30 junio 2014

Después del Apocalipsis, las cucarachas y la radio

Por Lucas M.

Prendí la radio como en un ritual
pagano misterioso y futbolero
crucé los dedos una vez más
por los colores de mi amor
(Tabaré Cardozo)


Luego de ver casi la totalidad de los partidos de la etapa de Grupos con la comodidad del HD, en el comienzo de Octavos me esperaba un desafío. El sábado, las cosas de la vida y los amigos dirigieron mis pasos a una casa sin ningún tipo de conexión televisiva o a la red de redes. La TDA era una utopía. Se probó la opción de antena analógica pero la profusión de otro tipo de antenas hace casi imposible la correcta sintonización de algún canal de aire. No quedó otra que escuchar el crucial partido de Brasil y Chile por radio.

Por radio, sumado el complemento del WhatsApp. La aplicación para los nuevos celulares que permite mantener varias conversaciones paralelas al “aquí y ahora”. Esquizofrenia mediante, me di cuenta que, cuando los partidos se ven por la TV, el WhatsApp te quita escasos y preciosos segundos (que sumados harán algunos valiosos minutos) de atención a la pantalla. Contarlo parece tanto o más importante que verlo. En este Mundial se está imponiendo esta nueva forma de "vivirlo". Lo que en eventos pasados experimentaban los minoritarios usuarios intensivos de Twitter, ahora lo hacen todos los que utilicen un smartphone. Si hasta las tías tienen.

El WhatsApp entonces me ampliaba la información que brindaba la radio. Es muy difícil que, con la preeminencia de la hegemonía visual, un relator pueda dar cuenta del tránsito de un partido. Con el entrenamiento que tenemos en el consumo del producto futbolístico (tipo de encuadres, cámaras lentas, gestos y rostros de los protagonistas) la responsabilidad de reconstrucción del partido es nuestra. Imaginamos un partido como vemos la tele. Algo así como al leer El Señor de los Anillos e inevitablemente ponerle a Frodo la cara de Elijah Wood.

Ante el relato de un probable penal, alguien en WhatsApp aportaba la descripción de la jugada. Amigos desde Chile mandaban escuetas y nerviosas frases y/o onomatopeyas para transmitir estados: “hoy estoy peor que nunca”; “qué partido el de Chile, no lo puedo creer”; “Uuffffff”; “el árbitro es nuestro” (ante el gol anulado a Brasil); “me estoy muriendo”. Llegaban también mensajes de admiración y/o descripción: “lo de Bravo fue heroico”; “lo de Medel para emocionarse”; “Julio César llora”; “los brazucas tienen cara de cagados por la presión”; “los penales errados fueron muy mal pateados salvo el último que dio en el palo”. Por suerte uno tiene amigos futboleros que de esto entienden y mucho, una frase justa encierra un mundo de sentido, común, histórico, sensible.

Los penales. Por lejos la mejor acción de un partido para escuchar por radio. Son o no gol. “Pegó en el palo y entró”; “cruzado abajo”; “la colgó”; “el arquero adivinó el palo”; “la atajó”; “fuerte y al medio”; “al ángulo”; “la picó”, etc. Un repertorio casi fijo de frases y lugares comunes que dan cuenta con bastante precisión de lo sucedido.

Orto. Los brazucas lo tendrían en gran cantidad y tamaño.
“Increíble el orto de Brasil”; “estos ortudos ganan siempre aunque jueguen mal. Ganan el Mundial y no miro más fútbol”; “Brasil tiene orto en los Mundiales, pero después de este partido no asusta a nadie”. Otros mensajes que llegaron con el resultado final. La selección verdeamarelha es Miss Bum Bum 2014.

Lo que permitiría la radio es la integración con el ambiente. A diferencia del efecto hipnótico cual llamas de fuego de la televisión, la radio te permite estar más atento a lo que te rodea, aunque, por otro lado, para “sentir” el partido hay que pegar la oreja al transmisor. Lo que es seguro es que escuchando por radio uno no puede luego dar cuenta del partido o del desempeño de los jugadores. Inevitablemente cualquier observación comenzará con la frase “por lo que escuché en la radio…”. No se recomienda entonces para cronistas y tacticistas. Tampoco para sordos.

27 junio 2014

Octavos de Final. Francia/Nigeria, Alemania/Argelia, Bélgica/Estados Unidos

Por Lucas M. 

Francia vs Nigeria. Lunes, 13 horas, Brasilia.

Antes de comenzar el Mundial, de este lado del globo no se daba dos mangos por Francia. Encima su principal figura, Franck Ribéry, se quedó afuera a días de comenzar la competición. Pero Les Bleus sorprendieron jugando un fútbol de alto nivel, atractivo, dinámico y ofensivo en sus tres partidos del Grupo E. El primero ante Hondura fue un paseo que permitió el lucimiento de Karim Benzema, el segundo un partidazo contra Suiza donde Francia jugó muy bien, aprovechando todos los espacios y ventajas que daba un contrario que buscó meter goles hasta el final. Todo el equipo tuvo un rendimiento muy alto, incluso los cinco goles –todos golazos- fueron anotados por cinco jugadores distintos y a Benzema le anularon un gol sobre el final que era una joyita. 



Se destacaron el lateral Sissoko, el central del Real Raphael Varane, el enano Valbuena y Paul Pogba en los pocos minutos que jugó. El equipo no tuvo puntos flojos. La gran figura fue Karim Benzema, es probable que la ausencia de Ribéry lo haya beneficiado más que lo que estará el cuerpo técnico dispuesto a admitir. Benzema juega de conductor, de asistidor y de goleador. Por el momento, uno de los 5 mejores jugadores de la Copa. Contra Ecuador se enfrentaron a un equipo que fue a buscarlo con mucha más sangre que los equipos anteriores y el resultado fue un empate con muchas llegadas, donde ambos arqueros fueron figuras. Ese es el camino para enfrentarlo. 



Uno creería que Nigeria, por la prejuzgada potencia africana, podría hacerle un partido incómodo a Francia. Pero, como vimos con Argentina, Nigeria mantiene una cuota de talento y pierna fuerte, pero son un bardo y por momentos pierden concentración y competitividad. En un partido donde ambos saldrán a buscar el gol con fiereza, en el golpe a golpe, Nigeria tiene las de perder. Pero Nigeria no puede jugar los 90 minutos de otra manera.

Alemania vs Argelia. Lunes, 17 horas, Porto Alegre

El cuco alemán es menos de lo que parece. Pero, también, menos es más. Qué se yo, me aburre Alemania, me da miedo, no le presté mucha atención. Por suerte va por otro lado de la llave, por otro lado hubiese estado bien jugar otra vez en Cuartos y ganarles. Pero no creo que sobreviviría a ese partido. Mejor, si viene, que sea en la final. Pero no, mejor que no. Mejor que ni llegue a la final.



Del otro lado está Argelia. Sería un milagro que los africanos (Argelia queda en el norte de África, en el Magreb, son árabes y musulmanes, moros, y el lema de la Nación es “Por el pueblo y para el Pueblo”) le ganen a los germanos. No perdieron mal con Bélgica, fue el primer partido y se la pusieron difícil. El gol fue un penal semi inventado. A Corea le ganaron bien y por momentos jugaron de forma atrevida, con destellos de calidad y jogo bonito. Con Rusia puro diente apretado por la clasifición histórica. Sería lindo ver un Cuartos contra Francia, su ex imperio colonizador. Pero no va a suceder.

Nos esperará, por esta llave, un partido de Cuartos de Final realmente interesante entre Alemania y Francia en el Maracaná. Si sucede lo contrario que nadie me lo deje pasar. 

