL. En las estadísticas que proporciona la FIFA figura como el jugador argentino que más pases da, qué más kilómetros corre (61 hasta el momento), el de mayor cantidad de piques o sprints (330), de mayor cantidad de intentos de romper líneas (148), mayor cantidad de intentos exitosos de romper líneas (100), el de mayor ofrecimiento para recibir pases (más de 500) y mayor cantidad de presiones al contrario aplicadas (180). Sólo la estadística nos permite dimensionar la incidencia de De Paul en el equipo. Verlo jugar hace el resto, mientras tenga energía no va a dejar de brindarse al conjunto. 7 puntos.  


ENZO FERNÁNDEZ. Primero como interno, luego como 5 posicional. En su primer rol metió un bochazo que no vio nadie para habilitar a Julián e intentó un tiro desde afuera del área para romper la timidez inicial. En rol de 5 otro movió la pelota para ir conquistando los espacios del mediocampo y ejerció presión y marca correctamente. Se muestra con muy buen socio de MESSI. Mi sensación es que junto con el resto de sus compañeros mediocampistas erró y estuvo impreciso en bastantes más pases que los que nos podemos permitir en la final. Sigue siendo maravilloso ver cómo se ganó la titularidad con confianza y buen juego. 7 puntos.  


Sexo Fernández
PAREDES. Quizás el más flojo del mediocampo, demostrando el buen ojo del DT en sentarlo en el banco. No pudo sobresalir con el pelotazo bien dirigido (incluso se lo vio descalibrado en un par de intentos) y le costó, como al equipo, dominar el mediocampo en los primeros 30 minutos. Aún así mostró enjundia y aplomo. 6 puntos. (me gusta la palabra enjundia). 


MAC ALLISTER. Tuvo mucho trabajo en la marca y la presión al contrario. Le tocó lidiar en gran parte con Modric, con el desgaste que eso debe implicar. Atento a ese rol no sorprendió tanto en ofensiva y perdió pelotas que en partidos anteriores eran seguras. Al igual que sus compañeros de rol, sintió el poco descanso desde los cuartos de final. Otro prodigio, de entrar “por la ventana” a titular indiscutido y jugar una final de Mundial. En estos días el diario inglés The Guardian publicó un muy buen perfil de la familia Mac Allister y lo patológicamente fanáticos del fútbol que son. Los jugadores así son invaluables. 7 puntos. 


JULIÁN. Por repetitivo no deja de ser cierto. Julián está tocado por la varita. Un pelotazo de Enzo lo ubica cara a cara al arquero, una mala definición que termina en penal. Una corrida de costa a costa, presión al rival, rebote, la toca MESSI, se la lleva el 9, la pelota a los tumbos rebota en un rival, rebota en Julián, rebota en un rival, rebota en Julián, le queda servida y gol. Por momentos fue delantero, wing y lateral. Incansable. Cuando el reemplazo se veía venir, el olfato goleador lo llevó a seguir a MESSI, el 10 le sirvió un gol histórico y Julián selló el pase a la final. 9 puntos. 

Llora Grealish

MESSI. Si no fue el mejor partido de su carrera, fue el segundo o el tercero. No baja del podio. Una vez más, ante el primer toque de balón, notamos que estaba encendido. Pero lo primero que se prendió fueron las alarmas, cuando se tocaba con insistencia la zona del isquiotibial. Parecía que le picaba nomás, porque de lesión no hubo rastro. 


¡Penal! Lo que pesa en estas instancias. Enfrente estaba uno de los mejores arqueros del Mundial, héroe en dos tandas consecutivas de penales. El 10 directamente lo fusiló, cruzado y arriba, arriesgadísimo, inatajable. El mejor penal de su carrera. Acto seguido, con la punta del botín desvió una pelota para que cayera en los pies de Julián. Con la ventaja MESSI osciló entre cuidar la pelota, intentar corridas y gambetas, recuperar el aire. Cuando las jugadas vienen enmarañadas, un pelotazo, un toque de primera, un amague para que la jugada vuelva a sonreír. 


¿Tené miedo enmascarado?
Verlo fue una fiesta. Y faltaba el postre. Minuto 70, en un nuevo duelo con el grandote Gvardiol, MESSI cual David, acorralado por la línea, encara, frena, encara. El brazo izquierdo como escudo. Para aquí, para acá, se mete en el área, encara, le gana, llega al fondo y de la nada encuentra a Julián con un pase atrás. Luego de semejante proeza (la mayor gesta individual de la Copa, su mejor asistencia luego de haber hecho en el partido anterior su mejor asistencia) MESSI se permitió un inusual gesto de vanidad. No salió a buscar al goleador, sino que enfrentó él solo a la tribuna, abriendo los brazos, recibiendo ese amor incondicional. Orgulloso de su más reciente obra. Nunca estuvimos más ansiosos de saber qué va a hacer después. Se viene el partido más importante de su historia como futbolista. Ahí estaremos. 10 puntos. 


LISANDRO MARTÍNEZ. Ingresó para armar la línea de tres centrales y cumplió con el cometido: cerrar el arco. Estamos todos/as sorprendidos de lo bueno que es. 


PALACIOS. Refrescó el mediocampo con actitud, intenciones y pierna fuerte. Algo pasado de revoluciones, conspiró por apurado y frustró potenciales buenos ataques. 


DYBALA. Sus primeros minutos. Algo tímido cuando podría haber intentado la personal o el tiro al arco. 


ÁNGEL CORREA. Intrascendente.  

La shoggineta de la suerte
FOYTH. Lo mismo que el anterior. Demostró cabalmente que no está para jugar ni 5 minutos en un ataque por su lateral en el que llegó al fondo y no supo qué hacer, perdió la pelota y creo que ni volvió a recuperar. 


SCALONI. Aunque el equipo perdió el control del juego durante buena parte del primer tiempo se dijo que era una eventualidad planeada. Ceder la pelota y esperar para atacar. Veremos cuál es la estrategia ante Francia, un equipo que juega justamente a eso. Hizo los cambios con sensibilidad futbolera, para darles minutos a los que no habían entrado aún. ¡Hacer eso en una semifinal mundialista! Menudo descaro. Así viene el DT y su equipo, todo lo que hacen sale bien. Un partido más, un partido más. 8 puntos.  


No hay comentarios.: