Cuando, al final de un partido, un jugador le dice a los demás “Oe! vamo a saludar a la gente po culiao!!”, es porque ese hombre sabe que esa gente comparte algo más que el estadio como territorio en un momento determinado. O tal vez no lo “sabe” sino que simplemente lo vive (eso de ir “sabiendo” todo por la vida no siempre es lo más eficaz… el intelecto tiene debilidades que hoy por hoy comienzan a echarlo por tierra). Es un lindo gesto por parte del protagonista del espectáculo, un gesto de reconocimiento a un otro con el cual sencillamente el espectáculo no existe.
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| Aer cómo anda de frenos esta weá |
Y ese “otro” sin el cual el espectáculo no existe, desde luego merece mención: el público era cuico, los jugadores eran flaites. Afuera del estadio habían cuatro grupos claramente diferenciables: 1) Los hinchas, cuicos todos, sin excepción, chilenos que no conocen el centro y mexicanos tal como se ven en sus telenovelas. A lo más algunos profesionales jóvenes que aún sin tener hijos pueden permitirse gastar un porcentaje importante de su remuneración en una entrada. 2) Algunos profes y estudiantes que apostados en el bandejón central de Av. Grecia gritaban a voz en cuello, con lienzos y pancartas, contra las políticas educativas del Gobierno. 3) La gente que andaba trabajando, vendiendo gorros, bufandas, pinta caras y cuanto merchandising se puede encontrar afuera de un estadio, los puestos de sánguche de potito, los “traficantes” de cerveza, etc. 4) Los pacos, de todo tipo de pacos: Motos, FFEE, a caballo, a pie, pacas con cara de polola enojá, guanaco, zorrillo, etc.
Entonces, lo que sucede al final del partido es que la selección se iba sin decir ni pío a un público que apenas gritaba. Por fortuna alguien dijo “Oe! vamo a saludar a la gente po culiao!!”. Y por mayor fortuna aún, se escuchó clarísimo en todo el mundo. ¿Qué pasó? ¿Por qué sólo un jugador atinó a saludar al público? ¿Qué está pasando, por qué aquella fiesta que mueve “pasiones” casi se transforma en un trámite donde los asistentes se van sin despedirse? Pienso que ahí el problema -y que es un botón de muestra de algo que está ocurriendo en Chile- a los que estaban dentro del estadio los une un nivel de ingreso obscenamente superior al de los que estaban afuera, independiente de si eran cuicos o flaites (público o jugadores), y justamente ahí está la cuña, la piedra de tope, el escollo material e ideológico que impide consolidarse al proyecto colectivo. El relato identitario chileno, un relato que es constante construcción, a veces penetra el fútbol, a veces no. Otras veces destaca en medio de la vacuidad de este discurso futbolero mercantilizado y farandulizado, coercionado a más no poder (por estadio seguro) en un noble “Oe! vamo a saludar a la gente po culiao!!”.
¿Y qué pasó poco después? El goleador nacional, la estrella de nuestra copa América, bajo influencia del alcohol, protagoniza un accidente de tránsito a bordo de su Ferrari, mientras volvía del casino Monticello (y el wn juega en la Juve… chesumare.. con esos nombres cualquiera diría que esta weá pasó en Mónaco y que Vidal efectivamente es el Rey. Que ridículo, dejémonos de weás y vamo a saludar a la gente po culiao!!). ¿Por qué pasó eso? ¿No debería estar concentrado? Sí, Sampaoli les dio la tarde libre, pero la copa no ha terminado!! Ni su carrera menos!! Qué cresta le pasa a este cabro?!?! ¿Acaso no se percata de que está en una competencia internacional importante? ¿Acaso no sabe hacer su pega? ¿No se da cuenta que su pega es 24/7? La tarde libre es para distraerse, ventearse un poco, salir con su pareja, culiar, hacer cosas saludables, ir a La Legua a saludar a sus vecinos, no pa ir a wear al casino a figurar y tomarse unos copetes.
Y bueno, trato de responder tales preguntas y pienso que, en realidad no sabe hacer su pega, no sabe que es 24/7, porque la FIFA y todo su aparato ideológico le enseñó otra cosa, o sencillamente no le enseñó nada y el hombre aprendió lo que le agarró al vuelo. Puesto que los jugadores, que son personas, han pasado por un proceso -desde que ingresaron a las inferiores de algún club acá en Chile, hasta ahora que juegan en Europa y en la selección- en el que han sido reducidos a mercancía, a bisutería FIFA, al punto en que literalmente se compran y venden. Eso ha sido posible gracias a la carencia de un relato identitario individual y colectivo que se vislumbre como un posible proyecto deportivo, de país y como proyecto individual en pos de la participación en una comunidad (por eso es que se iban sin saludar al público).
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| Plop! |
Sucede que, así las cosas, un jugador ha sido educado más en la satisfacción de sus necesidades de éxito (entendido éste como una cuestión de imagen), que en sus necesidades humanas de satisfacción con sus acciones y su proyecto. Por otro lado la vertiginosa velocidad con que se suceden los acontecimientos no permiten un éxito (una imagen triunfal) duradero y extendido en el tiempo, sino efímero y mediatizado, ni siquiera una imagen autoconstruida, sino entregada por la mass media. Sucede entonces que este cabro, con dos goles en la copa, con la prensa ensalzándolo como salvador y las redes sociales desbordando fervor por su figura, claro que le dan ganas de bacilar y salir a vivir su cuarto de hora de Rey del Reino de Chile!! El tema es que no fue capaz de poner el proyecto común por sobre su histérica necesidad de figurar, y eso es responsabilidad suya y de todos los que hacen y hacemos del fútbol un mercado de emociones "de repuesto chino" (o sea no originales, baratas y rascas).
No nos olvidemos de saludar a la gente po culiao, es importante. Tiene que ver con el sentido de todo esto, que no es ganar la copa, sino el para qué ganarla: para construir parte de una historia, de un país, y para construirla saludándonos y mirándonos a la cara, no haciendo un trámite y un negocio para ganar mucho dinero.


1 comentario:
Bravo Loso, me gusto mucho tu nota. Este tema da para muuuuucho mas por supuesto. Desde ese fatídico momento en que la ANFP cayo en manos de estos fenicios del futbol todo estaba perdido. Compraron votos a mano llena para poder hacer pingües negocios y el deporte a la mierda. La gente pedia a gritos la continuidad del Señor Mc. Nychols (no me acuerdo como se escribe) y por supuesto la del Señor Marcelo Bielsa con su proyecto de desarrollo integral del futbol, no solo profesional sino juvenil, amateur y muy importante, de regiones. Pero estamos en Chile compadre, todo se compra todo se vende todo se corrompe y las mismas figuritas nefastas del pinochetismo vomitivo dominan la escena futbolística. Que se puede esperar de esa gente sino un terrible divorcio con el pueblo. Como les debe haber dolido hasta las entrañas el campeonato que gano Cobresal, debe haber sido una puñalada profunda en sus podridos órganos.
Me encantaría seguir escribiendo pero tengo que presentar una boletas truchas a Soquimich y no hago a tiempo.
Abrazos y sigua blogeando mi amigo.
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