Müller, el anti-estético

Bélgica vs USA. Martes, 17 horas, Salvador

Luego de sufrir con Argelia, Bélgica le ganó bien pero no holgado a Rusia y por el mismo resultado a Corea. No sacó grandes diferencias en el marcador, aunque en el campo las distancias de calidad y potencialidad fueron notorias. Muchas fortalezas se le pudo ver al equipo: casi todos sus jugadores tienen “buen pie”, salen rápido (muy) de contragolpe, patean de media distancia, atrás son sólidos y se han probado en la desventaja: dieron vuelta un resultado en el difícil partido debut y le ganaron a Corea con un jugador menos. Los que vinieron con el cartel de figuras juegan bien en serio: Hazard, Fellaini, Courtois, Kompany, Mertens y el capitán Jan Verthoghen. 

"La falsa selfie", nuevo festejo, por Verthonghen
En algún punto su transitar por el grupo se asemeja al de Argentina. Ambos ganaron los tres partidos por la mínima diferencia pero en cancha demostraron superioridad, ambos también se encuentran por debajo del nivel que pueden lograr, pero Bélgica más cercano a su techo que Argentina. 

Los Estados Unidos de Norteamérica es un equipo interesante de ver. Para nosotros, sudamericanos con talento innato para jugarlo y apreciarlo, los esfuerzos de los “yankees” para crecer y creer en este deporte nos dan ternura. Y así como celebramos múltiples expresiones culturales del Gran País del Norte también nos gustaría que se destaquen en el fútbol y en esta Copa en particular. A fin de cuentas, siguen perteneciendo a nuestro continente americano. Nuestro cariño paternal se mantendrá mientras mantengan un nivel medio, si osan desafiarnos serán aplastados. 



Con Ghana fue un buen partido donde USA no propuso mucho, metió dos goles en dos ataques y aguantó ordenadamente los embates africanos. Ghana es, junto con Inglaterra, el equipo que hubiésemos querido, por propuesta y merecimientos, que continúe en la Copa. Hay que tener en cuenta que USA cargaba un trauma con Ghana, responsable de su directa eliminación en Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. El partido era lo más parecido a un clásico que puedan tener (luego de México, claro), había que ganarlo como sea y lo hicieron. Buena señal. Cuando el partido se puso picante pudieron controlar el balón con más cancha que otras veces, mérito, quizás, de su entrenador, el gran Jürgen Klinsmann. Con Portugal jugaron mejor, atacaron más, patearon al arco y mostraron a varios jugadores de buen nivel, curtidos en el nivel internacional, el arquero Howard, el delantero Dempsey y el mediocampista Jermaine Jones (autor del segundo ante Portugal, un golazo, seguir el link para verlo, 1'28". Atentos a los festejos de Klinsmann). Un gol en el último minuto los privó de una merecida victoria. 

Un partido con resultado más incierto que lo que aparentan los nombres. El ganador se encontrará con el triunfador entre Argentina y Suiza. 

26 junio 2014

Contragolpe con superioridad, gol seguro, partido liquidado

Por Leandro Marques

No es la primera vez que veo que sucede algo así en este mundial. Y como no me interesan las generalizaciones ni, casi nunca, las estadísticas, voy a quedarme con dos momentos muy parecidos, con protagonistas semejantes (de tez negra, de equipos africanos: por favor, que no se me acuse de nada por esta observación) y con resultados iguales en lo inmediato e idénticos desde una mirada más amplia.

Ghana está jugando un partidazo y para sorpresa de muchos, le gana 2 a 1 a la idealizada (aunque excelente más allá de las exageraciones) Alemania. Lo dio vuelta en el marcador y aparentemente (¿será esto posible con los germanos?), también parece superior ahora desde lo psicológico. Pero llega una jugada clave. Asamoah la tira larga sobre la izquierda y pasa como postes a dos defensores. No lo para nadie hasta llegar al área. Por adentro, dos delanteros llegan libres y aguardan pase. Otros dos defensas, mal parados, desesperados, vuelven como pueden para intentar salvar la situación. ¿Qué hace el fenómeno después de su grandísima maniobra inicial? Busca el lucimiento personal, se imagina las tapas de todos los suplementos deportivos, y entonces engancha y patea, pero le sale un tirito que va muy fácil a las manos del arquero.

Asamoah Gyan y Mats Hummels.
Costa de Marfil está jugando un mal partido. Merece ir perdiendo con Grecia pero alcanzó el empate en uno con una jugada aislada, luego de que los europeos desperdiciaran varias chances netas de gol (un par de palos jugaron a favor de los africanos). Con la derrota, Costa de Marfil se va del Mundial en primera rueda, otra vez. Con el empate, conseguido casi de casualidad pero tras una muy buena maniobra colectiva, pasa todo lo contrario: Costa de Marfil se queda en el Mundial y se asegura jugar contra Costa Rica en octavos de final.

El gol se sintió como un verdadero palazo en la cabeza para los griegos, que parecen desinflarse anímicamente. Durante casi diez minutos (entre el momento del empate, a los 74, y los 84) el partido parece estar terminado, con tendencia a que Costa de Marfil meta el segundo. Grecia sin ideas y sin convicción avanza por inercia y deja campo abierto para alguna puñalada definitiva. Hasta que en un ataque tímido más, pasa lo que se veía venir: pérdida de pelota y cinco. Repito: cinco!, jugadores de camiseta verde (marfileños) se lanzan con pelota dominada hacia el segundo gol. Defienden sólo dos de camiseta blanca.  Los de verde pueden hacer lo que quieren pero hacen lo que no deben. La jugada se ensucia, el portador del balón tarda un tiempo más y termina dando un mal pase que le queda adentro del área a Yaya. ¡Pobre Yaya! Él y su hermano Kolo están jugando el partido más triste de sus vidas. Su otro hermano, Ibrahim, el menor, murió de cáncer tres días antes. Fueron a verlo a su país y volvieron para jugar el pase de su selección a octavos de final. Sacamos el pause, estamos en el minuto 90 y Yaya está cerca del gol. Intenta un amague pero no le sale. Sin embargo la pelota rebota y le vuelve a quedar en sus pies. Con poco ángulo para patear y tres compañeros casi en el área chica esperando pase, Yaya se decide por el disparo directo al arco. Tal vez pensó que el partido estaba cerrado, ya no había tiempo para otra cosa, y quería hacer ese gol para mirar al cielo y ofrendarlo. Hacer catarsis. Abrazarse con su hermano Kolo que estaba jugando con él ese partido imposible. No hubo descarga, el disparo es previsible, el arquero lo detiene sin dar rebote (minuto 4.53 de este compacto: http://www.tycsports.com/noticias/Historia-griega--20140623-0041.html).

Gol de Klose, el asesino.
No es cuento que con Alemania no se jode. Pocos minutos después de aquel contragolpe fallido de Ghana, entró el asesino Klose a la cancha. Segundos más tarde, corner, peinada y gol de ese nueve implacable que empardó a Ronaldo como máximo goleador en la historia de las copas mundiales. Los alemanes no saben de delicadezas ni picardía. Esta vez les conviene, porque realmente es una picardía que un jugador con altísima efectividad le quite el record a un jugador de infinito carisma, belleza y talento,  como el gordo. Al final el partido terminó 2 a 2. Alemania con ese resultado casi garantizó su primer puesto en el grupo. Ghana, con ese mismo resultado, prácticamente sentenció su eliminación (depende de otros y tiene que jugar contra Portugal, que revivió de pura suerte en el último segundo de su partido contra EEUU).

