20 diciembre 2022

ARGENTINA CAMPEÓN. Jugador al cuadrado.

Por Lucas "Campeón del Mundo" Martin

Argentina 3 (4) Francia 3 (2). Final del Mundial. Qatar 2022.  

La famosa salida de baño para los campeones

Un partido de todos los tiempos, una fiesta para neutrales, un viaje dantesco de ascenso, descenso y redención para los parciales. El  desarrollo y el resultado final reivindica el fútbol de nuestra tierra y permite el regreso de la Copa del Mundo a Sudamérica después de 20 años, cuna de una forma incomparable de vivir y sentir este juego, tanto adentro como afuera de la cancha.    


Hasta el minuto 78 del segundo tiempo la selección Argentina había jugado uno de sus mejores, sino el mejor, partido de toda su historia. Por la instancia, por el rival, por el resultado parcial. Hasta ese minuto casi no hubo otro equipo en cancha que Argentina. Era una final perfecta. 


Un gol de penal (generado a partir de una decisión táctica, ponerlo a Di María por izquierda, jugando el mano a mano) bien capitalizado y uno de contragolpe magistralmente ejecutado, de los mejores goles colectivos del torneo. Francia prácticamente no había llegado con peligro al arco del Dibu. Era tal el pesto (baile) que los sudamericanos le pegaban a los europeos que a los 40’ salieron Giroud y Dembelé, Griezmann salió poco después, borrado de la cancha por la intensidad argentina. Pero el último partido de este Mundial tenía muchas sorpresas por delante. 


En el segundo tiempo la tendencia se mantuvo, Argentina dominaba, con fútbol y concentración. Se encaminaba a un resultado lujoso. Pero no lo podía liquidar. Francia acechaba. Así llegó el infortunio. Luego de jugar un Mundial para el bronce, una duda de Otamendi y penal para Francia. A los dos minutos MESSI se demora un segundo y Coman se lo come, contragolpe feroz, pared y Mbappé define como el crack endemoniado que es. Como en el 86, una ventaja de dos goles se esfumó en minutos. El golpe fue tal que Argentina fue sobrepasado por primera vez en el juego y el título se puso verdaderamente en riesgo.  


La tónica del tiempo extra tuvo visos del partido con Holanda. Primeros 15 minutos de medirse y recalcular, con una Francia envalentonada y Argentina recuperándose del cimbronazo. En el segundo tiempo la balanza se inclinó para Argentina, que acorraló nuevamente a Francia, tuvo opciones de gol y una concreción, luego de un excelente pivoteo de Lautaro, qué había entrado bien, MESSI toca para Enzo, pared con Lautaro, chutazo brutal que el espectacular Lloris contuvo con lo justo. El rebote le queda a MESSI que con derecha mete el 3 a 2. Suspenso, VAR, confirmación. ¡Se estaba dando el mismo  resultado del 86! Pero esta grandiosa final nos deparaba dos episodios más. 


Mbappé probaba su jugada individual, pelota dominada fuera del área, engancha para adentro y saca un derechazo endiablado, la defensa albiceleste sale disparada a tapar el tiro, lo hizo, pero con mano de Montiel. Penal. Gol. Nuevamente 3 a 3. 


En el último suspiro del partido, a los 13 segundos de finalizados los 3 minutos adicionales del tiempo extra, Argentina nuevamente otorga a su rival una oportunidad de gol mano a mano. A esta altura creo que ese fue el handicap que le dimos a los otros equipos (Australia, Holanda y Francia), sino era un robo. Los franceses entraron a la cancha a festejar el gol y el título, los argentinos y argentinas vivieron el microsegundo más terrorífico de sus vidas futboleras. En el instante en que la pelota se colaba por la ratonera derecha, el arquero sacó un pie con la rapidez de una bala, con la fuerza de la raíz de un árbol milenario, un golpe de RCP que revivió a más de 50 millones de personas. Nos salvamos, pero íbamos a penales.   


Vamos a conocer ahora la calificación jugador por jugador del equipo campeón del mundo. 


