15 julio 2014

Jugador al cuadrado VII. Final del Mundial Brasil 2014. Argentina vs Alemania

Por Lucas M.


Romero: impecable. En el gol no se le puede decir nada, durante el resto del partido transmitió lo que nunca: seguridad, tapando y con los pies. Daba la cabal impresión que si venía un gol no iba a ser por una defectuosa intervención suya. Finalizó el Mundial y Romero es mucho mejor arquero que cuando comenzó. Fue como si de repente el mundo del fútbol, y él mismo, hubiera notado su estatura. Cuando vuelva a su club debería lograr la titularidad, o buscar aires nuevos donde podrá ganarse ese lugar. Un 8.

Promedio Brasil 2014: 7,1 (7 partidos) 


Zabaleta: partidazo. De menor a mayor, jugó su mejor encuentro en la Copa en el partido más importante de su carrera. Aunque el gol haya venido por su costado, fueron 112 minutos de cortar, marcar y trabar de forma endiablada y casi perfecta. Cualquier 4 que intente pelearle el puesto en el futuro se enfrentará a un jugador de unos huevos grandes como el Maracaná. Nos quedamos con ganas de ver alguna proyección agresiva, que genere real peligro en el área rival (el ejemplo más a mano sería el alemán Lahm, el mejor lateral derecho del fútbol mundial). Un 8.

Promedio Brasil 2014: 5,8 (7 partidos)


Demichelis: tres partidos para dormir con la conciencia tranquila. De este equipo probablemente sea el jugador del vínculo más traumático con la selección. Pasó de ser gran promesa a las lágrimas de ser desafectado en el 2006, de heredero de Ayala a señalado como chivo expiatorio de Sudáfrica. Del solvente ostracismo del Málaga al campeonato del City como titular (un puntazo para Pellegrini, que ahora se llevó a Willy Caballero, uno que debería tener una oportunidad en el equipo nacional). Y ahora, en 2014, de suplente con pocas chances a indiscutido titular en los tres partidos mas importantes de la selección en 24 años. En el gol es quien queda más en evidencia, pero las culpas son compartidas con el equipo y la fatiga de un nuevo suplementario. Su mejor herencia fue apuntalar a Garay. Un 8.

Promedio Brasil 2014: 7,6 (3 partidos)

Garay: descomunal. Como casi todos sus compañeros fue de menor a mayor, pero él fue quién más alto llegó dentro de la defensa. Otro que regresa del Mundial a reclamar un puesto titularísimo en equipo grande europeo. La 2 de Argentina le debería pertenecer en el futuro sin discusiones. Con Alemania hizo un partido que recuerdo perfecto. Se reveló como un rápido anticipador e inteligente batallador en el cuerpo a cuerpo. Nos debe un gol de cabeza. Un 9.

Promedio Brasil 2014: 7 (7 partidos)


Rojo: la gran revelación del equipo. Jugó la final con muchísima autoridad, se esforzó al máximo en cubrir al mejor alemán, Lahm, y siempre estuvo a la altura. Después del retiro de Sorín la selección vuelve a tener un 3 para confiar. Esperamos que pegue el salto a alguna liga europea más visible (entiéndase televisada a nuestro país) y a un equipo de mayor peso que el Sporting de Lisboa. Su experiencia con el idioma ruso, jugó en el Spartak de Moscú, será un interesante aporte para la planificación del futuro. Un 8.

Promedio Brasil 2014: 7,08 (6 partidos)

Enzo Pérez: la segunda revelación argentina del Mundial. Fulminó todos los recuerdos que teníamos de él: "flaquito, algo habilidoso, juega por derecha, medio pecho". Claramente en Brasil no jugó esa vaga e idiota trampa de la memoria y el prejuicio. A esta altura no se comprende su poca participación en partidos previos y Eliminatorias. Y pensar que lo llegamos a comparar con José Sosa. En el tintero quedó la sensación de que en ataque es mucho más lo que podría aportar. Es cosa de ver sus goles en Estudiantes de La Plata y en el Benfica, todos golazos. Un 8.