Después de la desgraciada jugada de Yaya, Grecia pareció revivir en el campo de juego. Volvió a creer que era posible. Siguió jugando y llegando. El tiempo se extinguía. Cuando ya no quedaban más que unos segundos, un jugador de camiseta blanca tira un centro atrás rasante y un africano le pone la traba al pateador griego antes de que entre en contacto con la pelota. Penal indiscutible. Georgios Samaras, a él le cometieron la infracción, tiene los terribles huevos que hay que tener y pide patear el último disparo del partido. Vamos por el minuto 93. Es diestro, se perfila casi recto, con leve inclinación hacia la izquierda, da unos cinco pasos de carrera y apunta. El arquero decide tirarse a su izquierda, el mismo sector al que va la pelota. Se estira lo máximo que puede pero no llega. Es gol.  Es euforia y angustia. Corren hacia la montaña de hombres los griegos que no pueden creer su suerte y su alegría. Los marfileños se quedan perplejos, tirados, abandonados a su desazón. Están eliminados.

Penal a Samaras, gol de Samaras.
Le pasó a dos equipos africanos como, tal vez, le podía haber pasado a otros equipos. Pero le pasó a dos africanos. Me encantaba como jugaban algunos equipos de ese continente (Camerún, Senegal, Nigeria), llenos de alegría y desfachatez. Jugaban casi como si no supieran el marco en el que lo hacían.  Todavía me siguen gustando: apuesto por ver un buen espectáculo cada vez que juegan. Pero ahora  algunos son más disciplinados (Argelia es una gran prueba de eso) y más conscientes de lo que pasa a su alrededor. Tal vez, incluso, más conservadores. Antes y después, todos los equipos africanos que vi, comparten un par de atributos, uno de ellos, además de la potencia física, es la ingenuidad. Desde alguna perspectiva, la ingenuidad puede ser positiva, puede remitirnos a cierta frescura, a cierto espíritu de potrero, a cierta espontaneidad, a cierto caos romántico. Pero también puede ser negativa. La ingenuidad te puede hacer perder un partido, te puede costar la eliminación de un Mundial. Esperemos que, por el bien de la prosperidad de su fútbol, aprendan una más de las lecciones que nuestro deporte favorito suele regalar. Y esto va para todos, se sea ingenuo o no. No se puede subestimar la importancia de un contragolpe con superioridad numérica. No se puede. Primero hay que pensar bien, mirar, escuchar y sentir lo que pide la jugada y luego obrar en consecuencia. Un contraataque en el que son muchos más los que atacan que los que defienden tiene que ser gol seguro. Y partido liquidado.

Jugador al cuadrado III. Argentina vs Nigeria

Por Lucas M. 



Romero: ausente señorita. Los dos goles fueron las únicas jugadas con destino de arco. Fueron inapelables. En la primera el nigeriano definió a lo Cani, la pelota se abre y la comba la vuelve a meter adentro. Golazo. En el segundo es un mano a mano muy difícil. Algunas salidas rápidas para controlar pelotas largas, despejes con la marca encima y no mucho más. A pesar de tener una defensa errática (¿será así?), a Romero lo atacan poco. Un 6.

Zabaleta: ay Zabaleta, ay. ¿Podría haber cerrado mejor en el primero? Desde el sillón uno piensa que sí. Zabaleta parece que también lo pensó así y, en el segundo tiempo, ante una situación similar, llegó a tapar un chutazo nigeriano de forma proverbial. Entre ambas jugadas hubo muchas pifias, salidas a destiempo y también pierna firme y algunos anticipos. Escasos avances en ofensiva. Era un 4 tirando a 3, pero la que salva en el segundo tiempo lo dejan en 4.




Fernández: no despierta pasión ni para putearlo. De tantas que le llegaron cerca alguna habrá despejado o cortado, sin embargo creo recordar que me dejó malas sensaciones. Un 4.

Garay: cada vez más cerca del gol. Contra Irán fue el mejor de los centrales, hoy, a pesar del golazo de Rojo, fue el mejor de los defensores. Tampoco una locura de mérito. Pero cortó, sacó, tuvo presencia y estampa de "2". Un 6.



Rojo: debut en la red de la revelación del seleccionado. Ya lo dijimos, Rojo no pasa desapercibido. Ya sea por provocar el gol en contra de Bosnia, por una rabona en área argentina o por un gol con la rodilla. Una vez más se lo vio parado adelante de mitad de cancha, mucho más en el primer tiempo cuando Di María se cerraba y le dejaba el carril izquierdo. Hasta ahora bastantes inofensivas esas subidas, pero apostamos a que alguna le va a salir bien. Un 6.



Gago: mano a mano con Zabaleta para ser el más flojo del equipo. Se le pedía más verticalidad en el pase, que intente la habilitación entre líneas, que busque romper defensas y cumplió. El segundo gol de Nigeria, todo mérito suyo. Dame al “Lobo” Ledesma del último campeonato y entra titular ante Suiza. Pero el Lobo no está. Candidatazo Biglia. Un 4, tirando a 3.

Mascherano: las virtudes y defectos de Javier Alejandro quedan expuestos en sus partidos de manera diferente al resto. Magnificados, como si lo viéramos con lupa. Como si cada jugada donde interviene fuese la única que existe, la más trascendental. Así, festejamos el excelente pase a Di María en el primer gol, sufrimos cuando pierde la pelota en el medio y genera un contragolpe del rival o en la desatención del final cuando, en vez de sacarla rápido, se entretiene con la pelota y complica al equipo entero. A la jugada siguiente de una cagada grande se pega un pique de 30 metros y barre perfecto a un rival. Ahí nos levantamos del asiento y lanzamos afirmaciones temerarias: “Prefiero que Mascherano meta un gol en la Final del Mundial a ganar esa misma Final”. La frase esconde una trampa, no se concibe una final donde Mascherano meta un gol y que luego se pierda. Un 5, porque dos errores suyos casi son gol de Nigeria, mejor un 6, porque si alguien no puede dormir hoy en la concentración de Belo Horizonte ese es el número 14. 



Di María: jugó su mejor partido en Brasil. Va de menos a más Di María. El agua burbujea, tiene la sal justa, el martes comemos. El arquero nigeriano “Enyamas” fue el responsable de que no estemos hablando de una goleada argentina ¿Eso está claro, no? Dos bombazos del 7 pedían red, sin contar su ataque que permitió el gol de Messi. En el primer tiempo –por intermedio de una buena decisión de Sabella- jugó por adentro, facilitó la llegada de pelotas limpias a Messi y la proyección de Rojo. Por el medio vinieron sus tiros de media distancia. En el segundo tiempo, ya sin Leo, se apropió de la mayoría de los ataques argentinos pero no logró conducirlos a buen puerto. Más rápido, más fuerte, cada vez más gravitante. En el proceso de toma de confianza y de carreteo tomó riesgos innecesarios y facilitó pelotas al rival. Un 6.

Messi: llevaba dos goles en 3 minutos jugados, hoy metió dos más y jugó hasta que lo sacaron. Gran partido del 10. Me gustó más el primer gol que el segundo. La violencia con que agarró ese rebote tenía como objetivo sacarle la cabeza al maldito arquero nigeriano. Qué no tenga ni una puta chance de atajarle una pelota más, de tomar confianza como hace cuatro años. Ese comienzo fue auspicioso y el desarrollo cumplió lo prometido. Lo mejor del segundo gol fue que los tiros libres (por faltas que SÍ existieron) fueron consecutivos. Como si fuera una escena de kermesse, tiro a los patitos en fila por un peluche para la novia. Primer intento afuera, burlas del comerciante desdentado. Segundo intento adentro, oso de felpa gigante para la dama, el redneck mastica bronca. Como jugada el primer tiro libre supera al segundo ya que hay un mérito de ambos jugadores, la atajada fue monumentalmente proporcional al zapatazo de Messi. Pero el del gol se arruina un poco por el gesto de Enyeama de no hacer el esfuerzo para atajarla. Los pocos minutos que Messi estuvo en campo en el segundo tiempo fueron lo mejor suyo en lo que va del Mundial, pintaba para hat trick, shirt trick, tie trick, lo que sea. Verlo salir fue como morir un poco. El partido se fue cayendo lentamente, el marcador quedó intacto y una vez más nos dimos cuenta cuál es la razón del fútbol. Un 8. 


