11 diciembre 2022

LOS CUATRO MEJORES: PESE A QUIEN LE PESE

Por Lucas Martin

El día o la noche te encuentra distraído/a, a punto de dormirte, en el segundo inmediato a abrir los ojos luego del descanso, escuchando música, conversando con alguien, y de repente un pensamiento invade tu cabeza: Argentina está en la semifinal del Mundial. 

Es increíble, no porque no hubieran posibilidades, sino porque es increíble. Como quien dice. Lo soñamos en la previa, lo deseamos en las velitas de cumpleaños, lo imaginamos con amigos y amigas. Lo proyectó MESSI y su equipo. Y acá estamos. A dos partidos de conquistar la gloria máxima. 

Pero no estamos solos en ese sueño, tres selecciones nos acompañan. Una conformación de semis extraña, algo bizarra, con componentes épicos e históricos. 

MARTES A LAS 16 | ARGENTINA VS CROCIA

Con la pelota en la cabeza

El equipo de Modric ganó un solo partido en la Copa, con Canada, empató los cuatro restantes. Le metieron tres goles y sobrevivió a dos instancias consecutivas de definición por penales. Formó parte del Grupo F junto con Marruecos. En ese partido empataron cero a cero. No parece ser el recorrido de un semifinalista potente, a menos que pongamos un nombre propio: Brasil. 

Llegó como punto al cruce de cuartos con la verdeamarelha, uno de los grandes candidatos. Jugó a estirar el partido, mantener el arco en cero y aprovechar las pocas oportunidades que surgieran. El arquero en modo figura suprema, la áspera defensa también. Un ojete a prueba de todo, además. Así llegó el tiempo extra. En el minuto 105, Neymar, al límite de sus fuerzas, arma una jugada de fábula, doble pared, mano a mano y golazo. Uno de esos tantos consagratorios. Emocionante desde todas las aristas. Brasil se encaminaba a su destino. Pero los croatas no saben rendirse. Contra todo pronóstico un contragolpe, un rebote en Marquinhos y Croacia llegaba a los penales. 

Y Brasil conspiró contra su sexta estrella. Mandó a patear el primer penal, el más pesado, al joven Rodrygo. El enorme Livakovic hizo lo suyo. Marquinhos, muy a su pesar, completó la faena. Ney, que se había reservado el instagramero quinto penal, ni llegó a patear. 

Los croatas están nuevamente entre los cuatro mejores, desde 1998, su primer Mundial, ya metieron tres semifinales. Más que España, Portugal, Inglaterra e Italia en ese mismo periodo, por nombrar a cuatro denominadas potencias. 

Nos caen bien
En frente estará Argentina, que quizás se preparaba para una potencial semis con su clásico rival sudamericano. Un choque de titanes como ningún otro en la historia del fútbol. Con esa perspectiva de máxima intensidad el cruce con los europeos puede verse como más "accesible". Si lo encaramos así estamos en el horno con papas. Croacia va a ser durísimo. No obstante, su forma de plantarse en los partidos a priori puede favorecer el juego de la albiceleste. 

El antecedente inmediato entre los dos equipos está muy fresco. En 2018 Argentina se comió un tres a cero y baile. Un partido desestabilizador, un mazazo. Esa Croacia volaba y los nuestros apenas estaban en cancha. La situación hoy está más pareja, Croacia renovó parte del plantel (el arquero y central como puntos salientes), pero su eje sigue siendo el genial Luka Modric, hoy de 37, y ofensivamente la lanza la lleva Perisic un trotamundo que no pasa su mejor momento pero con la de a cuadritos es un gigante;  Kovacic, del Chelsea, Brozovic del Inter, algunos de los sólidos lugartenientes del mediocampo. 

Argentina también llega envalentonada luego de pasar la dura prueba de los penales. Con el agregado de haberse recuperado de un empate agónico, de ver esfumada una ventaja de dos goles. Pros y contras. El desánimo no fue tal y Argentina fue a buscar el partido en el tiempo extra jugando buen fútbol. Lo alarmante es que en los dos partidos definitorios el equipo le dio al contrario una oportunidad en el último segundo. Literal. Con Australia nos salvó el Dibu. Con Países Bajos fue gol. 
 