Promedio Brasil 2014: 7,3 (3 partidos)

Biglia: junto con Garay, el mejor jugador de Argentina ante Alemania. Mejoró lo que venía mostrando en los partidos previos y lo hizo en el partido más importante y más difícil de todos. Esta vez fue él el que fue al socorro de sus compañeros y de Mascherano (no porque este necesite ayuda, por favor, que no se malinterprete), que en este partido compartió la omnipresencia en la cancha con el blondo jugador. Con menos minutos jugados, llegó a la Final con la energía para correr, marcar y presionar sin descanso. Tanta fue la mancomunión entre ambos mediocampistas que, sobre el final del partido, se los pudo ver yendo juntos en barrida a cortar a un alemán como si fueran los hermanos Korioto de la contención. Y ojo, no es ningún muerto con la pelota en los pies. Los pases limpitos al compañero, incluso arriesgando, jugando con la marca encima, siempre encontrando la mejor opción. Tiene pasta de Capitán. Un 9.

Promedio Brasil 2014: 8 (3 partidos)


MASCHERANO: animal del fútbol, gran hombre de la vida. Mucho de lo que pienso sobre él (y sobre todos estos jugadores) ya lo dijo Javier Asioli en esta nota. No quisiera ser redundante en el cariño enorme que sentimos por este jugador, manifiestado, entre otras cosas, en el nombre de este modesto y trabajador blog. Pero sí quisiera reforzar esa idea de que lo que Mascherano hace en la cancha tiene un efecto que la trasciende por completo, es un jugador que te inspira a ser un mejor yo, como si fuera una musa del balonpié para los días de la vida: para comprar mejor que nunca el pan, para destapar con elegancia una botella de vino, para dar un buen abrazo a un amigo que cumpleaños, para tener un hijo con la mujer que amamos.

El otro jugador que genera ese efecto es, por supuesto, Messi. Otro ejemplo de superación. Los dos son bestias trabajadoras, competitivas y ganadoras, pero se complementan en los modos y capacidades acordes: uno mete un gol en el último minuto y el otro corta a un rival con el último aliento. Los dos son los jugadores que más quiero y admiro de este deporte.

 Los dos son jugadores sensibles a su entorno, son tipos que no ocultan ciertas debilidades que los aquejan: Mascherano se manda cagadas y se putea mal, a Messi no le salen un par de jugadas y se ensimisma (probablemente puteándose también). Después de esas acciones: Mascherano vuelve a intentar un cambio de frente y Messi vuelve a gambetear. No son demagogos, lo hacen en la cancha porque lo sienten, cuando lo sienten.

Los de Barcelona empiezan a darse cuenta lo que vale Mascherano, fue uno de los pocos jugadores que dio la cara por un equipo deshilachado durante el último año y ahora se lo comienzan a reconocer. Messi, incluso en un mal año en muchos sentidos, casi los saca campeones otra vez, peleando palmo a palmo por ser el mayor goleador del campeonato. Los de River tenemos la fortuna de saber que contaremos con Mascherano en las filas del equipo en el futuro. Lo dijo en repetidas oportunidades, quisiera despedirse del fútbol con la franja roja cruzándole el pecho y ganando la Copa Libertadores. Hoy por hoy, mi mayor orgullo como hincha millonario es haber aportado al equipo nacional a Javier Mascherano. Ah ¿Qué? Cierto, el partido con Alemania. Mucho Masche, entrega sin par, un par de pelotas mal dadas, jugó hasta que no le quedó nada más por dar. Un 8.

Promedio de Brasil 2014: 7,5 (7 partidos). 


Lavezzi: jugó el mejor primer tiempo que le haya visto jamás cualquiera que lo haya visto jugar un muy buen primer tiempo sin gol. Parece que salió porque no le quedaban más piernas. Entonces, Lavezzi sería un jugador que te juega sus mejores 45 minutos, desbordante, gambeteador, indesbordable por sus rivales, en una puta Final del Mundo y se muere. No podía correr más, ni 15 minutos mas, ni 20, ni 5, y lo sacan, en el vestuario, antes del segundo tiempo, lo peor para un jugador, para poner a uno que viene roto y jugando mal todos los partidos. Esta movida será para mí uno de los grandes misterios de esta Copa. Un 8.