Agüero: primer lesionado del plantel. No es difícil presumir que el desgarro de hoy se cocinó en los días previos. No tuvo un final de temporada en plenitud en el City, lo venían trayendo de a poco y en los primeros partidos no pudo sacar las ventajas lógicas por ser un gran talento futbolístico. Se encontraba en ese trance de mejorar partido a partido cuando, paf, se pelea con el Clan Maradona. Para qué. Twitter, De Zurda, Benjamín, Carta Documento, “Es de cobarde lo que hiciste” Diego dixit En Vivo por Telesur, ATC y Al Jazeera para el Mundo Entero. De manual. Las lesiones se preparan primero en la cabeza. Ojalá tenga revancha.

Higuaín: sus movimientos e intenciones incorporan la sabiduría y sapiencia de todos los 9 pasados. Pero aún no logra concretar lo que propone. Jugó por momentos bien, con fútbol. A la salida de Messi y sin Agüero se cargó al equipo en ataque pero no fue bien asistido por sus compañeros (recuerdo una de Di María, una de Lavezzi y otra de Álvarez) o no tuvo él la velocidad suficiente para decidir y ejecutar la mejor vía posible. Ánimo, alegría Pipa, alguna red te espera y sino, al volver a Italia, alguna modelo-vip-corte-instagram-mostrando-el-orto-en-el-Mediterráneo no va a faltar. Un 6. 


Lavezzi: estrella de las redes sociales, animador de fiestas y pistolero. Buen partido desbordando y amagando con generar situaciones de peligro. Una sí es muy destacable: la que armaron con Di María (otra buena para el Fideo) en un tiro libre. Se ganó ser el reemplazante de Agüero. A menos que el profe Sabella le haga pagar el chiste del agua. Un caballero Sabella, hizo como que no pasó nada, pero era para una patada en el culo. También en broma. Un 6.

Ricky Ricón: pasásela a Higuaín la rep*#@sima madre que te remil pario.

Biglia: decimosegundo hombre.

25 junio 2014

Octavos de Final. Colombia vs Uruguay / Costa Rica vs Grecia


Por Lucas M.

Los Grupos C y D finalizaron más mezquinos en goles que los grupos anteriores pero más ricos en emociones: Godín sobre el final clasificó a Uruguay y eliminó a Italia, que se quedó afuera en la etapa de grupos por segundo mundial consecutivo; Grecia, con un penal en el último minuto, dejó afuera a Costa de Marfil; Colombia cerró la fase con lindos goles y golpes de efecto caros a nuestra emotividad futbolera. 

Colombia vs Uruguay. Sábado, 17 horas, Rio de Janeiro

Matusalem Mondragón 
Sabio Pekerman. Su imagen sonriente al finalizar el 4 a 1 a Japón, su palabra sosegada, sentida y paternal, lacera el cuerpo de la Argentina empobrecida de Grondona Para Todos. Es Favaloro con ganas de pegarse el corchazo, pero pensándolo dos veces para continuar su prédica en tierras fértiles de café, buenos modales y evangelismo. Imposible no alegrarse y emocionarse junto al buen fútbol colombiano, no celebrar el debut del Eder Álvarez Balanta, formado en River Plate, imposible no aplaudir cuando, resonando en el rincón donde se guardan los recuerdos de la década del noventa, se escucha que Faryd Mondragón está por entrar porque Colombia golea y Pekerman entiende todo. Me acuerdo de Catalano, arquero de Deportivo Español, en las figuritas del álbum 1992, era viejo con 41 años… Mondragón entra en un Mundial y en la historia con 43 pirulos, y para festejar James Rodríguez le quiebra la cintura a un defensor y la define con un pique tan sutil que no lo creemos hasta que corre a gritarlo. Y falta Falcao, falta Falcao…nos repetimos que, con Falcao, Colombia pelearía por el título, por el momento no es menos que nadie, ilusiona y ahora le toca contra el tozudo Uruguay.

¿Gol?
Golazo

Uruguay, que creyó que al principio bailaba con la más bella, al final le tocó Cenicienta después de las 12 y así perdió: fiero, con tres golazos de la gran revelación del Mundial. Suárez esperó en el banco. Suárez entró y metió los dos goles del triunfo ante Inglaterra. Suárez mordió ayer a un italiano, el tercero que muerde (no italianos, sino otros jugadores) en su carrera. Suárez está loco de remate, es como un chico, un nene con problemas, tiene las orejas pegadas a la cara. 

¿Me llevás?
Con él en cancha Uruguay se cree capaz de todo. Capaz de ganarle a dos campeones del mundo de forma consecutiva para clasificar y mandarlos de vuelta a Europa. De enfrentar la eliminación a minutos y escupirle en la cara. Capaz de avanzar a Cuartos de Final sin importarle que Pekerman sea un sabio y Colombia juegue bonito y respete a sus viejas glorias. Esas mariconadas no le importan a Uruguay, el bully del fútbol mundial. Suárez es Nelson, “ja-ja”, ríe, con los dientes de conejo, con sus orejas pegadas, mientras le pega coscorrones a los compañeritos. Hablamos de Uruguay en Brasil. A Uruguay lo empujan los vientos de la historia que en Brasil ululan desde 1950… “Maracanaaazo, Maracanaaazo…” dicen los vientos de la historia, esperan por Brasil los vientos de la historia, esperan por Brasil Suárez y sus dientes de conejo.

Acostumbrado a las tiernas carnes orientales...

Costa Rica vs Grecia. Domingo, 17 horas, Recife. 

Los mayores aplausos de este Mundial me los generó Costa Rica ante Italia. Ese partido lo vimos en una de las pantallas colectivas de la Ciudad de Buenos Aires junto a un buen número de parroquianos que se sumaron a los vítores y esporádicos oles que despertaron los Ticos. En el primer partido llamó la atención la contundencia y la calidad de los goles: uno de ellos de palomita, el jugador estaba marcado, incómodo, pero impacta perfecto la pelota que hace la comba justa para clavarse en el segundo palo. El jugador llamativo fue el delantero

No, por favor, ustedes...
Joel Campbell, pensamos que íbamos a ver más de su juego ante Italia, pero en ese partido el que se destacó fue el espigado número 10, Bryan Ruiz, no solo por el gol sino por la clase para llevar y pisar la redonda, encontrar al compañero y salir jugando. Sin embargo, la gran figura de este seleccionado es el arquero, Keilor Navas. En la solidez del portero del Levante español está la clave para que sus compañeros jueguen serenos y seguros. Otro aspecto a destacar son los nombres de estos hermanos latinos, el de pila generalmente de origen anglosajón de inspiración norteamericana, el apellido puede ser español o inglés. Tenemos a “Jhonny Acosta”, “Roy Miller”, “Heiner Mora”, “Junior Díaz Campbell”, “Michael Umaña”, “Bryan Ruiz” y nuestros favoritos “Randall Brenes” (Randall es nombre de pistolero del far-west) y Yeltsin Tejada. Yeltsin, nacido en 1992, seguramente de padres que celebraron la Perestroika, la liberación de precios y salarios de la nueva Federación Rusa, y su responsable político Boris Yeltsin.


