Por Lucas M.
Reviso el fixture del Mundial y los marcadores no engañan. Nueve partidos, ningún empate, 31 goles, promedio de 3.4 por partido. Habría que chequearlo (que lo haga otro), pero debe ser el mejor comienzo goleador en décadas. Y si le sumamos el balance cualitativo el resultado es notable: calidad de goles “a lo Champions” por doquier y en pies de los equipos y jugadores más imprevistos.
Reviso el fixture del Mundial y los marcadores no engañan. Nueve partidos, ningún empate, 31 goles, promedio de 3.4 por partido. Habría que chequearlo (que lo haga otro), pero debe ser el mejor comienzo goleador en décadas. Y si le sumamos el balance cualitativo el resultado es notable: calidad de goles “a lo Champions” por doquier y en pies de los equipos y jugadores más imprevistos.
¿O alguien se habría
imaginado la calidad técnica de los costarricenses? Tres goles sobresalientes
contra el bicampeón Uruguay fueron argumentos suficientes para una victoria
sólida, sin lugar para el “pero”, que invita a pensar en grandes partidos
contra las potencias Italia e Inglaterra. Costa Rica aportó además una nueva
figurita: Joel Campbell, es de temer el carismático líder tico. Por su parte, el
clásico europeo aportó uno de los mejores partidos hasta el momento. Sorprendió
Inglaterra con los tres negros de arriba: Sterling, Johnson y Sturridge. El
primero se cansó de gambetear a lo orteguita y de sus pies nació el empate
inglés: pelota en profundidad a Rooney, centro violento y definición magistral
se sobrepique de Sturridge con gesto a-la-Romario. La influencia sudamericana en el fútbol inglés lo mejora. Antes Italia había anotado
otro golazo obra y gracia del jugador más elegante del Mundial, Andrea Pirlo,
quien la deja pasar permitiendo el tiro franco de su compañero. El
mediocampista de la Juventus
fue el mariscal de su equipo, ordenó a los jugadores, aportó toque,
tranquilidad y sobre el final casi anota el primer gol de tiro libre de la Copa. Italia , una vez
conseguido el 2 a 1 en la cabeza de Balotelli, se dedicó a esperar con oficio
el ataque inglés. Pero no sufrió casi nunca. El tetracampeón está vigente e
Inglaterra exhibió un prometedor recambio de jugadores.
El Grupo B fue el otro
grupo que mostró el mejor fútbol. Cuánto se habrá hablado en el mundo futbolero
de la fabulosa “manita” que Holanda propinó al campeón España. Para quien gusta
de ese deporte los goles de Van Persie y Robben serán recordados y relatados
por años. El plástico vuelo de palomita en el primero, una obra de arte. El
control aéreo y el enganche para desairear a Piqué de Robben en el dos a uno.
El colosal error de Casillas en el tercero. Nota al margen: Iker aún mantiene,
a mí parecer, el trono de mejor portero del mundo, sino vean la primera atajada
del partido a Sneijder o el par de atajadas que evitan el sexto gol. Y la
frutilla de la torta, el quinto de Robben. Sorprendente por el pique en inicial
desventaja frente a Ramos, por llegar al área con el tiempo, las piernas, el
aire y la cabeza para enganchar una vez, amagar dos veces y cruzarla al ángulo.
Cierren todo. Holanda está en la Copa. Pero
atenti, este fue un partido aparte, un enfrentamiento que se fue cocinando a
fuego lento por cuatro años y a fuego fuerte desde el sorteo en diciembre pasado.
A esta altura estaba punto caramelo, y no se volverá a repetir.
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| Los jugadores de fútbol tienen sentimientos. |
Del otro lado estuvieron
Chile y Australia. Otro partido interesante, pero por diferentes razones. Chile
carga la etiqueta de posible revelación y cumplió a duras penas con esa expectativa.
Logró el objetivo: ganar. Pero sufrió demasiado y pecó de una mezcla de exceso
de confianza (incomprensible para un equipo con pocos pergaminos), falta de
jerarquía en algunos de sus jugadores para liquidar el encuentro y confusos
movimientos defensivos que agrandaron a un rival limitado (en el gol
australiano, debió evitar que Medel quede emparejado en la marca con Cahill).
Mostró, sí, buen fútbol y agresividad ofensiva, especialmente en dos breves momentos:
cuando Valdivia recorría la cancha como un clásico enganche jugando y haciendo
jugar (plasmado en un gran gol de méritos colectivos e individuales) y cuando
Alexis Sánchez comandaba ataques con espacio para correr y ubicar a sus
compañeros. Conspiró contra el desarrollo de un mejor partido la evidente falta
de punto físico de Arturo Vidal. A favor, Chile tiene arquero –espectacular
atajada de Bravo para evitar el desastroso empate- y tiene banco –golazo de Beausejour,
interesante ingreso de Pinilla. El partido con España en el Maracaná se
presenta como lo mejor de la segunda ronda de partidos. Ahí se verá para qué
está cada equipo.
Para cerrar el balance,
destacar el buen fútbol de México a base de control de pelota, de salir jugando
por abajo y la dinámica habitual de sus jugadores. Hay que tener en cuenta que
le anularon mal dos goles. Camerún poco y nada. Ni siquiera Eto’o pudo mostrar
su jerarquía. Auspicioso enfrentamiento entre Brasil y México. No será fácil
para ninguno de los dos. Colombia ganó bien ante el más flojo de su grupo. Para
destacar, el gol de Teófilo Gutiérrez, jugador del glorioso River Plate de
Argentina, escuadra que aportó dos jugadores más a la selección cafetera y que
esperamos verlos debutar próximamente para alegría del mundo todo. El de Japón
y Costa de Marfil fue un partido bizarro. Primer tiempo absoluto para el
seleccionado nipón. Su única adversidad fue el empuje del gigante Yaya Toure.
En el segundo tiempo no logró aumentar la cuenta y se desinfló, pero
Costa de Marfil tampoco jugaba buen fútbol. Hasta. Hasta…
¡¿Hasta qué la CTM ?!
Hasta que entró Drogba...
La última vez que vi un partido cambiar por la sola idea del ingreso de un player fue cuando Messi le ganó el partido al PSG con una sola pierna en la Championes League 2012/13.
Hasta que entró Drogba...
La última vez que vi un partido cambiar por la sola idea del ingreso de un player fue cuando Messi le ganó el partido al PSG con una sola pierna en la Championes League 2012/13.
Colombia y los africanos
definirán en el próximo partido el primer y el segundo lugar del grupo.
Hoy. Suiza venció bien a
Ecuador. El empate conformaba a los sudamericanos y esa actitud fue la causa de
la derrota. El contragolpe final de la selección helvética debería enseñarse en
las escuelas primarias. Materia anual: "Contragolpe sereno en el último segundo".
Francia le está ganando a una flojísima Honduras con dos goles de Benzema. La
gracia, el chiste, fue que la utilización del “ojo de halcón” no disipó las
dudas de si fue gol o no.
Esperamos por Argentina y
Bosnia.
¡Viva el fútbol!


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