DIBU MARTINEZ. Consagrado desde esta final como uno de los deportistas más importantes de nuestra historia. Pasarán 30, 40, 50 años y recordaremos su atajada estratosférica en el último minuto del tiempo suplementario. ¿Cuántas veces la volviste a ver? Es gol el 99% de las veces, como la de Palacio en el 2014 pero al revés. Este tipo vino a suturar heridas, a reconciliarnos con ese pasado. Y también a divertirnos. En los penales, “haz lo tuyo Dibu”. Atajó uno, forzó el error de otro y así sacó a Argentina Campeón del Mundo. 10 PUNTOS.  


Los hijos de tus hijos, o los sobrinos de tus sobrinos, te preguntarán por él


MOLINA. Le tocó bailar con Mbappé y ser engranaje en su marca y control. En la previa se especulaba si era mejor usarlo a Montiel en ese rol, pero Molina se ganó en la copa la oportunidad de ser titular. Cumplió cabalmente su rol hasta que fue reemplazado, en busca de renovar energías. Fue el iniciador de la jugada del segundo gol, luego del pelotazo del francés Molina podía fácilmente reventarla, sacarse el problema de encima, pero jugó de primera para De Paul. El lateral comenzó la Copa de una manera y la terminó transformado en un avión. Con gol histórico en cuartos incluido. 10 PUNTOS. 


ROMERO. Uno de los escenarios posibles en la final era el de raspar y que no se note. Ese fue el Cuti. Una fiera para anticipar y sacar de arriba, asistir a los compañeros y salir jugando cuando se podía. Estuvo al límite, de no mediar un permisivo árbitro (por no decir un amigo) Romero no terminaba en cancha. Buena lectura de esa situación, en esta Copa no se expulsa gente. Y desde cuartos en adelante el VAR dejó de ser protagonista. Romero se movió al filo, pero sin cortarse. Giroud lo tendrá por siempre en sus recuerdos. 10 PUNTOS.  


El 13 de la suerte 

OTAMENDI. El fútbol, qué cosa inexplicable. Por lejos el mejor defensor argentino del torneo, pilar indiscutido del equipo, veterano guía de Romero y Martínez en la zaga. Y en la final, sin jugar mal, todo lo contrario, queda mal parado en la jugada del primer penal. ¿Llegaba a despejar o tocar al arquero? ¿Se confió por demás? Lo cierto es que esa jugada le permite a Francia entrar a un partido que hasta el momento lo veía desde los vestuarios. El escenario pudo ser catastrófico con la pifia que deja en el último segundo a Kolo Muani de cara al gol. Por suerte nada de eso sucedió y lo que quedará en el registro es que Otamendi fue un titán de la defensa, que jugó todos los minutos, que es un campeón del mundo y que sus videos de IG nos permitieron conocer la intimidad del grupo en su camino a la gloria. 10 PUNTOS. 


Teléfono Brito

TAGLIAFICO. Cuando nadie lo tenía en sus anotaciones se metió en el once titular de la final. Su inmediata credencial era el excelente partido que jugó contra Croacia. En la final jugó igual o mejor, con su estilo desordenado pero desbordante de actitud cerró su lateral y redujó a Dembelé a su mínima expresión. Acompañó y empujó a Di María, su presencia le indicó no subir tanto. Uno de los jugadores que tuvo su revancha del 2018. De silenciosa labor, responsabilidad y compromiso a toda prueba (un perfil que comparte con los otros tres laterales). 10 PUNTOS.  


Le faltó el gol nomás 

DE PAUL. A De Paul hay que bancarlo todos los torneos para que llegue en condiciones a jugar sus finales. Mientras tuvo nafta en el tanque De Paul fue total, de ida y vuelta, de vuelta ida y vuelta, rueda de auxilio constante, llegando al arco contrario y defendiendo el propio. Su mejor partido del Mundial fue el más importante. 10 PUNTOS. 