Samaras histórico
Del otro lado está Grecia que, para decir la verdad, no le dimos pelota hasta que desde el otro canal las noticias decían que dejaba afuera a Costa de Marfil. Gol de los africanos, afuera Grecia, que intentaba con buenos tiros de media distancia. Penal, que no fue, en el último minuto (¿cuántos de estos penales van?), gol de Samaras para la clasificación.
Un cruce de octavos que puede ganar cualquier de los dos. El premio es enorme para los griegos. También lo es para Costa Rica, pero por razones y méritos distintos: clasificó primero e invicto en un grupo donde los rivales contaban siete (7) Campeonatos Mundiales y ellos sólo un pase a Octavos de Final en Italia 90. Que quede expresado acá el deseo que sean los Ticos quienes continúen jugando la Copa. 

Para cerrar un breve lamento sudaca. Cuatro grandes equipos que podrían ganarle a cualquiera, Brasil, Chile, Colombia y Uruguay, se eliminarán entre sí para poner a un sudamericano en las semifinales de Brasil 2014. Con un poco de suerte del otro lado de la llave entrará otro. Esperemos…   

El pibe de Brasil

Por Javier Asioli

Desde que Maradona se retiró, el fútbol argentino está esperando encontrar no a su sucesor, sino a Diego mismo renacido. La llegada del Nuevo Maradona fue anunciada más veces que el Apocalipsis y el Mesías juntos.

Con el retiro de Diego todavía fresco, durante el Sudamericano Sub-20 de 1995 –el primero que dirigió Pekerman–, la prensa deportiva insistía en que había en el plantel argentino un pibe que podía ser el Nuevo Maradona. Es posible que el propio Pekerman haya contribuido a inflar el globo.

La prometedora figura era Cristian Colusso, volante ofensivo surgido en Rosario Central. No les voy a contar qué fue de su carrera. El hecho de que no lo recuerden habla por sí solo. (Para más datos, vean el reporte de En Una Baldosa).

Otros tuvieron que ponerse la pilcha del Diego en la Selección Mayor. Uno fue Marcelo Espina, el primer diez que puso en cancha Passarella como seleccionador nacional. También le tocó a un Marcelo Gallardo demasiado joven.

Ortega y Riquelme la llevaron con mucha dignidad, pero no eran zurdos, tenían una habilidad diferente, otro tipo de gambeta, no alimentaban las comparaciones con Maradona. Podían ser sucesores, no reencarnaciones.

Hasta que apareció este pibito zurdo, medio petiso, gambeteador hasta lo imposible. No daba mucho el physique du rôle, pero una obsesión no puede detenerse en esos detalles: era el primero que reunía condiciones naturales comparables a las de Diego. Ya fue: era el Diego renacido.

Hasta ahí la parte religiosa del asunto. Julio Grondona es, como todos sabemos, un hombre de fe. Todo pasa. Pero Carlos Salvador Bilardo es un hombre de ciencia y no podía dejar el asunto en manos de ningún dios.


Hay una novela de Ira Levin que se llama Los niños del Brasil, donde se cuenta acerca de un proyecto secreto del nazismo que implantaba pibes clonados de Hitler en distintas partes del mundo, procurándoles un contexto de crianza calcado de la infancia del pequeño Adolf.

Mahoney
También se hizo una película basada en el libro, en la que Gregory Peck –pariente de José Pekerman en la vida real– hace de Josef Mengele. El director era Franklin J Schaffner (El Planeta de los Simios, Patton, Papillion) y tiene un pequeño papel el gran Steve Guttenberg (Mahoney, de Locademia de Policía).

La idea base del megaproyecto de Mengele, relatado por Ira Levin en su novela, era que si a un pibe con la genética exacta de Hitler –un clon– se le daba una crianza idéntica a la de Hitler, el resultado tenía que ser el mismo Hitler. O un Hitler bis, al menos.

Perdón por decir tantas veces Hitler, sé que es la peor palabra del mundo y hay lectores sensibles. A propósito, miren esta escena de la serie 30 Rock en la que deben elegir el nombre de fantasía para un producto y, ante la falta de ideas, intentan que lo decida el azar.



Entonces estábamos en que el fútbol argentino había encontrado a la reencarnación de Maradona y que un hombre de ciencia como Bilardo no podía dejar todo en manos de ningún dios.

Los cerebros de la AFA pusieron en marcha el plan Convirtamos a Messi en Maradona para volver a ser campeones como en el 86. Así está rotulada una carpeta que se guarda en la calle Viamonte bajo siete llaves –tres las tiene Grondona, dos Bilardo, una Noray Nakis y otra Cherquis Bialo.

El manual de Mengele diría que para convertir a Leo en Maradona había que hacerlo pasar por experiencias maradonianas: en una villa nacer, por deseo de Dios, crecer y sobrevivir a la humilde expresión. Enfrentar la adversidad con afán de ganarse a cada paso la vida. En un potrero forjar una zurda inmortal con experiencia sedienta ambición de llegar. De cebollita soñar con jugar un mundial y consagrarse en Primera.

De esta manera se podría forjar su carácter hasta convertirlo en un enano prepotente, ordinario y afecto a la cocaína. (Quiero aclarar que amo a Diego Armando Maradona y todo esto lo digo a modo de elogio).

Pero cuando el proyecto se puso en marcha, Messi ya tenía por lo menos 23 años y era demasiado tarde para hacer cumplir la mayoría de estas condiciones. Su personalidad estaba bastante definida y no iba en la dirección deseada.

Entonces se optó por forzar un poco el plan. Todo lo que debía suceder como consecuencia de la formación, el talento y el carácter del Nuevo Maradona, se haría suceder a la fuerza: démosle la 10, hagámoslo capitán, convirtámoslo en el líder del grupo y que nos lleve a la gloria eterna.

Hasta cierto punto pareció funcionar, porque está claro que Messi es el dueño natural de la 10, nadie mejor que él para llevarla. Pero Mengele diría que Diego se hizo capitán por su carácter y personalidad, mientras que a Leo lo hicieron capitán para forjarle el carácter y la personalidad.

El siniestro plan de Bilardo cuenta con la complicidad de la prensa, que planta la idea del Nuevo Maradona en el terreno fértil de la ilusión futbolera popular.

Así es que hoy vemos a miles de energúmenos pidiéndole a Leo que reaccione ante la adversidad como lo haría Diego –o Tévez, que es la otra mitad de Maradona, la que no tiene Messi. Porque Messi+Tévez=Maradona.

Para repetir el éxito del 86, los cerebros de la AFA intentaron repetir la fórmula de aquella gesta. Eso implicaba forzar a Messi a ser uno que no es, desconocer sus características y meterlo a la fuerza en un modelo de líder en el que no encaja.

En lugar de liberarlo de cargas, para que esté feliz y juegue a su gusto, le llenaron la cabeza con responsabilidades que no tiene por qué asumir.

Como si no fuera suficiente con ser el mejor, además se le pide que levante al equipo en momentos de bajón. Es al revés. Cuando las cosas no salen, Messi es el primero que se deprime. Es el equipo el que debería levantarlo a él.

El único que entiende esto es Mascherano, que lo cuida como a un hermano menor, le habla durante el partido y lo alienta. Se nota en cada declaración, cada nota, cada vez que habla sobre él. Por algo es quien nos señala el camino desde el encabezado de este blog.

Es hora de asumir que no habrá Nuevo Maradona. El plan del satánico doctor Bilardo es un obstáculo que nos aleja de la Copa Mundial porque atenta contra la tranquilidad y la felicidad del mejor jugador del equipo –y del mundo.