En la previa se está especulando con el probable equipo que pondrá Scaloni. Se piensa que Croacia no atacará frontalmente y llevará el partido a zonas de desgaste. Eso habilitaría a romper la línea de tres centrales y volver a los cuatro en el fondo. En la zaga perdemos a un soldado como Acuña, pero Molina, Romero y Otamendi están firmes. Un opción interesante es sumar un cinco como Paredes, de buen ingreso ante PB, y que Enzo pueda jugar más libre y adelantado. Con De Paul cuidando energías. Una duda es sumar otro mediocampista (Palacio) o propiciar el regreso de Di María para acompañar a MESSI y ¿Julián? 

El deseo afiebrado imagina a una Argentina haciendo su mejor partido, fue de menos a más en todo el recorrido, triunfando con autoridad, buen fútbol y goles. Sentarse el miércoles con un balde de pochoclos para ver la otra semis. Qué lindo sería.

MIÉRCOLES A LAS 16 | MARRUECOS VS FRANCIA 

El mejor equipo africano de la historia

¿Alguién pensó que Portugal le ganaba fácil a Marruecos? Estaba en pedo o no vio un sólo partido de la selección africana en Qatar. Quizás solo se dejó llevar por los seis gritos de gol lusos ante Suiza. Parece que Santos, el DT, un poco se confió. Sentó nuevamente a CR7 en el banco y lo fue a buscar con el joven Ramos, el livianito Joao Felix y el llorón Bruno Fernández. Craso error. Marruecos está en la Copa para hacer historia grande y ni Bélgica, España o Portugal (enclaves coloniales) lo vieron venir.   

En esta nota de Roberto Parrottino en Tiempo Argentino me enteré que Just Fontaine, el mayor goleador de una Copa, 13 goles en 1958, es francés nacido en Marrakech, antigua capital de Marruecos. ¿Por qué francés? Porque en 1933, año de su nacimiento, Marruecos era un Protectorado francés (que a su vez sub alquilaba la margen norte al Protectorado español). Un dato que da cuenta de la profunda interrelación entre las dos naciones y el fútbol como puente. 

Pero un puente puede incendiarse, hundirse y caer. Habría que consultarles a los hinchas marroquíes que fueron reprimidos por la policía francesa mientras festejaban por las calles de Paris. Ya había sucedido en las calles de Bruselas luego de la victoria marroquí por sobre Bélgica. 

Es inevitable ver el futuro cruce con Francia desde esta óptica geopolítica. Desde el menosprecio y violencia institucional europea hacía los pueblos migrantes, la herencia africana y árabe; desde las tensiones y dificultades que implican la Europa intercultural; y también desde la riqueza generada. Porque bastante se aprovechó Francia de sus conquistas, fruto de ellas son también sus selecciones pobladas de cracks nacidos en otras tierras (el caso Fontaine, un Zidane de origen argelino y largos etc.). 

Ojo con el instagram
Marruecos juega y jugará con este contexto muy presente. Cada partido es una oportunidad de devolver afrentas y proporcionar una alegría a quienes menos oportunidades tienen. No será fácil para les blues vencer esa determinación. Porque además Marrhuevos tiene unos jugadorazos: el arquero Bono, otro de los porteros figuras de la Copa; el gran Hakimi, el pelado Amrabat (¡tiene sólo 26!) y el delantero En-Nesyri, del Sevilla, el héroe que saltó más alto que nadie para vencer al arquero Diogo Costa. 

Francia pasó el duro escollo inglés con relativo sufrimiento y sin necesidad de activar su arma mortal. En su reemplazo tuvieron a Griezmann manejando hilos y tiempos; a Tchouaméni (22 años, del Real Mandril) clavando un gol soberbio; a Giroud que es imbancable en el área; a Lloris que no soltó ninguna; a Kane que sufrió la presión de un penal decisivo. El partido pedía tiempo extra, porque Inglaterra y su ritmo colectivo logró controlar al rival y generarle situaciones de gol. Francia no necesita dominar en pases, posesión o llegadas, es un equipo que dispara ataques con precisión y velocidad cuando los necesita. 

Ahí van entonces los blue meanies, candidatos en busca de un bicampeonato que no se consigue desde que Brasil lo hiciera en 1958 y 1962. Tres equipos más intentarán contar una historia diferente.  

 

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