Promedio de Brasil 2014: 6,8 (5 partidos)


MESSI: monstruo, gracias por llevarnos a esta nueva Final después de 24 años. Sostuvo al equipo cuando este no era tal (antes del Mundial, comandando la ilusión del Big Four, y durante los primeros 4 partidos con intervenciones directas claves), jugó un gran partido ante Bélgica y con Holanda se bancó un partido soporífero para un jugador como el. ¿A alguien le cabe la menor duda que sin Messi Argentina no llegaba a esa instancia final? Con Alemania fue muy bueno el despliegue y entusiasmo del primer tiempo, en el segundo tuvo en sus pies una gran jugada de gol y pasó cerca, con el correr de los minutos dosificó las energías esperando una pelota, una oportunidad más para volar y ganar. No la tuvo él, la tuvo Palacio.

En la falta de definición de los delanteros, entre ellos Messi, estuvo la clave para que Argentina no le haya podido ganar a Alemania. A su vez, en el trabajo de los delanteros, entre ellos Messi, estuvo la clave también para que Argentina defendiera como defendió en los últimos partidos: casi a la perfección. “El primer defensor es el delantero”, se dice, se repite, y sigue siendo cierto aunque se trate de Messi o de Higuaín. Mérito también para ellos que Argentina haya maniatado como lo hizo a dos potencias ofensivas como Holanda (le metió 5 a España) y Alemania (7 a Brasil). Pero con goles se ganan los campeonatos, Argentina no los metió y ganó Alemania. Un 7.

Cuidemos a Messi, que con un poco de suerte no se hincha las pelotas de las boludeces de los argentinos (y españoles) y en Rusia 2018 podremos festejar sus 31 años y verlo convertirse en un crack maduro al que me gustaría disfrutar jugando para mi equipo.

Promedio de Brasil 2014: 7,3 (7 partidos)


Higuaín: el jugador argentino que peor la está pasando en este momento. Ayer a la madrugada me desplomé en la cama y se me venía la imagen de Higuaín sólo frente a Neuer, con la pelota picando para su derecha, entrando al área, en la Final del Mundo, frente a Alemania, en Brasil, en el Maracaná, con sus compañeros haciendo un partidazo y pegándole pifiado. Tan mordida salió que ni siquiera fue una situación de gol. Una oportunidad única desperdiciada. Varios minutos después el Pipa completó el desaguisado metiendo un gol en evidente offside y gritándolo como debía ser gritado. Es que lo gritamos todos con él. El grito llegó hasta allá y el Pipa se sumó. Qué se le va a hacer. Vamos Pipa, fuerza. Sos el 9 de la selección. Un 6.

No fue penal. Fue lateral o jugada peligrosa. Cobró para Alemania no se sabe qué. Otra cosa: mientras el alemán Cosmo Kramer tuvo que salir luego de un golpazo, el Pipa que cobró tan o más duro y siguió jugando. Groso. En tu cara Alemania.

Promedio Brasil 2014: 6,5 (6 partidos) 


Agüero: una lástima no haberlo visto en plenitud en el Mundial ni en la Final. Jugó más de 60 minutos con Alemania y no logró asociarse, ni crear peligro. Creo que no pateó al arco en todo el Mundial. Seguramente se sabe en deuda –con sus compañeros, con el equipo, a mi no me debe nada- por eso se lo notó muy desconsolado al terminar el partido. El fútbol siempre da revancha Kun. Vamos carajo.

Palacio: ya está Palacio, aburrís. Como dijimos después de Suiza, justificó el pasaje con el pase a Messi para el gol de Di María. Desde que salió en el Mundial 2006 a patinar estaba claro que no podía jugar nunca más en la selección. No lo vieron así ni Basile ni Sabella. ¿Quién sí? Maradona DT. Otro punto para Diego.

Gago: entró para armar un triple 5 y controlar la pelota esquiva. No logró nunca hacer pie en el Mundial, en los primeros partidos pudo jugar un poco, cuando el ritmo se intensificó quedó afuera.


1 comentario:

Anónimo dijo...

chauvinismo barato, nadie jugó mal, y bla blabla

y de romero sí se puede decir algo: en el gol, se tira para el otro lado.