Déjenlo ser Messi, que ya es bastante, y van a ver.

Octavos de Final. Brasil vs Chile / Holanda vs México


Por Lucas M.

El jueves termina la etapa de Grupos, pero ya se pueden empezar a palpitar los primeros cruces de Octavos de Final. En su tercera fecha los grupos A y B entregaron una buena dosis de goles para consolidar posiciones previas. Los clasificados en ambas zonas fueron quienes hicieron las cosas mejor que los otros, no hay duda de ello. Los cruces resultantes son más que interesantes.

Brasil vs Chile. Sábado, 13 horas, Belo Horizonte.


Corréme...
Este partido llega bien adobado al gusto brasileño. Embadurnado en esa sal especiada que viene en potes de plástico. La primera pasada por el condimento fue en Francia 98. El Chile de Zamorano y Salas clasificó raspando a segunda ronda luego de tres empates. Entre ellos un gran partido a Italia que terminó 2 a 2 con dos goles del “Matador”, uno del “Toro” Vieri y otro de Baggio de penal inventado. En Octavos le tocó el Campeón defensor Brasil, que lo volteó con cuatro goles de KO. Cuenta la leyenda que antes del partido el DT chileno Nelson Acosta le dijo a sus jugadores que ya estaban hechos, que “llegar a Octavos era suficiente premio”. Siempre fue un gran motivador el “Pelado” mediocre de origen uruguayo. Recuerdo además, que ese partido, y ese Mundial, lo viví en Chile. Comimos un asado en el patio de una amiga junto a varios amigos, con la tele ahí mismo a la intemperie. La desazón de la derrota la combatimos con vino y pisco.

Alexis se la banca
Tuvo que llegar un revitalizador extremo como Marcelo Bielsa para contrarrestar el derrotismo iniciado por Acosta y, generación de talentosos y esforzados jugadores mediante, clasificar de nuevo a un Mundial. El paso chileno por Sudáfrica no fue fácil. Comenzó con un triunfo apretado por 1 a 0 ante Honduras con gol de Beausejour en la ciudad de Nelspruit. Ese partido lo presencié en vivo en el lugar de los hechos, la crónica está plasmada por acáAlgo del color de la jornada se puede ver  haciendo click en esta frase pintada de naranja. Luego Chile le ganaría a Suiza y perdería con España. En Octavos, otra vez Brasil, el limitado Brasil de Dunga que, esa vez, hizo un partidazo y liquidó 3 a 0 a un joven equipo chileno que no ofreció respuestas ante semejantes argumentos futbolísticos. 

¿Este quién es?
La situación hoy parece ser bastante diferente. Chile mantiene la base de 2010, sigue siendo un equipo joven, pero ganó experiencia y rodaje, sus jugadores estrella también crecieron en sus equipos (Alexis, Vidal, Vargas, Bravo) y se la nota una selección más aplomada y con ganas de medirse de igual a igual ante los grandes. Ya le ganó a uno, España, perdió con otro, Holanda. Brasil recorrió el camino inverso, el actual equipo es la renovación. La encabeza Neymar, que está jugando bien, metiendo goles y se lo nota motivado. 

La defensa brasilera, colmada de elogios antes de la Copa, a veces parece un flan que se come con cuchara y momentos después se asiste a una soberbia demostración de calidad de sus ingredientes: cruces veloces de Thiago Silva, la clase de David Luiz para salir jugando, la gambeta punzante de Marcelo. El premio estaría por el lado de Dani Alves, flojo en lo defensivo y casi irrelevante en ataque (igual es capaz de hacer magia, lo sabemos). 

La "Roja"
Es difícil imaginarse a un Brasil eliminado en un “Mineiraoazo”, pero nunca la previa a un duelo entre estos países se pudo plantear en términos tan parejos como este. Por algo Felipe Scolari, el DT local, expresó que al equipo que no quería enfrentar era Chile. ¿O fue una estrategia para trasladarle la presión a “la Roja”? Astuto Felipao, sabe bien que el principal enemigo de los chilenos es esta prepotencia bien ganada pero sin raíces profundas.  

Si Sampaoli logra controlar los efluvios pasionales propios y de sus dirigidos, si pone paños fríos en los momentos candentes, Señores, estamos a las puertas de un nuevo capítulo de la Historia Grande del Fútbol.

Holanda vs México. Domingo, 13 horas, Fortaleza. 

Ponen huevos los mexicanos
La selección “Azteca” juega un fútbol ordenado y “limpio”, con la pelota al ras del piso, buscando la asociación entre compañeros. Sus puntos fuertes han sido el arquero Ochoa, figura estelar ante Brasil, la sólida defensa (concedió sólo un gol) comandada por el capitán Rafa Márquez, que demostró estar en mejor estado de lo que se imaginaba la mayoría, y secundada muy bien por “El Masa” Rodríguez (buen 
apodo para un central) y el mediocampista Guardado, por intensidad y llegada al arco contrario. En el ataque junta a Dos Santos con Oribe Peralta pero en el banco tiene al “Chicharito” Hernández que cada vez que ingresó jugó bastante bien. El DT, Miguel “Piojo” Herrera, es uno de los mejores personajes que dio a conocer Brasil 2014. 

Por la mitad de esto a Diego en el 94...
Holanda da que hablar con fútbol inteligente, variado en planteos y muchos goles (metió 10). Cada partido lo jugó como debía. Con España se tomó un placebo de venganza. Ante Australia se vio su peor versión ya que podría haber perdido o empatado, pero terminó ganando por su contundencia arriba. Contra Chile mostró su cara más especuladora, cambió control de pelota por el del partido. Chile presionó y buscó el gol durante los 90 minutos, por ráfagas estuvo cerca de anotar y Holanda esperó. Chile buscó el choque dentro del área holandesa, pidió por penales y Holanda esperó. Un cabezazo adelantó a los de naranja y un contragolpe comandado por un Robben en llamas finalizó con el gol de Memphis Depay. El novato Depay es la renovación del equipo. Metió uno ante Australia y cada vez que entró mejoró el ataque holandés.

Partido chivo. Holanda es favorita, México es un hueso duro de roer que tiene por costumbre perder en Octavos. El ganador se enfrentará en Cuartos de Final al clasificado entre Costa Rica y Grecia: como ganarse el Gordo de Navidad.

23 junio 2014

Elogio de Inglaterra

Por Lucas M.

Después de muchos años o, mejor dicho, por primera vez en la vida, una selección inglesa me simpatiza, me cae bien y sufro por sus derrotas.
 

Wayne Rooney, crack inglés

Llegó comandada a Brasil 2014 por Steven Gerrard como capitán. El gran líder del Liverpool es un tipo que, siendo además un gran jugador, excelente en el disparo de media distancia, siempre pareció noble y digno de llevar la cinta con altura. Pero en los últimos años y mundiales lo vimos a la sombra de tres Némesis: John Terry (fama de mal tipo y traidor de compañeros), David Beckham (monigote del marketing con buena pegada de derecha, con la pelota quieta y sin marca) y Frank Lampard (soberbio desagradable ex jugador de equipo inventado a fuerza de pretrodólares). Gerrard pertenece a ese escaso grupo de jugadores que sólo vistió una camiseta, 655 partidos con la roja del Liverpool lo atestiguan, capitán desde los 23 años, un primo suyo murió en la llamada “Tragedia de Hillsborough” en 1989 (similar a “La puerta 12” de River Plate), situación que, declaró, lo ha forjado como jugador y persona. El personaje cierra, un fan le dedicó este video homenaje: 


El otro líder del equipo es Wayne Mark Rooney. Experimentado jugador de 28 años y tres mundiales a cuestas. Es, en este sentido, el Mascherano de Inglaterra. Un delantero que cualquier sudamericano sentiría como propio, sino recordemos las comparaciones que se hacían cuando formó dupla con Carlos Tevez, otro de estirpe similar. Nacido en la empobrecida Liverpool de Thatcher, su historia y origen social podría ser equiparable a la del mismo Carlitos, o un Maradona o un Agüero. Delantero grosero y fino, guarro y elegante, potente de toques delicados. Tiene el repertorio de los mejores: cabezazo, chutazo de lejos, volea, gambeta, olfato de goleador, es cabrón, barrial y fabril, se pone el overol cuando es necesario marcar y presionar, se puede putear y fajar con rivales y con su propio Club. Rooney rockea, tiene tatuado el lema “Just Enough Education to Perform”, el título de un buen disco de los Stereophonics, los galeses tocaron en su casamiento de 2008. Previo a casarse Rooney ejerció disculpas públicas por haber contratado prostitutas para fiestas en “su juventud”. Por estas cositas se lo llamó “Bad Boy” y se ganó el fanatismo de los millones que admiran a los héroes con pies de barro.