ENZO F. Un partido más de esa metamorfosis de Enzo a uno de los mejores mediocampistas jóvenes del mundo. ¿Era bueno antes? Claro. ¿Estaría a la altura de un desafío como éste? Eso nunca se sabe, pero de lo sí habían datos claros era que Enzo posee una capacidad de adaptación sin igual. Defensa, River, Benfica, Selección, Qatar. Cada escalón al mayo nivel posible. Debutó en la Copa con buenos minutos ante Arabia, la descosió con México y con ese golazo se metió como titular, de 5, desbancando a la bandera futbolística del ciclo. En la final jugó en todos lados, tocó mil balones, perdió algunos, intentó siempre algo más. En la última jugada del partido, el cabezazo desviado de Lautaro, Enzo entraba solo por detrás. ¡En el minuto 124 metió un pique al área como si nada! (me dicen que eso es tener 21 años, ok, bueno). En la premiación nos enteramos que lo habían nombrado mejor jugador jóven del torneo, mismo precio que Mbappé había recibido en 2018. Qué animal. Cuánto futuro para la selección. 10 PUNTOS.


Un crack que no llegó a su techo, presente y futuro del fútbol, lo codician todos, y al lado Mbappé  

MAC ALLISTER. Podría calcar las líneas sobre Enzo y aplicarían lo mismo para el bueno de Alexis. Capacidad de adaptación, sin miedo a los escenarios adversos y nuevos, una vez que entró al equipo no salió más. La pequeña diferencia en este último y consagratorio partido es que Mac Allister fue la figura bajo perfil de la cancha, hizo todo bien, le faltó meter un gol, pero estuvo cerca con un par de chutazos de afuera (gracias por intentarlo). Segundo toque, quinto eslabón y asistidor en el segundo gol argentino. Cuando los franceses y el reloj nos acosaban, escondió la pelota bajo la suela, bancó, aguantó y jugó al fútbol con una suficiencia maravillosa. Presente y futuro. 10 PUNTOS. 


Single malt

DI MARÍA. Después de la película de MESSI, la gran saga de este título es la de Ángel Di María. En un capítulo parecido al de la Copa América del año pasado, sin jugar por momentos, Di María entra en la final para decirle al rival que le vamos a morder la yugular. Di María es el colmillo, derecho a veces, izquierdo esta vez. Cuando vimos que quedaba empatado con el flojito Dembelé sabíamos que ahí estaba el queso. Buscó la jugada con una gambeta y ganó el penal. Minutos después finiquitó el contragolpe para meter uno de los más grandes goles de nuestra historia. Su festejo icónico nos devolvió al Fideo más feliz y emocionado que hayamos visto. En el segundo tiempo bajó un poco y fue reemplazado, quizás antes de tiempo, pero su tarea ya estaba consumada. 10 PUNTOS.


Cuatro finales, cuatro goles decisivos

JULIÁN. En los festejos posteriores un compañero lo jodía “dejá de correr Julián”. En la tele se destacaba lo mismo. Julián los corre a todos, sabe presionar, cuándo y cómo, una habilidad cada vez más apreciada en los delanteros de esta época. Julián además juega muy bien a la pelota. En el primer tiempo, antes del primer gol, Un rebote hace volar una pelota por los aires, sobre el borde la área grande Julián la busca, de primera mete un tacazo para Macallister que saca un lindo chutazo. Un toque, nomás, convirtió con lujo una pelota de aire en una chance de gol. A su vez, presionando en campo propio (con Scaloni pidiendo esa acción) a Upamecano, se genera la salida sucia que aprovecha Molina para iniciar el segundo gol argentino. La misma jugada lo requiere en otro rol, se toma un micro segundo para acomodarse y meter de primera la pelota en profundidad para el pique de Alexis. Otro jugador que se metamorfoseó con el correr de los partidos, de “ojalá sumar minutos” a ser el 9 titular del campeón del mundo. 10 PUNTOS.

MESSI. Líder y goleador. Los reveses parciales dejaron de pesarle. Levantar la voz dejó de pesarle. Los penales dejaron de pesarle. Tengo la impresión que luego de errar el penal con Polonia (el único de todos los que cobraron que no fue) modificó su técnica y comenzó a tomarse un microsegundo más, casi amagar, mirar al arquero, descifrar su movimiento y hacer el gol. Ok, a los 35, en plena Copa aprendió algo nuevo y ahora también lo hace mejor que todos los demás. Como en todo el torneo por los pies de MESSI pasaron los mejores momentos de Argentina, a veces en guapeada solitaria, como en el tercer gol contra Croacia, otras como parte de algo más grande: en el segundo gol MESSI se toma dos toques, con el primero junta marcas, con el segundo mete una cachetada con efecto para beneficiar la recepción de Julián. Los malditos querubines del balompié nos privaron que el tercer gol argentino, un gol “de mierda”, sea el del campeonato. Pero nos dieron la posibilidad de ver un nuevo penal de exhibición. Todo esto que pasó fue gracias a MESSI, que nos llevó a dos finales mundiales y a un título que se nos negaba por 36 años. MESSI fue el mejor de la Copa por escándalo porque su fútbol total influencia cada instancia del juego, lo entiende y lo juega como nadie. 10 PUNTOS. 


