13 junio 2015

El modelo alemán


Por Tute F. Drina

No tan viejas reminiscencias vienen a nosotros antes del comienzo de esta nueva aventura, que es como una escapada de finde largo comparada con unos buenos veinte días, pero aun así, se anticipa y prepara con las mismas ansias.

¿Es mejor encontrarse con la victoria o buscarla? 
Eso es, para muchos, la Copa América, un tentempié, una copa de vino al cocinar, una escapadita que, en nuestro tiempo y espacio, tiene un condimento adicional, que podemos meter en la caja de la gastada “revancha”. Automáticamente al leer esto se nos pueden venir un par de imágenes a la mente, me atrevo a decir que todas involucran un equipo de casaca azul oscura que luchaba (una vez más) contra un equipo de casaca blanca que gozaba de una precisión envidiable, entre otras aptitudes.

Y aquí es donde el camino habitualmente se dirige hacia diversos foros de discusión, divertidos, muy divertidos, polémicos, algunos previsibles; entretenidos al fin y que vale la pena tener. Pero aquí es donde el análisis y algún guiño me llevan a otra parte, y me pregunto: 

En las derrotas es donde más se aprende
¿Y si esa aventura por tierras cariocas significó algo más que un momento? ¿Algo más palpable, más duradero?

Evitando la filosofía, el repetido signo de interrogación, y con el diario del viernes, me animo a plantear la posibilidad de que esta Copa empiece a dejar certezas sobre un proceso de gestación en curso, una serie de rasgos afloraron allá en tierra vecina, pero hostil, y pueden ayudar a formar una identidad con su debido tiempo.

Bien podría haber ganado Argentina aquella final en tierras brasileras. “Seria épico” alguno se animó a decir, como parado entre el “imposible que pase” y el “guarda si pasa”. Pero lo hizo Alemania, con eso que destacaba anteriormente, precisión hasta el minuto 120, y bien merecido campeón es. No de chiripa, ni aprovechando a algún distinto apareciendo en un momento crucial, sino como fruto de un proceso, de un proyecto, de tiempo y paciencia sobre todo. 

En algún instante de esa final vi dos equipos que, más allá de los colores, eran diferentes pero similares, uno más joven, el otro más curtido, espero no sea un sueño. 

Un viaje por Chile que reemplazará dudas por certezas
                         
Buenas sensaciones antes del comienzo de esta escapada a la montaña, hay previsto buen
tiempo, los ánimos están mejor que nunca, y la compañía, inmessionante.


1 comentario:

cucho dijo...

Muy buena Tute, me atrapo y eso que no soy muy futbolero