Rooney, goleador bestial en categorías infantiles (llegó a meter 114 goles en 29 partidos), pasó al Everton FC donde debutó en la red de la Premier League a los 17 años (hasta ese momento el goleador más joven del fútbol profesional inglés). En 2004 forzó su salida al Manchester United y se convirtió en el traspaso más caro de la temporada europea de ese año. En el Man U ganó todo, marcó más de 100 goles y dejó la marca de los cracks en goles como el que le anotó al clásico rival Manchester City en 2011 para ganar 2 a 1 en Old Trafford: 

                                        

Gerrard y Rooney llegaron a Brasil 2014 acompañados de un equipo joven, 26 años promedio de edad, que propuso un fútbol interesante, vistoso y, fundamentalmente, ofensivo. Así jugó contra Italia y Uruguay, y se armaron dos de los mejores partidos de la Copa. Inglaterra metió un gol en cada partido. Los dos fueron golazos. Sin embargo perdió ambos encuentros. 

Los laderos principales han sido tres jugadores, el lateral Glen Johnson, el mediocampista ofensivo Raheem Sterling (de gambeta endiablada y sólo 19 años) y la mejor "novedad" –y futuro- del equipo el delantero Daniel Sturridge. Los tres, jugadores del Liverpool. Se entiende un poco más que los Reds hayan estado tan cerca de ganar la Premier League en esta pasada temporada.

El primer gol de Inglaterra fue inmediatamente después del primer gol italiano, una clase de cómo contra atacar, velocidad y precisión. Sterling pone una pelota en profundidad entre líneas, Rooney por izquierda espera el momento justo y pone un pase violento a Sturridge que entraba por el segundo palo. En la definición el “9” fabrica el mejor homenaje a Romario en lo que va del Mundial: de primera, con la cara interna, y de sobrepique:

                                      

Luego de este gol (disculpas por la mala calidad del video, el Mundial por ahora escamotea sus mejores imágenes) se aprecia otro hecho simpático del equipo: un miembro del cuerpo técnico se rompió el tobillo festejando. Una ternura.

El segundo gol fue también para empatar transitoriamente. En este caso quien recibe primero es Sturridge, bien lejos del área (lo que muestra sus cualidades) se planta de espaldas, amaga para un lado, va para el otro y la deja correr por derecha, ahí está Johnson el lateral que mete un estiletazo justo para la entrada de Rooney por el segundo. Primer gol de Wayne Mark en Mundiales. Justicia: https://www.youtube.com/watch?v=ELx18t4W59s (los genios de la edición dejan afuera el gesto de Sturridge, pero existió)


Control
Otro gesto simpático, luego del segundo gol de Suárez, que los dejaba afuera y que parecía ser en posición adelantada, el inglés que lo corre no pide el offside al lineman, no putea a su arquero, sino que hace el universal y muy amateur gesto de “qué mala pata”, “me cacho en Dios”, “la pucha”, “otra vez será": https://www.youtube.com/watch?v=8EyRtRRTpig. Dos imágenes más: el tosco e ingenuo arquero Joe Hart yendo a buscar el empate en el corner final ante Uruguay; y el DT Roy Hodgson con cara de desahuciado, como un oficinista objeto de burla en algún mal chiste de Benny Hill. 

Hacer futurología no es una buena idea, menos en el fútbol, mucho menos en Brasil 2014, pero como el “periodismo” no rinde cuentas ante nadie, lo voy a hacer igual. Mañana, mientras la mayoría se coma un garrón con el trascendental partido de Uruguay vs Italia, Costa Rica e Inglaterra entregarán un festival de fútbol y goles con triunfo inglés. Otra afirmación más: en Rusia 2018 Inglaterra hará un buen Mundial y Wayne Rooney será el Gran Capitán.


Sabella jugá al fobal

Por Exequiel Acuña


Acá lo andaban buscando

Argentina está prendiendo motores… ojo… 2 jugados 2 ganados… ya en octavos… con dos lujos de Messi uno en cada partido… jugando a lo “caperucita” con Bosnia (los 5 defensores dieron resultado el primer tiempo que terminó 1 a 0).

Lo del sábado era complicado, cómo hace un “caperucitero” de cuna pincharrata para ganarle a otro “caperucitero”, en este caso portugués (Mourinho y asociados)?: fácil , con un gol sobre la hora... Sabella está contento y lograron jugar con el esquema de siempre y jugaron peor que con Bosnia, algo que parecía imposible pero caperucita lo logró… obvio que jugar al fútbol es directamente otra actividad … y muchos “hinchas” argentinos: esos que se pintan, se compran un bonete y una corneta pueden estar tranquilos… ya pasó con Bilardo en el 90, arrancando perdiendo con Camerún y haciendo más papelones futbolísticos que este pero con el ojete de su lado y quién te dice en este fútbol “rachero” que dura algo más de un mes y que ambiguamente preparás en casi 4 años te toque dar la vuelta e instalarte un domingo dando vueltas al obelisco… claramente Argentina tiene muchas posibilidades de salir campeón si por ejemplo en cada partido Messi se ilumina un minuto y con eso alcanza. Hasta ahí todo bien… después el juego, el deporte, es decir el fútbol no está… puede salir campeón argentina jugando así? sin dudas… eso significa ganar y triunfar… pero no jugar al fútbol… Sabella jugá al fobal … caperucitero!!!!!… si vos sabías jugar, jugabas bien!!!…. Hasta te parecías a Messi… zurda con calidad y técnica… pero no hagas cambios a los 48‘ con Irán!!!!… lo pusiste a Biglia a los 48!!!!! Hiciste tiempo con Irán !!!!… mirabas la hora!!! Hacías gesto de ya está con el gol de Messi!!! Di María que se subía las medias!!!!!… Argentina tiene más culo que la Uruguay de Tabarez en Sudárfrica y el objetivo de caperucita es llegar a semifinales???? … Con un grupo con Bosnia, Iran y Nigeria y octavos posiblemente Suiza y en cuartos tal vez Bélgica no llegar a semifinales sería un mamarracho nacional… con la mejor, que lo dirija pachorra o Caruso Lombardi hasta la fecha es lo mismo… 

Si con todo el quilombo que armamos en dos partidos no damos la vuelta...
no la damos más...
Saludos a Centroamérica… qué alegría la tierra que dio a Ricky Martin, el NBA Barea, Mimi Maura, Cultura Profética, Don Omar, Roberto Clementete, uno de los ladris de calle 13, etc… le ganó 1 a 0 a Italia… qué gran alegría, grandes artistas exportaron los boricuas… cómo?… los ticos?… no era Puerto Rico?… Costa Rica?… ahí me mataste no se ni dónde queda. 