Mejor hombre vivo, hoy por hoy

ACUÑA. Entró por Di María para cerrar el costado izquierdo del mediocampo y asegurar el 2 a 0. Pero el partido se complicó y Acuña no pudo compensar el desequilibrio que perdimos sin Fideo. Con el resto físico que le quedaba jugó cada pelota. Acuña y su estilo austero convirtieron esta copa en sinónimo del “huevo huevo huevo” de antaño.  


MONTIEL. Lo mal que entró es de no creer. No le salió una bien (quizás el centro a Lautaro). Luego de la mano que provocó el penal para Francia, la historia parecía reservarle un lugar en el patíbulo, pero no, jaja, qué hijo de puta es el fútbol. Montiel tuvo en sus pies el penal para salir campeones. Dónde muchos gigantes fallaron, Montiel triunfó.  


Montiel metió todos los penales que pateó, 9 de 9

LAUTARO. En las entrevistas posteriores analizaba su mundial y sin casete comentaba que no estaba conforme, que no tuvo la copa que imaginaba. El 9 se fue sin meter un gol. Esa deuda le debe carcomer la cabeza. Pero sin gol igual fue protagonista de dos momentos claves del título: el gran penal para clasificar frente a Holanda, y la jugada del tercer gol argentino, puro mérito en bajarla de primera para MESSI, buscar la pared de Enzo y fusilar a Lloris. Qué lastima ese último cabezazo a cualquier lado. 


PEZELLA. Entró por la altura, no tuvo un mundial muy destacable, pero es un gran jugador. Una imagen en las redes lo mostraba jovencísimo junto a Tagliafico como sparring en el Mundial de 2010. Esa continuidad con la celeste y blanca, sentir que es un jugador de la casa es un valor fundamental y reconforta. 


DYBALA. Cuando ingresó y el relator o comentarista dijo que entraba a patear un penal creo que nos corrió un escalofrío por la espalda. Es el tipo de movimiento engreído que el fútbol gusta de castigar. Pero ahí estaba Paulo, frente a la responsabilidad de hacer valer la atajada del Dibu, pateó como el ojete, pero fue gol. ¡Vamos Dybala la concha de tu madre! 


SCALONI. Lo putié bastante al comienzo, en la Copa América de 2019 y quizás en algún partido de la de 2021. Nunca me importó si tenía o no experiencia o recorrido, pero me molestaba televisivamente ciertas decisiones erráticas en los cambios y jugadores que bancaba y no rendían. No entiendo por qué no grita los goles. Un puñito, algo. ¿Pero qué carajo importa? El tipo demostró ser un capo, conocedor del buen fútbol y audaz en los momentos clave, buen amigo de sus amigos y compañeros de cuerpo técnico, tranquilo pero picante declarador. Emotivo y comprometido con la causa de volver a entronar al fútbol de nuestras pampas (y estepas, valles, mesetas, montañas, llanuras y ciudades) en un lugar de privilegio mundial que se nos hacía esquivo. Scaloni supo cómo acompañar a MESSI, ayudarlo a encontrar su mejor versión. Leyó a la perfección los momentos de cada uno de sus jugadores y los aprovechó al máximo. Hizo que ver a la selección argentina fuera una cita obligada y deseada para muchos que ya no estaban en ese barco, nos devolvió la grandeza continental y nos dejó con ganas de más. 10 PUNTOS.


Bue, pará un poco 



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Somos campeones del mundo ponele 10 a todos abrazo grande

Lucas Martin dijo...

Bueno, dale, tenés razón.