Averigüé esto: el paintball se practica en Costa Rica de forma aficionada aunque en los últimos años ha crecido considerablemente el número de seguidores llegando a formar 14 equipos oficialmente activos. Ha habido intentos de lograr la creación de una Federación Costarricense de Paintball (FECOPA) la cual no ha tenido éxito, sin embargo esto no ha sido impedimento para hacer torneos a nivel local los cuales han contado con la participación de algunos equipos panameños. Actualmente los practicantes de este deporte se mantienen activos y realizan diversas actividades tanto recreativas como para la beneficencia.

22 junio 2014

Hoy, Carne de Cañón EN VIVO, por CicloP Radio


LO MASCHERANO es el hijo pródigo de la cruza entre los integrantes de un programa de radio llamado CARNE DE CAÑÓN, que se emitió, a intervalos regulares entre 2009 y 2013, por la emisora CicloP Radio. Nos complace anunciar que HOY, este show radial de moderada fama REGRESA, nos podrán escuchar a partir de las 23HS en www.ciclopradio.com.ar, también en dispositivos móviles a través de la aplicación Tune In.  

Jugador al cuadrado II. Argentina vs Irán.

Por Lucas M.

Romero: tuvo tres atajadas muy importantes que lo convierten en la figura del partido. Ok, sí mundo, contra Irán, la figura fue el arquero de Argentina, dejen de humillarnos. Pero ¡atenti! dejó un par de rebotes que otro equipo con mayor potencia ofensiva los puede capitalizar. Bien igual por “Chiquito” (“no ves que ya no somos chiquitos, no ves que ya no sooomos chiquiitoooos…” nos podría cantar ahora Romero, entonando al “Flaco” Spinetta), que llegó envuelto en dudas y responde. Un 7.

Zabaleta: el peor del equipo. La primera que toca es con la mano, y la pelota se iba por el costado. O sea, cerca del área argentina otorgó un tiro libre riesgoso cuando era un lateral inofensivo. ¡El experimentado Zabaleta! ¡Campeón del Manchester City! ¡Que alguien piense en los niños! En el segundo tiempo cometió un penal que no se cobró. Se confió y cuando se dio cuenta ya tenía al iraní encima, ¡paf! patadón dentro del área. Si tuvo desbordes en ofensiva fueron todos malos. A pesar de esto, sigue siendo el cuatro titular. Un 3.


Zabaleta no vio una

Federico Fernández: no sé. Creo que tuvo un partido medio intrascendente. No recuerdo nada de relevancia, me queda la sensación de que estuvo algo indeciso, impreciso y soso, como una polenta sin sal. Un 5.

Garay: el mejor de los centrales. Hay dos centrales, así que tampoco es tanto mérito. Me gustó cuando salió a cortar y anticipar cerca de la mitad de la cancha, como hace Mascherano en el Barcelona. No me gustó nada el cabezazo que se pierde en el primer tiempo. Centro de Messi, Garay salta en el borde del área chica casi sin marca, cabecea solo y se le va por arriba del travesaño. En cualquier otro partido del Mundial era gol. La “2” le sigue quedando bien. Un 6. 

La próxima, Garay

Rojo: lo estamos empezando a conocer y ¡nos cae bien! El mejor de la defensa, que, ya lo dije antes, son cuatro y más o menos, tampoco es tanto mérito. Y no es justamente por sus tareas defensivas que nos cae bien, sino porque hoy estuvo inteligente en ataque. Irán iba con uno de punta, así que él se apostó delante de mitad de cancha y se ofreció siempre como descarga. Algunos centros fueron malos, otros decentes, tampoco una cosa de locos sus centros, pero siempre estuvo. Incluso se le vio un despliegue interesante, ida y vuelta y/o potencia. En el segundo tiempo se corrió a la derecha para hacer un muy buen corte y, entusiasmado el hombre, se animó al arco. ¡Bien Rojo, así! Un 6+.

Gago: a destiempo. El partido no se presentó de la misma manera que con Bosnia, es evidente. Los espacios se comprimieron, y Gago mostró que todavía está descalibrado para el pase preciso y entre líneas. Incluso estuvo falto de timing en los cierres y cortes, se salvó de una amarilla por una entrada al hombre muy clara. Supongo que irá mejorando con los partidos. Un 5. 
 
Mascherano manda

Mascherano: difícil partido para Javier Alejandro. Habrá tenido un deja vu de encuentros similares con el Barcelona en el último tiempo. ¡Sólo que con él jugando de central! Nervio, músculo, voz de mando, coberturas (especialmente a Zabaleta), desaciertos con y sin la pelota. Un error suyo costó un contragolpe iraní, pero su recuperación, pique y movimiento para incomodar al delantero nos salvaron del gol vergonzante. Tiene que mejorar con los pases y pelotazos. Insustituible. Un 5.

Di María: estamos viendo el despojo que nos dejó la intensa temporada del Real Madrid. “Despojo”, con cariño. Hoy entró más en contacto con la pelota, pero se debió a que el rival nos dejó llegar, se le extrañó algún shotazo al arco y actitud más resuelta para atacar. Lo pronostiqué figura, me equivoqué. Todavía falto de cocción, fideo llega al dente en Octavos. Un 5. 

Ole

Messi: a aceptarlo muchachos y muchachas, Messi tiene partidos así. Los tiene también en el Barcelona (en los últimos dos años). No aparece, no enchufa, se desconecta, pero es el que prende y apaga la luz. Por eso sus técnicos lo dejan jugar los 90 minutos. El recuerdo que se me vino a la mente es Italia 90, el último Mundial que tuvo Argentina como finalista, los partidos se sufrían y se esperaba a que Diego frote la lámpara (misma imagen utilizó Romero al ser entrevistado al final). Me temo que ese será el recorrido en esta Copa, sufrimiento, probablemente con pasajes de mejor fútbol a medida que los contrarios se paren más adelante. Su golazo en el último minuto nos hace caer en que somos humanos y finitos. Sigue en la carrera por el goleador de la Copa. Un 7.

Higuaín: genera sensaciones similares a las de Di María. Aunque, si con el “7” hablamos de spaghetti, el “Pipita” nos hace pensar en un rigatoni o una lasagna. Falto de fútbol y sensibilidad, pero intentó y llegó en un par de ocasiones. Su peor imagen la dejó sobre el final del primer tiempo, Irán se había adelantado y Argentina salía de contragolpe, Messi picaba por derecha, Higuaín recibe en el centro del campo, era cosa de acompañarla y dejarla correr hacia el “10” (una jugada que maneja completamente), pero la pelota se le trabó entre las piernas. Con Nigeria que tenga 90 minutos de fútbol y hablamos. Un 5. 

El único mano a mano del partido. Bien el arquero

Agüero: el peor de los de adelante. Son tres, tampoco es tanto decir. Me dejó sensaciones similares a las de Fernández, algo desaparecido, sin poder controlar ningún balón que le llegase cerca, llamativa poca actitud para ir a buscarla y armar juego cuando Messi andaba en otra. ¿Lo atormentará la amarga mirada de Gianinna desde las gigantescas pantallas? Por las dudas, ¡fuera Gianinna de los estadios! ¡A buscar trabajo, vamos! Un 4. 


El Kun, fotogénico

Lavezzi: importante labor de comunicación en las redes sociales. Aprovechó bien los minutos e inquietó a Irán con sus propuestas de democratización de las instituciones y liberación de la mujer.

Palacios: ¿o es Palacio? Siempre me olvido.

Biglia: en un partido normal, el decimosegundo jugador.